Las firmas de alquiler de aviones sufren por el Dreamliner

El retraso en la entrega del nuevo jet de Boeing complica sus negociaciones con las aerolíneas

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julio 03 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-03

El más reciente retraso en el lanzamiento del 787 Dreamliner de Boeing Co., que las aerolíneas esperan ansiosas porque ofrece un uso eficiente de combustible, también está desbaratando los planes de negocios de las empresas de alquiler de aviones.

Dichas firmas, que ya enfrentan problemas debido a la contracción global del crédito, ofrecen a las aerolíneas una forma de aumentar sus flotas sin la inversión que requiere comprar aviones nuevos.

Las compañías de alquiler poseen alrededor de un tercio de los 16.000 aviones del mundo y representan una sexta parte de los 851 pedidos que Boeing recibió para el Dreamliner. Y ya han conseguido contratos de alquiler para grandes cantidades de los nuevos aviones.

Las firmas de arrendamiento que estuvieron entre las primeras en encargar el Dreamliner, cuyo precio de catálogo es de US$175 millones, contaban con los aviones para sacar una ventaja frente a las aerolíneas que son sus clientes. Ahora temen estar perdiendo esa superioridad. Las empresas que preveían recibir los jets más adelante afirman que la más reciente postergación, anunciada el 23 de junio, las ha obligado a modificar su planificación.

"Es un problema grave para nosotros", afirma Frank Pray, presidente ejecutivo de AWAS Aviation Capital Ltd., una importante empresa de alquiler de aviones con sede en Dublín, que encargó seis 787 y preveía recibir los primeros el año próximo. "Como arrendador, dependemos en gran medida de poder colocar los aviones" con clientes, señaló.

Los problemas del Dreamliner están ayudando a elevar el valor de mercado de un rival: el Airbus A330, de la europea European Aeronautic Defence & Space Co. Los arrendadores que poseen aviones A330 se están beneficiando de una demanda constante, incluso cuando una caída en las ventas de pasajes aéreos ha afectado el mercado en general.

Los arrendadores de aviones generan ganancias principalmente al comprar grandes cantidades de jets a precios de catálogo mucho más bajos, y luego alquilarlos a aerolíneas a precios rentables.

Hasta hace poco, las empresas de alquiler que realizaban pedidos tempranos de aviones Dreamliner estaban en condiciones de cobrarles a las aerolíneas altas tarifas de alquiler por las codiciadas aeronaves. Boeing afirma que el Dreamliner será un 20% menos costoso de operar que modelos actuales como el Airbus A330.

Hasta hace apenas dos semanas, Boeing aseguraba que el Dreamliner comenzaría a realizar pruebas de vuelo el 30 de junio, y que la primera entrega comercial, a la japonesa All Nippon Airways Co., se realizaría el 30 de abril de 2010. Sin embargo, el 23 de junio Boeing indicó que no cumpliría con ese cronograma debido a problemas estructurales descubiertos durante pruebas en tierra.

Es el sexto retraso en los seis años de historia del programa
Dreamliner, cuya entrega se había programado originalmente para mayo de 2008.

Boeing afirmó que anunciaría un nuevo cronograma en las próximas semanas, pero el retraso ha planteado interrogantes sobre los contratos de alquiler existentes para el avión y ha interrumpido negociaciones de contratos de alquiler con aerolíneas, afirman los arrendadores. "Está perjudicando nuestra planificación y las negociaciones con clientes potenciales", afirma un funcionario de una pequeña empresa de alquiler. "Todo se está volviendo terriblemente complicado".

Aunque los contratos de Boeing obligan a la empresa a compensar a los compradores del Dreamliner por retrasos en las entregas, las postergaciones están restándole brillo al modelo. Este año, Boeing ha anunciado al menos 73 cancelaciones de pedidos del Dreamliner.

Gary Liebowitz, un analista de Wachovia Capital Markets en Nueva York, afirma que es probable que los precios y las tarifas de alquiler del 787 también hayan caído. "Hace 12 o 18 meses, el precio del 787 estaba generando una prima, pero probablemente ya no", señala.

Un pequeño consuelo para los arrendadores ha sido el Airbus A330. Las tarifas de alquiler del modelo, que voló por primera vez en 1993, han caído hasta un 15% debido al descenso en los viajes aéreos, sostiene Liebowitz de Wachovia. Además, su valor como activo en los balances de los arrendadores ha caído hasta un 20%. Aun así, "hubiera caído más si el 787 hubiera sido entregado a tiempo", afirmó Liebowitz.

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