¿Cómo hacer fortuna?

Hace 100 años había familias en Estados Unidos que se sentaban a jugar un curioso juego en el que se compraban y vendía propiedades, pero fue Elizabeth Magie quien concretó la idea al diseñar The Landlor’s game, la antesala del famosos Monopoly, que en la versión más criolla se conoce como Hágase rico.

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agosto 05 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-05

Con este juego, su autora, que lo patentó en 1904, pretendía explicar y al mismo tiempo hacer una crítica de cómo se hacían ricos los dueños de propiedades a fuerza de cobrar altos arrendamientos a sus inquilinos. El arte de saber invertir para obtener ganancias y acrecentar el capital depende, dicen los expertos, del talento (o el olfato), de las oportunidades y del conocimiento. La idea de hacerse rico obsesiona a muchos y no todos lo logran. Otros, que se esfuerzan por progresar van viendo cómo esta condición se va dando paralela a la idea de crear una empresa que les dé el sustento para su familia. Curiosamente, dos empresarios, de esos que se dice que se han hecho a pulso, es decir, surgir de la nada, no conocen el popular Monopolio, aunque de alguna manera lo han jugado en la vida real porque han sabido invertir. Gumercindo Gómez, dueño de la empresa Colchones Eldorado, y Arturo Calle, creador de la empresa de ropa para hombres que lleva su nombre, contaron a PORTAFOLIO algunos de sus ‘secreto’ sobre cómo hacer negocios, basados en algunos principios que con frecuencia se mencionan como pilares para alcanzar el éxito financiero. 1. Hay que concentrarse en una sola actividad. Gumercindo Gómez. “Uno de los peores negocios que puede hacer un inversionista, emprendedor o empresario es meterse en cosas que no sabe. Aquí cabe el dicho popular de zapatero a tus zapatos. Meterse en otros sectores se puede hacer cuando se tenga un negocio sólido y se tenga capital que se pueda invertir en otras cosas.” Arturo Calle. Hay que invertir en lo que más se domina y maneja. No se obtiene dinero en actividades que se desconocen y comprando superfluas como apartamentos y propiedades que no se necesitan. 2. No endeudarse. G.G. Se necesita para arrancar. Después se debe mantener un índice de endeudamiento no mayor del 20 por ciento del capital de la empresa porque los bancos son peligrosos: te prestan el paraguas cuando no está lloviendo y te lo quitan cuando lo necesitas. hay que sacar dinero del mismo negocio o de los propios recursos. Es necesario adquirir independencia económica. A.C. Hay que crecer lentamente y con capital propio, reinvirtiendo las utilidades. Sin deber no se quiebra nadie, pero Debiendo si se puede quebrar. hay que tener liquidez propia.Si no tiene deudas vende más cantidad con excelente calidad y a bajo precio porque no tiene que cobrarles a los clientes los costos financieros. Por eso tampoco soy amigo de pagar arriendo, prefiero construir o comprar. 3. Creer en su producto y ser el mejor vendedor del mismo. G.G. La mejor materia prima del éxito de un negocio es tener la seguridad y el convencimiento de lo que uno está haciendo es lo mejor. Hay que vivir enamorado del producto. Hay que tener conciencia de la calidad de su producto y que el cliente es el dios de nuestro negocio. A.C. Yo trabajé en los almacenes como administrador y vendedor. Llevo en la sangre el negocio de las ventas y estoy enamorado del producto, por eso lo voy a hacer hasta la muerte. 4. No obsesionarse con la competencia. G.G. Eso es cierto, pero hay que mirarla de reojo permanentemente para ver que movimiento, buenos y malos, hacen, porque todos nos sirven. A.C. Competencia es una palabra dura, yo prefiero hablar de colegas y me llevo bien con ellos, aunque no soy amiguero. En Colombia hay mucha gente creativa y siempre hay cosas muy buenas en el mercado. 5. Hay que reinvertir las ganancias en la empresa. G.G. Eso es obligatorio si se quiere que el negocio crezca. No hay que ponerse a gastar todo lo que uno recibe. Hay que invertir en el talento humano, en tecnologías de mercadeo, y en equipos para el crecimiento. A.C. De reinvertir depende el crecimiento de la empresa. Y hay que hacerlo en el capital social y humano, pagando impuestos y en los clientes llegando a ellos con productos de calidad y de buen precio. Ser rico es vivir feliz. Rico es el trabajo, la vida, las aventuras. Rico es el éxito y también el fracaso”. Gumercindo Gómez. La mejor riqueza es la tranquilidad de conciencia, porque da paz y la paz da de todo: poder desarrollar pensar, etc.”. Arturo Calle. PARA PENSAR GOLPE. Dicen los especialistas que un empresario tiene derecho a quebrarse una vez en la vida. Para Gumercindo Gómez, eso es cierto y le pasó hace diez años. que casi se acaba su fábrica de colchones. “Hay que poner la cara con los deudores, analizar los motivos del fracaso y crear procesos para superar la situación”. Para Arturo Calle esta situación no se debe dar. “El fracaso es cuando hay irresponsabilidad. Hay que saber hacer las cosas”. - El 'juego del capitalismo' nació en tiempos de crisis El origen del Monopolio se remonta a 1904, cuando Elizabeth Magie patentó The landlord’s game. En 1922 la patente expiró y el juego se volvió popular en Atlantic City, entre la comunidad cuáquera. (Los Quakers eran los seguidores de la secta Religios Society of Friends). Para esa época ya era 1933 y se vivía la depresión económica, luego de la crisis del 29, en Estados Unidos. Entonces, al ingeniero de sistemas de calefacción Charles Barrow, que estaba desempleado, en Germatown, Pennsilvania, se le ocurrió crear un juego llamado Monopoly, a partir del anterior. Él mismo se encargó de comercializarlo ante el desinterés de las compañías a las que lo ofreció y así logró vender cinco mil unidades. Ante el éxito de ventas, la Parker Brothers adquirió el invento de Barrow. La empresa consiguió la ‘gallina de los huevos de oro’ y gracias al Monopolio consiguió evitar su bancarrota. Precisamente, su furor se le atribuye a que la población del país, en su mayoría desempleada, se dedicó a sentarse alrededor del tablero a fantasear con el dinero. Y es que si algo enseña el Monopolio es que se puede ganar mucho dinero, pero también perderlo al instante. Un siglo después, el Monopolio no ha perdido su popularidad, inclusive se han organizado competencias internacionales. La pasada se realizó en Tokio y participaron 38 naciones. Y eso no es todo, el juego se ha adaptado a diversos personajes como Mickey Mouse, Elvis Presley o El Señor de los Anillos, al punto de que ya se han vendido 200 millones de ediciones en el mundo y se ha adaptado a 80 culturas y traducido a 30 lenguas. Pero lo que es cierto es que ha sufrido algunos cambios. Se juega en Internet y los días de gastar dinero en efectivo se terminaron. Parker Brothers, hoy propiedad de Hasbro, dice que su nueva edición que salió en Reino Unido y Australia reemplaza el dinero tradicional de papel por una tarjeta débito visa y una calculadora de transacciones electrónicas. Eso sí, como siempre, queda prohibida la solidaridad entre jugadores.

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