Formalizar la economía

Para conocer reales niveles de crecimiento económico es necesaria la formalización de la economía. Lograr cifras superiores en el Producto Interno Bruto requiere un equilibrio en el funcionamiento económico.

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septiembre 30 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-09-30

Interesante es el dato que le pasaron al Ministro de Hacienda los funcionarios de la Dian de Santa Marta sobre el número de personas que pagan el impuesto al patrimonio: un total de 99. Ante este dato el Ministro preguntó sobre los inmuebles que vio al llegar a la ciudad; la respuesta fue que revisarían los recaudos y el nivel de patrimonio de los dueños. Igual sucedió en Cartagena, pero el asunto allí fue curioso. Le reportaron sólo siete personas. No sobra recordar que el tributo se implementó para lograr resultados en la Seguridad Democrática. Pagar impuestos es un asunto incómodo para muchas personas, ya que consideran que es la forma de aportar recursos a fines inertes. Es un tema que ha hecho carrera a lo largo de la historia. Se han diseñado modelos relacionados con la creación de precios logrando convencer a diversidad de mentes y en esta misma medida se adoptan procedimientos para la implementación de normas que muchas veces no son paretianas; es decir, no son eficientes y justas. Ello conduce a un redireccionamiento corrupto de recursos y no existe una contraprestación financiera o social. En ambos casos se produce un cambio de bolsillo (pago de impuestos y el establecimiento de precios en el comercio por fuera de lo justo). En el caso del pago de impuesto se busca un objetivo social en donde, mal que bien, hay la participación de más de un agente. En el segundo, el objetivo social no existe toda vez que se queda en los balances privados que muy posiblemente tampoco reportarán los ingresos reales y en consecuencia mucho menos existirá un impacto social. Se produce doble efecto negativo, por un lado, a través de tretas legales se logra aumentar el precio o el costo de un servicio o un bien. Por otro, no hay tributación real, puesto que la contabilidad facilita el ajuste de cifras. Finalmente, el beneficio se queda en un bolcillo a pesar de que el precio y los costos sólo existen si hay un consumidor. Las autoridades se preocupan por formalizar la economía y por eso incentivan la bancarización con el fin de tener controles en el circulante. Lo interesante, de acuerdo con la experiencia del Ministro, es el asunto de los grandes capitales que se supone se mueven a través de la banca y parece que no están al nivel de formalización requerido. El concepto de que lo formal es lo justo y transparente es necesario, también se necesita tomar conciencia de que un precio no tiene dueño y se forma porque existe una cadena productiva y existe allí el Estado. fjmontes4@hotmail.com HELGON

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