Francia obtiene ganancias por préstamos a la banca

París/EFE. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, señaló ayer que los préstamos que el Estado hizo a los bancos para hacer frente a la crisis de liquidez finalmente le han reportado 2.000 millones de euros en intereses, que se dedican a medidas sociales y a inversiones para el futuro. “Había prometido que el plan de salvamento de la banca no costaría nada a los franceses”, subrayó Sarkozy en un discurso en el que hacía balance de su acción económica durante el pasado año, y que dedicó a justificar su política por los resultados obtenidos.

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enero 07 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-07

Así insistió en que “todo el mundo lo reconoce, Francia ha resistido mejor que los demás” grandes socios europeos, y aunque reconoció que la recesión sufrida no le satisface, puso el acento en que “desde hace seis meses ha vuelto el crecimiento” y en que “en 2009, pese a la crisis el poder adquisitivo siguió progresando”, al contrario de lo que ocurría en la zona euro como conjunto. Reiteró su posición en contra de “cualquier aumento de impuestos” teniendo en cuenta que Francia tiene una tasa de imposición “de las más elevadas de Europa, siete puntos superior a la de Alemania”, y que ese es el principal problema de la competitividad del país. Por eso avanzó, de cara a la conferencia que ha convocado para finales de mes para combatir el déficit público, que “la solución es disminuir el gasto público” que representa “la mitad de nuestra riqueza nacional”, es decir, “diez puntos más (de PIB) que Alemania”, el constante referente. El Jefe del Estado insistió en mantener la regla de no sustituir a uno de cada dos funcionarios que se jubilan, lo que ha conducido a reducir en 100.000 el número de empleados públicos en los dos años y medio que lleva en el puesto. Sarkozy será, el próximo día 27, el primer presidente francés que acuda al Foro Económico Mundial de Davos, y además con su discurso se dará apertura a la conferencia. Entidades superan crisis financiera La Comisión Europea aprobó a finales del 2008 al Gobierno francés un plan de rescate bancario que permitió una inyección de capital por 10.500 millones de euros para los seis mayores bancos del país con el objetivo de salvarlos de la crisis financiera. A cambio de los préstamos las entidades se comprometieron a elevar el número de créditos entre un tres y cuatro por ciento. WILABR

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