Fraude camuflado en telefonía

A pesar de los esfuerzos realizados por los operadores legalmente establecidos, las autoridades y el Gobierno para combatir la prestación de servicios ilegales de telefonía de larga distancia internacional, este fenómeno no solo sigue presente en el mercado, sino que ahora se ‘disfraza’ con el fin de hacerse pasar por legítimo.

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septiembre 10 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-10

De acuerdo con la información suministrada por la Alianza Contra el Fraude en Telecomunicaciones -integrada por Telefónica-Telecom, UNE y ETB-, en los últimos operativos realizados contra compañías que prestan este tipo de servicios las autoridades encontraron personas que respaldan su operación ilegal con una licencia (Título Habilitante Convergente) suministrada por el Ministerio de Comunicaciones. Para los abogados de la Alianza es claro que esta licencia -cuyo valor no supera los dos millones de pesos- es uno de lo requisitos fundamentales para considerar legal un servicio de telecomunicaciones, pero advirtieron que no es el único. Los expertos jurídicos recordaron que un operador de larga distancia internacional debe firmar diversos convenios de interconexión que le permitan prestar sus servicios (generar y recibir llamadas) desde teléfonos fijos y móviles, así como contar con una numeración que lo identifique, por ejemplo, el 009 de Telefónica-Telecom, el 005 de UNE o el 007 de la ETB. Precisamente, los operadores ilegales no suelen realizar este tipo de convenios porque incurrirían en costos que echarían por tierra las utilidades de su negocio ilícito. De ahí que prefieran enrutar las llamadas provenientes del exterior por un canal no autorizado, fenómeno conocido como by pass, y luego las hacen pasar como una llamada local en la ciudad de destino (reoriginamiento). Gracias a estos trucos, los operadores ilegales se quedan con buena parte del tráfico internacional entrante (el 29 por ciento en el año 2007) y evaden el pago de contribuciones al Fondo de Comunicaciones (que se hace cargo de financiar programas gubernamentales de telecomunicaciones sociales como Compartel), así como los cargos de interconexión de los operadores fijos y móviles en cuyas líneas terminan las llamadas provenientes del exterior. TAMBIÉN LOS CELULARES Otro de los sectores afectados por las actividades ilícitas es el de la telefonía móvil. Allí los operadores se enfrentan a diario a personas con cédulas falsas o robadas que desean adquirir planes de alto consumo por los que después nadie responde. Igualmente, hacen frente a individuos que adquieren numerosos equipos que luego desaparecen en el mercado negro. Eso por no hablar de la industria detrás del robo de celulares que reescribe los seriales de los teléfonos para que se puedan utilizar en otros operadores y países.Un montaje sofisticado para obtener las líneas Las estadísticas de la alianza señalan que por cuenta de esta actividad ilegal Telefónica-Telecom, UNE y ETB han perdido unos 480 millones de dólares (974.880 millones de pesos) entre el año 2000 y el 2007. De esta suma, el Fondo de Comunicaciones ha dejado de recibir unos 24 millones de dólares en este período, que equivalen al 5 por ciento de los ingresos no percibidos por los operadores legales, mientras que las empresas de telefonía local y móvil perdieron 120 millones de dólares, producto de los cargos de interconexión no facturados. Hoy, por la prestación ilegal de servicios de telecomunicaciones están en curso 112 procesos penales y ya se han emitido 11 sanciones condenatorias con penas de prisión. Bogotá, Medellín y Cali son las ciudades donde se concentra el mayor número de casos. Como si el escenario del fraude no fuera complejo, los operadores establecidos han detectado en los últimos meses una nueva actividad ilícita: el tráfico ilegal de llamadas internacionales desde Colombia hacia países como E.U. o España. De ahí que los operadores de telefonía fija han tenido que afinar sus procesos de asignación de nuevas líneas, pues muchas empresas ilegales que requieren numerosas líneas locales para reoriginar sus llamadas -hacia y desde el exterior- se han convertido en expertos en engañar a los funcionarios para obtenerlas. La situación ha llegado a tal punto que una empresa ilegal monta un centro de atención telefónica (call center) falso para demostrarle a un operador fijo su necesidad de líneas telefónicas. Además, falsifican documentos como certificados de Cámara de Comercio.WILABR

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