Gallina cubana pone un huevo de casi 171 gramos que podría romper Récord Guinness

La anterior plusmarca nacional estaba en poder de una gallina criolla de Las Tunas (España) desde 2004, tras dejar un huevo de 148 gramos y una marca que le costó la vida.

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julio 08 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-08

"Ésta está vivita y coleando y seguro que ya está poniendo otro", dijo Manuel, el encargado de recibir la prueba de las inusuales dotes del ave que podría ser acreedora del récord Guinness de la categoría, actualmente en poder de un ave de Lanzarote, en España.

Al menos, eso es lo que dicen en el canal 'Solvisión' de Guantánamo en donde hace 15 días entró Demmy Rojas, el orgulloso dueño de la gallina, con el huevo bajo el brazo para que sus convecinos observaran el prodigio que acababa de obrarse en su corral.    

"La trajo como una curiosidad hace quince días, con el huevo, que pesa seis onzas, y dijo que de vez en cuando la gallina ponía huevos de ese tipo, aunque no tan grandes", explicó Manuel a 'Efe'. 

Dijo que en anteriores casos de huevos de este tamaño, dentro del huevo se encontró otro huevo, aunque en este caso aún no han tratado de averiguar dado el interés que ha despertado en la población, después de que el canal lo promocionara y le diera un puesto de honor en varios programas.    

"La gente llama al canal, cómo no, a felicitar al dueño", dijo Manuel, al asegurar que el hecho de que un huevo de la tierra pueda entrar en el libro de los récords es "motivo de orgullo" para los guantanameros.    

Técnicamente, el huevo pesó 170,97 gramos lo que le daría menos de un gramo de ventaja sobre la gallinácea de las Islas Canarias.    

Pero, por lo pronto, la gallina, cuyo nombre se mantiene en el anonimato -aunque se sabe que es una mezcla de varias razas de la región-, ya tiene el récord de la isla. 
  
  
A la espera de ulteriores comprobaciones técnicas, el huevo se encuentra en una caja en una habitación del canal de televisión de la calurosa provincia cubana, eso sí, con aire acondicionado para evitar eclosiones imprevistas.

EFE  

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