¿Por qué el Fondo Monetario Internacional felicitó al país?

Los pronósticos de los analistas internacionales estiman que el crecimiento aumentará gradualmente hasta 4,25 % en el mediano plazo.

Se prevé que el crecimiento se desacelerará a 3,4 % en 2015 en vista de las perspectivas menos favorables para la inversión.

Archivo

Se prevé que el crecimiento se desacelerará a 3,4 % en 2015 en vista de las perspectivas menos favorables para la inversión.

Finanzas
POR:
mayo 29 de 2015 - 06:35 p.m.
2015-05-29

Conforme al artículo IV de su Convenio Constitutivo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mantiene conversaciones bilaterales con sus miembros, habitualmente todos los años.

Un equipo de funcionarios del FMI visitó Colombia, reunió información económica y financiera, y analizó con las autoridades la evolución del país y sus políticas en materia económica.

Tras regresar a la sede del FMI los funcionarios elaboraron un informe que sirve de base para el análisis del Directorio Ejecutivo.

CRECIMIENTO VIGOROSO

Colombia ha registrado uno de los más dinámicos crecimientos de América Latina.

El marco creíble de política fiscal y de metas de inflación ha respaldado la acertada gestión de la política macroeconómica, que sirvió de base para una sólida evolución económica a lo largo de la última década.

Los indicadores sociales han mejorado constantemente durante este período.

La deuda pública permaneció en niveles bajos, el saldo de reservas internacionales de Colombia se afianzó, y el acuerdo en el marco de la Línea de Crédito Flexible proporcionó una defensa contra un nivel elevado de riesgos extremos provenientes del exterior.

Las autoridades continuaron reforzando el marco de la política fiscal y la red de protección social.

El PIB real creció 4,6 % en 2014, mientras que el desempleo disminuyó a un promedio de alrededor de 9 % durante el año.

En el segundo semestre de 2014, los precios mundiales del petróleo sufrieron una reducción drástica de aproximadamente 40 % y el peso se depreció, especialmente en el cuarto trimestre.

Dado que la inflación empezó a aumentar hacia el punto medio de la banda fijada como meta (de 2 a 4 %), y en vista de que la brecha del producto era levemente positiva, el Emisor elevó la tasa de política monetaria 125 puntos básicos, a 4,5 %, entre mayo y agosto.

El saldo fiscal del gobierno central no registró variaciones significativas con respecto a 2013 y cumplió la meta de balance estructural, si bien el déficit fiscal total aumentó levemente.

El déficit del sector público consolidado aumentó a 1,6 % del PIB, situando la deuda pública en alrededor de 39 % del PIB.

El déficit en cuenta corriente aumentó a 5,2 % en 2014, pero las entradas de capital fueron dinámicas.

Las cuantiosas entradas de inversión extranjera directa y flujos de cartera compensaron con creces el déficit en cuenta corriente, y las reservas internacionales brutas ascendieron a cerca de 47.000 millones al final del ejercicio, nivel que parece adecuado para fines precautorios pero que quizá sea insuficiente para enfrentar riesgos extremos.  

Se proyecta que el déficit en cuenta corriente aumentará en 2015 debido al descenso de los precios del petróleo, pero se reducirá gradualmente en el mediano plazo gracias a la leve recuperación de los precios del petróleo y al crecimiento económico en los socios comerciales de Colombia, en especial Estados Unidos.

Por otro lado, la marcada depreciación del peso debería ayudar a contener las importaciones y a estimular las exportaciones no tradicionales.

El sistema bancario y el sector empresarial han preservado su buena salud financiera.

Los indicadores de solidez financiera han sido firmes y la exposición del sistema financiero al sector petrolero es muy reducida.

El crecimiento del crédito al sector privado fue vigoroso, situándose en 14,7 % en 2014 (variación nominal anual), y el crecimiento de los precios de la vivienda se ha desacelerado. La rentabilidad de las empresas fue sólida, y la liquidez siguió siendo adecuada.

La deuda de las empresas y los hogares aumentó en 2014, pero sigue siendo moderada en comparación con niveles internacionales, y el nivel de apalancamiento  está dentro de las normas históricas.

EN EL MEDIANO PLAZO, EL PAÍS CRECERÁ 4,25 %

Se prevé que el crecimiento se desacelerará a 3,4 % en 2015 en vista de las perspectivas menos favorables para la inversión, en especial la relacionada con el petróleo, y para el consumo privado.

