Gordon Brown pidió perdón por compensaciones económicas a los diputados por segundas residencias

"Quiero pedir disculpas en nombre de los políticos, en nombre de todos los partidos, por lo que ha pasado en los últimos días", dijo, y enfatizó que confianza en políticos debe restablecerse.

POR:
mayo 11 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-11

"Quiero pedir disculpas en nombre de los políticos, en nombre de todos los partidos, por lo que ha pasado en los últimos días", dijo Brown, quien enfatizó que la confianza de la población en los políticos debe ser restablecida.

The Daily Telegraph, el periódico que reveló las prácticas irregulares, señaló ayer que el escándalo de las compensaciones salpica también al Partido Conservador, el primero de la oposición.

Por cuarto día consecutivo, el matutino publicó los detalles de la cantidad de dinero público reclamado -que se estima en 93 millones de libras (casi 300 mil millones de pesos)- que 646 miembros de la Cámara de los Comunes solicitaron en gastos el año pasado.

En al menos 13 casos, el dinero fue destinado a fines absurdos, como galletas, comida para gatos, películas porno o un Santa Claus de chocolate.

Según el diario, un legislador cobró el mantenimiento de la piscina de su casa de campo, mientras otro le pagó a un cazador para que erradicara topos de su jardín.

El portavoz conservador para las Universidades, David Willetts, reclamó más de 112 euros (casi 340 mil pesos) para que unos trabajadores cambiaran 25 bombillos en su casa, en tanto el responsable de Política del partido, Oliver Letwin, pidió el pago de más de 2.000 libras (5 millones de pesos) para reparar una tubería estropeada debajo de una pista de tenis.

Del escándalo no se salvó ni el Primer Ministro. El propio Brown -entonces secretario del Tesoro- le pagó a su hermano Andrew 6.500 libras (20 millones de pesos) por servicios de limpieza entre el 2004 y el 2006. La oficina de Brown dijo que el hermano del mandatario se encargó de los pagos de un servicio de limpieza que ambos compartían.

La ley permite a los diputados reportar gastos de una segunda residencia si pernoctan fuera de su hogar, pero establece que el dinero solicitado debe estar directamente relacionado con sus actividades parlamentarias.

El ex arzobispo de Canterbury Lord Carey ha señalado que estos gastos, que calificó de "cultura del abuso", afectan la confianza que la población puede tener en la política. Y varios comentaristas resaltan que estos abusos afectan la integridad del Palacio de Westminster, sede del Parlamento, visto siempre como un modelo de representación del pueblo.

Las revelaciones fueron publicadas a tan solo un año de la convocatoria de elecciones generales. El sondeo más reciente sitúa la popularidad del Gobierno en 23 por ciento, la más baja desde 1943. 

Siga bajando para encontrar más contenido