Golf y negocios: ¡hoyo en uno!

Los valores del golf son como un entrenamiento en habilidades directivas: visualizar la jugada, tener fuerza de voluntad y disciplina, firmeza mental, control de las emociones, constante autoaprendizaje, confianza en sí mismo y pensamientos positivos.

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julio 15 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-15

¿Ha oído hablar usted de los torneos de golf para ejecutivos? ¿Cree usted que es un deporte en el que se va a perder el tiempo? Pues, contrario a lo que muchas personas piensan, el juego de golf ha sido por muchos años considerado entre las altas esferas ejecutivas como uno de los deportes que han dado pie para cerrar negocios que representan millones de dólares para las compañías, que los ejecutivos representan. Y eso está sustentado por estudios, encuestas y testimonios de industriales que lo han logrado. En el mundo de los negocios, el juego de golf es equivalente a la complicidad que hay entre un cliente y un ejecutivo. En empresas de diferente índole, entre las que se pueden nombrar aseguradoras, sector bancario, de bienes raíces y corredores de bolsa, es todo un mito el hecho de jugar golf y mezclarlo con los negocios. Quienes lo practican dicen que su principal valor es salir del entorno de la oficina para establecer contactos y desarrollar relaciones, con la esperanza de realizar acuerdos en el futuro. Para otros, es el solo hecho de conocer quiénes pueden ser sus rivales en negocios a futuro, pues quienes acuden a un campo de golf suelen ser competidores en la lides empresariales. Hay muchas razones por las cuales la gente se apasiona con este deporte y lo relaciona con su entorno laboral: cada tiro es una decisión personal y hay que analizar la distancia, el viento, las condiciones en las que está la pelota, entre otros factores. Para ello, se tendrá que escoger el bastón conveniente y ejecutar el tiro deseado. Es lo mismo que ocurre en los negocios. No solo el cuerpo se beneficia por recorrer 18 hoyos. También se convierte en una oportunidad para aplicar estrategias de negocios y, en algunas ocasiones, cerrarlos cuando ya los competidores han llegado al hoyo 19. Mercado en crecimiento El golf, los ejecutivos y sus clientes son un atractivo mercado que impulsa, en muchas ocasiones, la creación de portafolios de servicios que la industria del turismo ofrece con lujosos y confortables hoteles dotados de campos modernos, belleza natural y clima apropiado. En Estados Unidos, que es el mayor mercado del mundo, con 40 millones de golfistas aproximadamente y 17.000 campos, el deporte y los negocios juntos mueven más dinero que las apuestas, la industria cinematográfica o la minería. Hace dos años Guideline Research & Consulting hizo una encuesta entre 401 ejecutivos norteamericanos que reciben ingresos superiores a 187.000 dólares. El estudio denominado ‘From the Boardroom to the back nine’, una encuesta nacional en los Estados Unidos que se le hace a ejecutivos que juegan al golf, arrojó resultados sorprendentes. El perfil de los encuestados: vicepresidente y presidente, y cada participante debía haber jugado seis rondas de golf o más de 18 hoyos en el año. Estos ’titanes’ del golf aseguraron que jugar con un asociado de negocios es una buena forma de establecer relaciones ejecutivas. En el trayecto de hoyo a hoyo, los ejecutivos entablan conversaciones sobre el mundo financiero y de negocios en el que están inmersos y tienen más de 18 sesiones o espacios para que después de haber golpeado la bola, se dediquen a conversar sobre asuntos netamente laborales. Muchos ejecutivos aseguran que el golf es la actividad más valiosa para llegar a conocer bien a los asociados de negocios y a los clientes. Bolsa y golf: "matri perfecto" Según un estudio realizado en la Universidad Camilo José Cela, de Madrid, y patrocinado por la empresa Xoleussyo, la cotización en bolsa es más elevada en aquellas compañías con ejecutivos que practican golf. El estudio arroja unos datos irrefutables: aquellas empresas cuyos altos ejecutivos juegan este deporte presentan mejores indicadores bursátiles en el Mercado Continuo madrileño, con un efectivo positivo mayor en directivos con un alto nivel de juego (en golf se les denomina, hándicap bajo). Sin embargo, en los Estados Unidos