GM: el derrumbe de un gigante

En 1955, cuando la revista estadounidense Fortune publicó su listado con las 500 empresas más grandes de Estados Unidos, el fabricante automotor General Motors (GM) encabezaba el listado con unos ingresos de 9.835 millones de dólares y unas ganancias de 806 millones de dólares.

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noviembre 12 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-12

La hegemonía de GM se mantuvo indiscutida por dos décadas, hasta que en 1975 la petrolera ExxonMobil le arrebató el primer lugar en el prestigioso listado. Sin embargo, GM no demoró mucho en recuperar su posición y en 1977 retomó su lugar. En la década de los 80 ambas compañías se alternaron el primer puesto, hasta que en 1986 GM se volvió a aferrar al trono para solo soltarlo en el 2001, una vez más ante ExxonMobil. Hoy en día, en el escalafón que presenta la publicación en su página web, GM aparece en el cuarto lugar, con pérdidas cifradas en 38.732 millones de dólares. Lo que realmente preocupa es que de seguir las cosas como van, GM no solo saldrá del importante listado de las 500 empresas, sino que desaparecerá por cuenta de la bancarrot a. ROSARIO DE MALAS NOTICIAS Ayer, las acciones del fabricante de vehículos se desplomaron a su mínimo en 65 años, para cerrar por debajo de los 3 dólares. Los títulos se llegaron a negociar por 2,76 dólares, su menor precio desde 1943. Desde el viernes anterior, las acciones del otrora líder en ventas de vehículos en Estados Unidos (desplazado por Toyota este año), han perdido un 40 por ciento de su valor. Todo por cuenta de las malas noticias que el fabricante ha anunciado desde ese día. Al finalizar la semana anterior, Rick Wagoner, presidente ejecutivo de la firma, sentenció que “General Motors tomará todas las medidas posibles para evitar la quiebra”. La lapidaria frase no era exagerada: ese mismo día GM anunció pérdidas por 2.500 millones de dólares en el tercer trimestre de este año; además señaló que su liquidez se redujo a 6.900 millones de dólares y que para los dos primeros trimestres del 2009, apenas tendría el flujo de caja suficiente para sobrevivir, a pesar de los despidos de más de 5.000 de sus empleados. Los analistas no son más bondadosos con GM, y pronostican un futuro bastante oscuro. Expertos de Barclays Capital y Deutsche Bank situaron sus cálculos sobre el precio objetivo de los títulos de GM hasta 1 y cero dólares, respectivamente, y advirtieron de que en los próximos meses la compañía no podrá continuar con sus operaciones y deberá declararse en bancarrota. Por su parte, analistas de JPMorgan concluyeron que GM tiene varias opciones para mejorar su liquidez, pero que una ayuda del Gobierno y de sus proveedores es necesaria para salvar de la quiebra a la empresa automotriz. Así las cosas, solo parece haber dos salidas para que GM salga del hueco en el que está estancado y en el que podría ir en caída libre: una mejora del mercado o un salvavidas por parte del Gobierno de E.U. La primera opción parece más lejana que la segunda, ya que, según cálculos de CSM Worldwide, la producción automovilística en E.U. registrará en el 2009 su nivel más bajo en 18 años, mientras que las ventas mundiales (que le han dado un respiro a GM) mermarán en un cinco por ciento. Al parecer, la ayuda del Gobierno será la única que pueda evitar la quiebra de un ícono empresarial de tanta magnitud. De ocurrir la bancarrota, en la galería de víctimas que la crisis financiera ha venido conformando, la cabeza de General Motors podría ser el tesoro más preciado. *Con agencias La Casa Blanca tiene el volante entre sus manos La industria automotriz en Estados Unidos centra sus esperanzas en que el Gobierno otorgue un salvavidas económico, tal y como lo hizo para rescatar a firmas aseguradoras, inmobiliarias y bancos. Lo que tiene claro este sector clave de la economía de E.U., es que si la ayuda llega el 20 de enero, una vez se posesione el presidente electo Barack Obama, será demasiado tarde. “Es una cuestión que hay que resolver de urgencia”, explicó el presidente de GM, Rick Wagoner, al diario Automotive News. Tanto General Motors, así como el resto de fabricantes de vehículos en Estados Unidos, esperan que el actual Gobierno de George W. Bush ponga el pie en el acelerador para liberar los 25.000 millones de dólares que el Congreso votó a principios de septiembre para ayudar a la industria, y que aún no han sido liberados por meras trabas burocráticas. No obstante, esa cifra se quedaría corta ante las afugias que vive el sector, por lo que los fabricantes hacen cálculos que cifran el monto del salvavidas en 50.000 millones de dólares. Además, a pesar de que la ayuda llegue, los protagonistas del sector automotor en E.U. saben que necesitan de una fuerte reestructuración para enfrentar un mercado que el próximo año seguirá con el freno de mano puesto. OBAMA QUIERE, BUSH PONE CONDICIONES Ayer, la Casa Blanca salió a desmentir versiones según las cuales el presidente entrante Barack Obama había exhortado a George W. Bush a acelerar el plan de ayuda para la industria automotriz. A lo que el actual inquilino de la Casa Blanca habría pedido en contraparte que el Partido Demócrata votará a favor del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia. “De ningún modo el presidente Bush sugirió que existiera un quid pro quo (una cosa por la otra) con el Tratado de Libre Comercio con Colombia o cualquier otro acuerdo comercial. No se estableció ningún nexo”, declaró Dana Perino, portavoz de la Casa Blanca. Sin embargo, lo que sí quedó claro después de que Perino desmintiera las versiones de prensa del Washington Post y del New York Times, sobre el posible ‘trueque’ entre el salvavidas para el sector y el TLC con Colombia, es que cada uno de los dos Presidentes (uno saliente y el otro entrante) busca jugar esas cartas a su favor. En repetidas ocasiones George Bush y sus aliados del Partido Republicano han señalado que no aprobar el TLC con Colombia sería darle la espalda a su mejor aliado en la región. Mientras que Obama recordó el viernes que la industria automotriz estaba dentro de sus prioridades de Gobierno, por lo que se vería muy bien que pudiera cumplir con una de sus promesas electorales antes de llegar a la Casa Blanca. Por otro lado, los líderes demócratas en el Congreso se dirigieron al secretario del Tesoro, Henry Paulson, pidiéndole que permita al sector beneficiarse con los 700.000 millones de dólares del rescate financiero. Así las cosas, un extraña relación une a la industria automotriz de Estados Unidos con la aprobación del TLC con Colombia. 54,59 dólares por acción de General Motors se pagaron el 5 de enero del 2004. Ayer, el título del fabricante cerró por debajo de los tres dólares. 2.500 millones de dólares en pérdidas durante el tercer trimestre de este año anunció el viernes pasado General Motors. 806 millones de dólares en ganancias reportó el fabricante automotor General Motors en 1955. En ese año lideró el listado de ‘Fortune 500’. WILABR

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