Gobierno colombiano inició última ofensiva en Washington para convencer a Congreso de E.U de aprobar TLC

El esfuerzo, al que se la ha dado el nombre de 'campaña histórica', cogerá forma a partir de, este martes, con la llegada a la ciudad de más de 70 colombianos o "fuerzas vivas".

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septiembre 08 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-08

Su objetivo es "tomarse" el Capitolio para demostrar a demócratas y republicanos que el TLC no solo beneficia a ambos países sino que cuenta con el respaldo de un amplio sector de la sociedad civil.

El grupo, encabezado por el ministro de Comercio Luis Guillermo Plata, incluye empresarios de pequeñas y grandes industrias, sindicalistas, estudiantes, congresistas, afro colombianos y hasta indígenas Wayú.

La delegación de distribuirá en pequeños grupos para tratar de copar la mayor cantidad de espacio posible en el Capitolio estadounidense. De acuerdo con la embajada de Colombia en esta capital, hay confirmadas al menos 100 citas con asesores y miembros de ambos partidos.

El miércoles, una muestra del grupo se sumará a un "rally" o manifestación organizada por la Cámara de Comercio de E.U. y la administración Bush que se congregará ante las puertas del Congreso para presionar por la aprobación de los Tratados pendientes, que incluyen, además del colombiano, acuerdos con Panamá y Corea del Sur.

La ofensiva seguirá el lunes de la semana entrante con la llegada del vicepresidente Francisco Santos y luego será coronada, a partir del miércoles, con una gira de cinco días del propio presidente Álvaro Uribe.

Según la embajadora Carolina Barco, se trata de un momento crítico para darle un empujón al TLC y explicar los avances del país en algunos de los temas que han sido invocados por los demócratas como razones para bloquear la ratificación del acuerdo. De hecho quizá sea la última oportunidad del año.

El Congreso regresó esta semana a la ciudad tras más de un mes de receso y solo legislará tres semanas más antes de concluir sus actividades para el año fiscal 2008.

Aunque está descartado que el acuerdo se puede aprobar en este período de tiempo, la esperanza está puesta en posibles sesiones extraordinarias que se convocarían tras las elecciones presidenciales y legislativas del próximo cuatro de noviembre.

Como le explica un funcionario colombiano a EL TIEMPO, la idea es generar la máxima presión posible y estar listos por si se convocan estas sesiones. "No podemos esperar hasta último momento. Acá hay una ventana de tiempo y hay que aprovecharla al máximo", dice el funcionario.

La tarea no es para nada fácil. El Congreso, y el país entero, está concentrado en las elecciones presidenciales y legislativas y es muy poco lo que se espera avance en este cargado ambiente político. La mayoría de legisladores tendrán un pie en Washington y el otro en sus respectivos estados y distritos donde están en campaña de reelección. Y cualquier tema que afecte ese objetivo será mirado por encima del hombro.

Existen algunos que han criticado la ofensiva colombiana, pues la consideran una perdida de tiempo. Especialmente el viaje de Uribe y su reunión con el presidente George W. Bush, un líder al que le quedan solo cuatro meses en la Casa Blanca y carece de capital político. 

Si el esfuerzo es visto como para favorecer a los republicanos, que apoyan el TLC, podría terminar siendo hasta contraproducente pues los demócratas no solo son los que controlan el legislativo sino que espera aumenten sus mayorías en las elecciones de noviembre. Que sería total, si el senador Barack Obama gana las presidenciales.

Una ofensiva de tan alto perfil podría meter a Colombia nuevamente como tema de campaña y forzar aún más la oposición demócrata.

Pero el gobierno, y quienes lo asesoran, no lo ve así. "Ahora resulta que como están en campaña nos debe dar pena y no molestarlos Y a  muchos les encantaría que el TLC desapareciera. Pero eso es precisamente lo que tratamos de evitar. El mensaje es que, pase lo que pase, gane quien gane, Colombia no se irá para ninguna parte. Sea Obama o McCain el nuevo presidente y sea ahora en noviembre o el año entrante, este un tema frente al que tienen que tomar una decisión", dice la fuente.

Además, sostiene, "no pensamos evitarles pagar el costo político que implica decirle no a Colombia. Eso tiene un precio y que mejor momento de pasar la factura que cuando están en elecciones".

Muchos creen, no obstante, que la suerte del TLC depende de dinámicas internas en E.U. en las que poco o nada influye el esfuerzo de lobby.

Simultáneamente, también, hay otro relacionado que requiere atención urgente: la renovación de las preferencias arancelarias que E.U. otorga a Colombia y otros países andinos a través de ATPDEA.

Las preferencias expiran este 31 de diciembre y deben ser renovadas o en estas tres semanas o durante las sesiones extraordinarias (si es que son convocadas). Si no sucede miles de productos colombianos comenzarán a pagar arancel de ingreso desde el 1 de enero del 2009.

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