las empresas norteamericanas son reacias a contratar a estos directivos-golfistas ya que, a su juicio, “se escapan, en cuanto pueden, a jugar”, pues esta actividad, fundamentalmente, que requiere mucho tiempo (para completar un hoyo se emplean más de 15 minutos). “Yo conozco a algunos que se escapan”, asegura Juan Carlos Otero, un ingeniero dedicado a la exportación de carbón, quien dijo además que, a pesar de ello, el golf contiene ciertos valores que lo hace indispensable en las esferas empresariales. El líder del estudio de la universidad madrileña, Rafael Cortés Elvira, dejó entrever en tono irónico que “el golf y la empresa están conectados, pues en la bolsa hay que llevarse muchos palos”. La investigación universitaria analizó 131 empresas que cotizan en Bolsa, de las que 35 lo hacen en el Ibex, y con una base de datos de 467 principales directivos, consejeros delegados, presidentes o directores generales o financieros. El 15 por ciento de los directivos analizados, setenta, son jugadores de golf, que representan a sesenta y dos empresas. En las sesenta y nueve compañías restantes no hay ejecutivo importante alguno que esté ligado a este deporte. El estudio demuestra que son más favorables en las compañías que poseen ejecutivos que juegan al golf con asiduidad, lo que tiene un mayor efecto positivo cuanto mejores son los hándicap de juego. “Estos datos facilitan abrir la puerta a otro tipo de investigaciones”, aseguró Carlos Rodríguez Braun, catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid e invitado, también, a la presentación de un trabajo que aproximó, por primera vez en España, al golf con la empresa y el mercado bursátil. DIME CÓMO JUEGAS Y TE DIRÉ QUIÉN ERES Algunas personas consultadas dicen que la manera de jugar golf de una persona es similar a la manera en que hace negocios. De hecho “el golf es el espejo del negociante”, dicen algunos ejecutivos. En este juego se pueden dejar ver muchas actitudes positivas o negativas que dejan ver el comportamiento del negociador. Por ejemplo, en la encuesta que se desarrolló con los ejecutivos norteamericanos, el 75 por ciento de ellos dijo que el golf demuestra el propio nivel de competitividad y de motivación. El 73 por ciento comentó que el golf da tiempo para llegar a conocer el verdadero carácter de una persona. Para Jorge Reinaldo García, un importante constructor de obras civiles en Bogotá y jugador empedernido de golf, “es muy seguro que si una persona hace trampas en el juego, probablemente también hace trampas en los negocios”. “Una persona exaltada en un campo de golf, por lo general, es una persona que tiene mal carácter en la oficina”, asegura García. Según algunas cifras recogidas, muchos ejecutivos que han jugado golf con sus clientes han cerrado uno de sus grandes negocios en el campo de juego. ¿Pero cuándo es el mejor momento de cerrar estos negocios? Los expertos creen que el hoyo 19 que es el paso siguiente al último hoyo de juego. Es decir una vez se ha terminado de jugar, la entrada al bar o al restaurante del club es el sitio ideal para el cierre del negocio que se tenía planteado. Este es el hoyo 19. Sin embargo, muchos creen también que el hoyo 9, es un buen punto del juego para tomar un respiro y ahondar en el negocio propuesto. Los que no practican el golf se preguntan por qué oyen hablar a los golfistas con gran pasión. Los aficionados responden que el reto de pegarle a una pelota con precisión es muy grande. directivos, consejeros delegados, presidentes o directores generales o financieros. El 15 por ciento de los directivos analizados, setenta, son jugadores de golf, que representan a sesenta y dos empresas. En las sesenta y nueve compañías restantes no hay ejecutivo importante alguno que esté ligado a este deporte. El estudio demuestra que son más favorables en las compañías que poseen ejecutivos que juegan al golf con asiduidad, lo que tiene un mayor efecto positivo cuanto mejores son los hándicap de juego. “Estos datos facilitan abrir la puerta a otro tipo de investigaciones”, aseguró Carlos Rodríguez Braun, catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid e invitado, también, a la presentación de un trabajo que aproximó, por primera vez en España, al golf con la empresa y el mercado bursátil.WILABR

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