Ford acelera la adaptación de autos europeos para EE.UU. | Finanzas | Economía | Portafolio

Ford acelera la adaptación de autos europeos para EE.UU.

Su enfoque hacia vehículos más pequeños para contrarrestar el alza de la gasolina es cuestión de supervivencia

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septiembre 11 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-11

Alan Mulally, presidente ejecutivo de Ford Motor Co., espera que llevar autos pequeños desde Europa a Estados Unidos reanime a la automotriz. El éxito de la iniciativa depende de un componente bastante prosaico: el bómper delantero.

La automotriz estadounidense anunció recientemente una pérdida de US$8.700 millones para el segundo trimestre y trata de adaptarse a la alza en los precios de la gasolina. El aumento en los precios provocó un brusco cambio en la demanda en su principal mercado, EE.UU. Los conductores en ese país han empezado a preferir los autos con menor consumo de combustible en detrimento de los camiones y los todoterrenos que generan la mayor parte de los ingresos de Ford en América del Norte.

En julio, Mulally anunció una estrategia para rediseñar a toda velocidad tres plantas en EE.UU. para que fabriquen al menos seis modelos que Ford actualmente produce y vende en Europa. La empresa destinará US$3.000 millones a la iniciativa. La estrategia de Ford, sin embargo, enfrenta algunos obstáculos. Para que los modelos europeos se ciñan a las regulaciones y los estándares de las autoridades y aseguradoras estadounidenses, Ford tendrá que añadir partes y refuerzos de acero potencialmente costosos.

Si el trabajo no se hace adecuadamente, los vehículos podrían resultar demasiado caros para que Ford genere una ganancia o muy pesados para que ahorren combustible, como quieren los consumidores estadounidenses.

Los bómpers representan una de las mayores trabas en lo que respecta a seguridad. Las normas europeas exigen que las automotrices diseñen parachoques que causen lesiones mínimas a los peatones. Pero en EE.UU. los bómpers tienen que ser mucho más pesados para que puedan soportar impactos directos o choques frontales contra barreras sólidas o vehículos grandes, como camionetas o todoterrenos.

Jim Farley, subdirector de marketing y ventas globales de Ford, señala que la estrategia de adaptar los vehículos europeos al mercado estadounidense "tiene que ver con lasupervivencia" de la automotriz.

Un ejemplo es el subcompacto Ford Fiesta. El modelo, originalmente diseñado para Europa y Asia, ha sido adaptado para América Latina y se apresta a debutar en EE.UU.  en el primer semestre de 2010.

Durante una visita a Bélgica, Farley manifestó que cree que la campaña global de marketing para el Fiesta contribuirá a apuntalar los resultados de Ford. "La clave es que podremos vender estos autos en grandes volúmenes a escala global", señaló.

Aún así, Ford podría enfrentar una dura batalla para venderles a los estadounidenses autos pequeños diseñados para europeos. Ford, como sus rivales de Detroit, General Motors Corp. y Chrysler LLC, tiene una buena reputación entre los compradores estadounidenses de camionetas, pero podría pasar apuros para quitarle compradores de autos pequeños a especialistas como Toyota Motor Corp. y Honda Motor Co.

Incluso si los modelos europeos resultan ser exitosos en EE.UU. no está claro cuántas ganancias podrían generar. El margen de utilidades de una automotriz sobre un determinado auto puede ser de apenas unos cuantos cientos de dólares y las tres grandes automotrices estadounidenses a menudo han perdido dinero en sus ventas de autos pequeños.

Farley cree que los clientes que están acostumbrados a comprar vehículos grandes ahora están dispuestos a pagar extra para comprar autos pequeños pero que se vean bien y que estén cargados con funciones opcionales. Si ese es el caso, este sería un buen augurio para los planes de Ford de producir modelos como el Fiesta para el mercado estadounidense, así como una nueva versión de su compacto Focus, el auto más pequeño que ofrece actualmente en EE.UU.

Steve Kozak, uno de los ingenieros de seguridad de Ford, dice que la compañía ahora está diseñando nuevos bómpers para que los autos europeos de Ford se ciñan a las regulaciones estadounidenses. Esta es la adaptación más costosa, dice.

Los ingenieros y diseñadores de Ford también tienen que hacer modificaciones críticas para ajustarse a los gustos de los consumidores estadounidenses. Planean modificar los autos para darle espacio al neumático de repuesto, ya que los modelos europeos usan una llanta que tiene que ser infl ada antes de usarse. También han tenido que instalar sistemas de aire acondicionado más potentes, ya que los estadounidenses esperan que sus autos se enfríen más rápido, según Marin Burela, quien trabaja en el desarrollo global de producto del modelo Fiesta.

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