Firmas industriales ganan con el auge en Medio Oriente

El 'boom' en infraestructura en esa región contrarresta la desaceleración del crecimiento en otras partes del mundo

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mayo 09 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-09

El crecimiento total de General Electric Co. está bajando de ritmo, pero el conglomerado con sede en Fairfield, Connecticut, crece rápidamente en Medio Oriente, donde el año pasado tuvo ingresos de US$5.400 millones. La cifra excedió los US$4.000 millones que GE generó en China, y los US$2.400 millones alcanzados en India.

Los resultados de este conglomerado son sólo un ejemplo de cómo el auge en la construcción en Medio Oriente, impulsado por el petróleo, está creando un nuevo mercado a escala para las compañías industriales occidentales, incluso mientras su crecimiento disminuye en Estados Unidos y en otros países desarrollados.

Alstom SA, fabricante francesa de turbinas, dijo que sus pedidos provenientes de Medio Oriente y África se quintuplicaron con creces a alrededor de US$6.870 millones durante el año fiscal finalizado el 31 de marzo de 2008. Caterpillar Inc., fabricante de equipo pesado, y el conglomerado Honeywell Inc. también mencionaron sus fuertes ventas en Medio Oriente en sus recientes resultados financieros.

La firma de asesoría McKinsey & Co. estima que los países del Golfo ¿Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos¿ están invirtiendo US$230.000 millones anuales en nuevos hospitales, aeropuertos, ferrocarriles y centrales eléctricas. Esta cifra es casi tres veces superior a los US$83.000 millones que los países invirtieron hace cinco años.  Kito de Boer, asociado de McKinsey en Dubai (EAU), dice que los países del Golfo están intentando ponerse al día tras décadas de inversión deficiente que no le seguía el ritmo al crecimiento de la población.  Por supuesto, EE.UU. todavía importa más (US$62.000 millones el año pasado) de Medio Oriente que los US$39.000 millones que exporta a esa región. Pero las exportaciones han aumentado a un ritmo más rápido desde 2004, a medida que el petróleo alcanzó los US$100 por barril, según Bank of America.

Europa exporta más a Medio Oriente de lo que importa, dice el banco.

Para GE, la región es su mayor fuente de ventas para motores de aviones jumbo, y su mercado de más rápido crecimiento para turbinas de gas y tecnología de tratamiento de agua.

"Ningún lugar en el mundo está cambiando más deprisa que Medio Oriente y África", dijo recientemente Jeff rey Immelt, presidente de la junta de GE.

Sin embargo, este auge plantea riesgos así como oportunidades.
La región de Medio Oriente es políticamente inestable y la gran fuerza laboral compuesta por expatriados en el Golfo contribuye a la volatilidad. En mayo, trabajadores en EAU que reclamaban un incremento en sus salarios saquearon las oficinas de una compañía de construcción estadounidense.  Mientras tanto, las multinacionales occidentales deben someterse a las normas locales.  Por ejemplo, varios países exigen que las compañías extranjeras operen mediante agentes, lo cual puede reducir sus ganancias.  Además, las compañías con frecuencia deben demostrar que invertirán en la región para conseguir contratos.

GE está invirtiendo US$50 millones en una planta de investigación en Qatar, la cual también alojará un centro de formación para trabajadores de mantenimiento de motores para Qatar Airlines. En Arabia Saudita, GE está construyendo una fábrica de productos médicos que empleará a 200 personas cuando se inaugure el próximo año. Será la única planta no estadounidense que hará el montaje de máquinas de tomografía computarizada complejas. El año pasado, GE vendió su filial de plásticos a Saudi Basic Industries Corp. por US$11.600 millones, con la esperanza de forjar lazos más profundos con Arabia Saudita.

"Tenemos que demostrar que queremos ganar dinero en el país, no sólo del país", asevera Nabil Habayeb, presidente de GE para Medio Oriente y África.

Algo de lo que deben tener cuidado las multinacionales en la región es obviar las leyes estadounidenses o europeas en su afán por hacer negocios.

Una de las principales preocupaciones es el uso de agentes, que pueden interferir en las ganancias con el cobro de comisiones no reguladas. Por ejemplo, el Departamento de Justicia de EE.UU. está investigando si Alcoa Inc., el productor estadounidense de aluminio, participó en un caso de soborno a través de un agente canadiense. Alcoa ha negado cualquier comportamiento inapropiado y asegura que está cooperando con el Departamento de Justicia de su país.

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