La inflación subió a 4,6 % en marzo, debido a un shock de oferta de productos agrícolas provocado por fenómenos meteorológicos y a un cierto traspaso de la depreciación del tipo de cambio, pero se prevé que disminuirá a 3,6 %, (variación anual) , para finales de diciembre, al tiempo que las expectativas inflacionarias permanecerán ancladas dentro de la banda fijada como meta .

En respuesta a las menores utilidades de las empresas y a una postergación parcial de los dividendos de la empresa petrolera estatal, el gobierno central anunció una reducción del gasto de 0,7 % del PIB en 2015, que también afectará el crecimiento.

Sin embargo, el impacto del shock del petróleo en el presupuesto y en el crecimiento económico se verá atenuado por la fuerte depreciación del peso (20 % frente al dólar de EE. UU. desde mediados de 2014), así como por el funcionamiento de la regla fiscal, que permite un ajuste más suave frente a la reducción permanente de la riqueza.

Se prevé que el crecimiento aumentará gradualmente hacia su nivel potencial (alrededor de 4,25 %) hacia el mediano plazo, con el apoyo del programa de infraestructura del gobierno basado en Asociaciones Público-Privadas y la recuperación gradual de los precios del petróleo y la demanda externa.

No obstante, hay riesgos a la baja, como el aumento de las tasas de interés y la volatilidad financiera, un período prolongado de crecimiento más lento en las economías avanzadas y emergentes, tensiones económicas o políticas en los países vecinos y demoras en la ejecución del programa de infraestructura.

BUEN DESEMPEÑO FISCAL

Los directores ejecutivos celebraron el continuo y sólido desempeño económico y la estabilidad financiera de Colombia, que se fundamentan en una gestión prudente de la política económica y en marcos de política firmes, entre los que se incluyen una regla fiscal, un régimen de metas de inflación y un tipo de cambio flexible.

En años recientes el país ha logrado importantes avances en la reducción del desempleo y la pobreza.

No obstante, los directores señalaron que Colombia está enfrentando dificultades relacionadas con la pronunciada caída del precio del petróleo, un producto de exportación clave del país.

Debido al nivel elevado de riesgos externos, los directores destacaron la necesidad de redoblar los esfuerzos para hacer que la economía sea más resistente.

Los directores también apoyaron la eventual salida de la Línea de Crédito Flexible una vez que los riesgos externos retrocedan y felicitaron a las autoridades por su compromiso con la regla fiscal estructural.

Destacaron la importancia de movilizar el ingreso no petrolero para cumplir con las metas fiscales en el mediano plazo sin descuidar el gasto social y en infraestructura.

Esto exige una reforma tributaria integral, que tenga como objetivos simplificar la estructura impositiva, incrementar la progresividad, ampliar la base tributaria y mejorar la administración tributaria.

También apoyaron la postura en general neutra de la política monetaria, pero alentaron a las autoridades a estar preparadas para tomar medidas adecuadas en caso de que se debilite el crecimiento.

Indicaron que el actual nivel de reservas internacionales oficiales ofrece un seguro adecuado en condiciones normales, y que el tipo de cambio se ha ajustado de forma flexible de conformidad con los fundamentales económicos.

Los directores consideraron que el creciente déficit en cuenta corriente, financiado en su mayor parte mediante inversión extranjera directa, probablemente se reducirá con el tiempo gracias a la depreciación del tipo de cambio y la consolidación fiscal que está en curso.

Por otra parte, el Fondo señaló que el sistema financiero es sólido, rentable y cuenta con provisiones adecuadas, y que su exposición al sector petrolero es limitada.

No obstante, deben llevarse  a cabo esfuerzos permanentes para afianzar la capacidad de resistencia de las instituciones financieras y para reforzar la supervisión de conglomerados financieros complejos.

Asimismo, los directores subrayaron la importancia de seguir mejorando la supervisión basada en riesgos, ampliar la cooperación regional, sobre todo con América Central, profundizar el mercado de capitales y promover la inclusión financiera.

PRIORIDADES

Convinieron en que los temas significativos son reducir la informalidad en la economía, mejorar la competitividad y la infraestructura y promover la movilidad social, en especial mediante mejoras en la educación y en la atención de la salud.

Además reconocieron que el programa de las autoridades para la inversión en infraestructura vial de cuarta de generación -implementado con financiamiento y salvaguardias apropiadas- contribuye a reducir las brechas en infraestructura y a diversificar las fuentes de crecimiento.

En términos más generales, respaldaron las iniciativas para promover la participación privada en la economía, incluso a través de la venta de una empresa de servicios públicos.