Fraude empresarial continúa en aumento a pesar de medidas que toman organizaciones, reveló estudio

Se trata del Informe Global sobre Fraudes, de Kroll y The Economist Intelligence Unit, que será presentado el próximo viernes.

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noviembre 28 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-28

De 900 altos ejecutivos de las empresas más representativas de Norteamérica, Europa Occidental, Asia y África entrevistados para el estudio, el 85 por ciento coincidió en que sus compañías fueron víctimas de al menos un fraude en los últimos tres años.

La compañía promedio perdió 8,2 millones de dólares por causa del fraude en los últimos 3 años, 22 por ciento más que el año pasado. Pero algunas llegaron a perder hasta 23,3 millones de dólares.

Más de la mitad de las firmas están expuestas al incumplimiento de reglamentos y normas (54 por ciento), al conflicto de intereses en la dirección (53), a la malversación financiera (52), al fraude mediante compras (51) y al robo físico (50 por ciento).

Entre las causas que incrementan el riesgo de fraude están el debilitamiento de controles internos y la rotación de personal.

¿Qué abarca el fraude? Según Ernesto Carrasco, directivo de Kroll en Colombia, el concepto define toda actividad ilegal, desleal o irregular desplegada por agentes internos o externos, con capacidad de afectar negativamente una organización empresarial.
Algunos de los tipos de fraude son corrupción, soborno, sustracción y lavado de activos, malversación financiera, incumplimiento de controles internos, ocultamiento y ataque a la información empresarial, aprovechamiento en la relación con proveedores, piratería o afectación indebida a la propiedad intelectual, y conflicto de intereses.

Según la encuesta, solo 2 de las 10 categorías de fraude estudiadas -lavado de dinero y fraude con compras- registraron una menor incidencia que el año pasado en las empresas encuestadas. El robo de activos físicos, el fraude más común, afectó al 37 por ciento de las compañías y subió 3 puntos respecto a años anteriores.

"Cada día es mayor el fraude que se comete con herramientas tecnológicas", apunta Carrasco.

Causas y amenazas por sectores

Cada negocio tiene un perfil de riesgo único, dictado por sus consumidores, operaciones, ubicaciones, activos, proveedores y otros factores. Pero, de acuerdo con el experto, hay problemas comunes.

En el caso del robo por Internet, los usuarios caen ante páginas web falsas, correos electrónicos de supuestas entidades bancarias e instrucciones de hacer cambios en la contraseña de alguna tarjeta por seguridad. Otras veces, los hackers colapsan los sistemas con virus.

La investigación reconoce que las empresas intentan cada vez más identificar los riesgos relacionados con historial ético, cumplimiento normativo, condición de mercado, intereses ocultos, conflictos de intereses y responsabilidades ambientales de un posible socio comercial, así como cualquier falta de revelación de información o declaración falsa relacionada con hechos relevantes. Por eso, si se trata de hacer un negocio, Carrasco recomienda investigar a la otra compañía o persona.

"Las empresas no se imaginan sus debilidades hasta que se les hace un diagnóstico", concluye.

Exceso de confianza

Aunque Colombia no participó directamente en la encuesta, para Ernesto Carrasco, directivo de Kroll en el país, las tipologías de fraude no son muy distintas a las del resto del mundo y se presentan con más frecuencia que en las economías más desarrolladas.

Un sondeo sobre los hábitos de los tarjetahabientes realizado en junio por la Asobancaria -citado por Kroll y 'The Economist'- encontró que, en general, los usuarios no toman medidas de seguridad.

Solo el 28 por ciento tapa el teclado al realizar una transacción; el 13 por ciento no pierde de vista su tarjeta; los jóvenes toman más medidas que las personas mayores, y el 27 por ciento ha prestado su tarjeta e informado su clave para que un tercero realice la transacción.

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