Gobierno prepara defensa jurídica de la venta de Isagén

Antes del jueves pedirán levantamiento de medida cautelar que suspendió la subasta.

Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda, con nuevos argumentos para defender la venta de Isagén.

Archivo particular

Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda, con nuevos argumentos para defender la venta de Isagén.

Finanzas
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mayo 20 de 2015 - 12:19 p.m.
2015-05-20

Lejos de quedarse quieto, en medio del huracán que se ha desatado en torno a la venta del 57,6 por ciento de la participación del Estado en Isagén, el Gobierno prepara la defensa jurídica de la enajenación de la compañía, cuya subasta fue suspendida por una medida cautelar del Consejo de Estado, en respuesta a tres de las nueve demandas que cursan contra esta transacción.

Los demandantes alegan un posible detrimento de los recursos públicos, pues esta generadora de energía, la tercera más grande del país, no solo venía a buen ritmo, sino que acaba de empezar las operaciones de Hidrosogamoso, un embalse en el que se invirtieron 4 billones de pesos para ampliar la capacidad energética de la empresa.

Su pretensión es que se detenga el proceso, pero el Gobierno insiste en que es necesario obtener esos recursos para inyectarlos a la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), cuya misión es la de financiar obras de infraestructura en el país.

En medio de una lluvia de críticas, que van desde advertir que el precio base para arrancar la subasta, 5,3 billones de pesos, es muy bajo y no se amparó en estudios técnicos sobre el valor real de la empresa, hasta la afirmación de que la plata podría ser utilizada para cubrir el hueco fiscal que se formó en las cuentas públicas, el Gobierno está apurado con los tiempos. Si el nudo jurídico no se desata pronto, los interesados pueden dar marcha atrás.

Sobre este panorama habló el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, quien anunció que antes del jueves harán llegar al Consejo de Estado el recurso de súplica, debidamente argumentado, para solicitar el levantamiento de la medida cautelar.

¿Qué hará el Gobierno para lograr dar marcha atrás a la medida cautelar?

El viernes pasado fuimos notificados de la decisión unipersonal (de un magistrado del Consejo de Estado), de manera preventiva, de suspender el proceso mientras se resuelven las demandas. Antes de este jueves argumentaremos el recurso de súplica, que pide levantar la suspensión para que el proceso continúe. Esto ya sucedió hace un año y el alto tribunal no halló méritos para suspender la venta.

¿Cómo reaccionaron los interesados en comprar Isagén?

Se les ha explicado lo ocurrido y cómo esto hace parte de un ordenamiento legal que corresponde al ejercicio de una función que está en cabeza del Estado. Ellos han expresado su comprensión, y su interés se mantiene. Naturalmente, estas cosas dependen del tiempo, porque las empresas que hoy están interesadas en invertir en Colombia pueden tener otras opciones.

Es decir, ¿teme que se retiren?

Sin duda. Por eso, el tiempo es esencial.

¿Con qué cifras puede sustentar que la rentabilidad de la infraestructura será mayor que la de Isagén?

En promedio, en los últimos 10 años, los dividendos que ha pagado Isagén son del 3,5 por ciento de la inversión que tiene la Nación en la empresa. Con estos recursos de la venta de Isagén pensamos hacer una inversión en infraestructura de transporte que, desde el punto de vista estrictamente financiero, dará mucho más que eso: entre 12 y 13 por ciento. A ello se le suma la rentabilidad económica y social por la mayor generación de empleo y la competitividad que hay detrás del desarrollo de la infraestructura 4G.

Esta rentabilidad supera con creces la rentabilidad de la inversión en Isagén.

Se critica que el precio establecido es muy bajo para una empresa que tiene ahora Hidrosogamoso.

La valoración de Isagén la hizo una firma especializada. Se cumplieron todos los estándares: tres alternativas de valoración, ir al Consejo de ministros, que optó por el precio más alto dentro de esas propuestas. Además, para confirmar que esa firma hubiera hecho un trabajo idóneo, el Gobierno contrató otro banco de inversión que validó el trabajo.

El análisis se hace con base en los flujos de caja descontados de lo que va a generar la empresa en las próximas décadas. Cuando se hizo esa valoración ya se había incluido que, a partir de este año, Isagén tendría los ingresos asociados a Hidrosogamoso. Si el precio base subió, fue porque se eliminó un elemento de riesgo sobre la incertidumbre de cuándo iba a entrar en operación Hidrosogamoso. Además, eso probablemente permitió que hubiera más interesados en comprar el activo, pero no en cuanto al flujo de caja.

Pero Isagén también tiene otros ocho proyectos en camino...

Los proyectos de expansión de Isagén dependen de un sistema basado en competencia a través de subastas. Cuando se presentan necesidades de energía se abre la subasta y se la asignan al proponente de menor costo. Ha habido dos subastas: en el 2008 y el 2011. En esta última, presentó un proyecto que se llama Cañafisto, para generar casi 1.000 megavatios, pero a un costo que no fue suficientemente competitivo, y no le fue adjudicado. La expansión del sistema no depende de si Isagén es empresa mixta o privada.

En medio del enredo jurídico, ¿por qué no aceptan ningún plan B de los propuestos para financiar obras?

Tenemos un documento que analiza todas las alternativas. Por ejemplo, se evalúan otras opciones de venta de activos del Estado. Para esta magnitud de recursos, más de 5 billones de pesos, las únicas opciones serían Ecopetrol e ISA. Consideramos que no es conveniente vender acciones de estas dos.

El Fondo Monetario Internacional habló de las condiciones que tiene el país para endeudarse un poco ahora que hay bajas tasas.

Colombia tiene una regla fiscal que le ha generado grandes beneficios: subir dos veces la calificación de riesgo soberano hasta llegar a triple B (nuestra meta es subir a triple B +). La regla le pone un techo al déficit, y estamos en el techo. Esto va de la mano de un límite de endeudamiento. Esta opción es el camino fácil, pero a la postre nos sale más costoso porque endeudarnos más puede poner en peligro la calificación de riesgo. Si Colombia usa excesivamente el endeudamiento, se le va a subir el costo del mismo.

También se ha hablado de una emisión monetaria por parte del Banco de la República...

La opción de que el Emisor cree dinero para prestárselo al Gobierno y que este lo use para capitalizar la FDN no es conveniente. El expediente de utilizar recursos de emisión para financiar al Gobierno se utilizó en el país hasta 1991 y es lo que explica la inflación entre el 20 y el 30 por ciento, que por décadas tuvo el país. Usarla ahora sería poner en peligro uno de los grandes logros que tenemos: la baja inflación.

‘ES EL MEJOR MOMENTO PARA VENDER’

¿Por qué vender ahora con tantos en contra?

La valoración de un activo, basada en el flujo de caja en el futuro, depende de una variable conocida como la tasa de descuento. Entre más baja es esa tasa, más vale el bien público. En este momento dicha tasa está en un nivel históricamente bajo, pero es previsible que en los próximos años suba por incremento en la tasa de interés del Tesoro esta- dounidense. Es un momento único para vender.

Pero las empresas públicas vendidas se han valorizado en poco tiempo...

Depende. En el caso de El Cerrejón, se vendió a un determinado valor, pero después subió el precio del carbón. Nadie podía predecir eso. Ahora, no es previsible que el precio de la energía vaya a cambiar.

MARTHA MORALES MANCHEGO
Redacción Economía y Negocios