¿Qué hace que la gente se comporte mal en un avión?

Pañales sucios y chicles pegados parecen ser la forma en que los viajeros protestan por un deterioro del servicio

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mayo 09 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-09

Despues de leer este artículo, lo más seguro es que usted nunca vuelva a ver los bolsillos en los respaldos de los asientos de los aviones de la misma forma.

Además de ser un buen lugar para guardar revistas, periódicos, libros, iPods y bolsas para el mareo, estos bolsillos son llenados con todo tipo de basura desagradable, desde pañales sucios hasta pedazos de uñas.

Las personas hacen cosas en los aviones que nunca harían en otro espacio público. Se depilan las cejas, se pintan las uñas, se escarban la nariz, dejan salir gases, pegan chicles en lugares que sólo otro pasajero encontrará y se suenan las narices con las cobijas que luego serán reusadas.

Algunas veces incluso tienen relaciones sexuales dejando fluidos que más tarde son encontrados por los auxiliares de vuelo.

Los psicólogos dicen que existen muchas razones por las que los pasajeros se comportan inapropiadamente en los vuelos, y por las que este comportamiento ofensivo parece estar aumentando.
 
Algunas personas simplemente llevan a bordo problemas psicológicos y malos modales. Otros pierden control porque la experiencia de volar a veces se vuelve muy desagradable. Para muchos pasajeros, el declive en el servicio aéreo ha creado una razón para expresarse de esa forma.

"Cada vez más, los pasajeros están seguros de que las aerolíneas no están de su lado y en realidad no les importa que les pueda pasar", dijo Irwin Sarason, psicólogo de la Universidad de Washington, en Seattle quien ha estudiado el comportamiento de los pasajeros. "En ese tipo de ambiente, no es sorprendente que las viajeros no se controlen como normalmente lo harían".

Apiñados codo a codo en una condición más publica que en un centro comercial, restaurante, iglesia u oficina, los pasajeros se comportan como si la cabina fuera su baño, uno que no tienen que preocuparse por limpiar.

Steve Cuzzone, director de finanzas de una fábrica en Alabama ha encontrado papas fritas viejas, un pañal apestoso, media hamburguesa, pañuelos usados y servilletas mojadas en los bolsillos traseros. Una vez puso un libro y cuando lo sacó, la parte inferior estaba cubierta de chocolate derretido.

Los auxiliares de vuelo dicen que lo más desagradable que encuentran con frecuencia son pañales sucios en los bolsillos. A veces tienen que recibirlos en la mano cuando están sirviendo bebidas y refrigerios. "¿En un restaurante le daría un pañal sucio a un mesero?", pregunta Corey Caldwell, vocera de la Asociación de Auxiliares de Vuelo, un sindicato que representa a los trabajadores de varias aerolíneas estadounidenses.

"Es increíble como usa la gente el interior de las cabinas en comparación con otros espacios públicos", agregó.

Esto incluye relaciones sexuales.

Eric Kaldenberg, gerente de ventas de Phoenix, se encontró en primera clase a una pareja poco discreta en un vuelo que tomó en Las Vegas. A pesar de algo de turbulencia y las señales de abrocharse el cinturón, la mujer se sentó sobre el hombre en el asiento enfrente de Kaldenberg. Durante el descenso del avión, la pareja se entretuvo más activamente.

"Fue algo realmente desagradable", dijo Kaldenberg. El ejecutivo y otros pasajeros de primera clase se quejaron con los auxiliares de vuelo, pero nadie hizo nada. Kaldenberg le escribió a US Airways, quien ofreció una disculpa en una carta formateada y un cupón de descuento, junto con la sugerencia de que pudo haber pedido cambio de asiento si la pareja lo fastidiaba.

El tener que renunciar a su asiento en primera clase para que la pareja pudiera seguir su comportamiento inapropiado le pareció peor a Kaldenberg.

Una segunda queja produjo una llamada de la aerolínea para ofrecer disculpas. Mientras que algunas personas están probando los límites o desquitándose cuando están lejos de esposas, amigos o aparentemente cualquier autoridad, otros sienten que la experiencia de volar los desordena psicológicamente, llevándolos a hacer cosas que normalmente no harían. Además, muchas personas tienen dificultad al estar tan cerca de otros y verse obligados a compartir espacio, ya sea el compartimiento de encima, el descansa-brazo o el espacio perdido cuando el pasajero de adelante reclina su asiento.

"Las personas se sienten fuera de control en todo el proceso", dijo Robert Bor, psicólogo de aviación clínica de Londres. Y el deterioro del servicio ha exacerbado el problema. Algunas personas simplemente están disgustadas con las aerolíneas y quieren vengarse de alguna forma.

Debido a que los viajes aéreos son principalmente una experiencia anónima, las personas creen que hay pocas consecuencias por el mal comportamiento. Y con la tendencia de que todo es autoservicio, con poca interacción con empleados de las aerolíneas, los clientes tienen poca conexión emocional con las líneas aéreas, así que ¿por qué se van a preocupar si ensucian el avión?

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