El gran salto de Luis Carlos Sarmiento

La compra del BAC Credomatic fue una oportunidad que el banquero supo aprovechar.

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diciembre 12 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-12-12

En la semana que acaba de terminar, el banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo hizo el negocio individual más grande de su vida, al sellar la compra del BAC Credomatic de Centroamérica por 1.920 millones de dólares. Con la adquisición de la entidad financiera más importante de esa región, el Grupo Aval encabezado por el ejecutivo bogotano entra con fuerza en una zona que es cada vez más atractiva para los empresarios nacionales y para los exportadores de bienes.

Además, la operación le da una llamativa masa crítica a Aval al aumentar sus activos en cerca de 20 por ciento, con lo cual empieza a compararse con los más destacados bancos latinoamericanos. Esa circunstancia es una excelente carta de presentación para uno de los más fundamentales objetivos del conglomerado: la inscripción de sus acciones en la Bolsa de Nueva York a comienzos de 2011. Sobre ese y otros temas, Sarmiento habló en exclusiva con EL TIEMPO.

¿Cuál fue el motivo de esta adquisición?

Una oportunidad que no esperábamos. General Electric, que es un gigante con diferentes líneas de negocio, decidió reducir el tamaño de su unidad financiera después de la crisis internacional y vender algunos de los activos que tiene en el mundo. Así lo hizo con una participación en un banco que tenía en Turquía y con el BAC Credomatic. En enero empezó el proceso, el cual incluyó una subasta que ganamos en julio.

¿Cómo fue el negocio?

Ellos tenían el 75 por ciento, pero el día de cierre de la operación compraron el 25 por ciento restante, para vendernos inmediatamente el 100 por ciento. Terminamos de esa forma un proceso muy intenso e interesante que tuvo dos etapas: la de presentación de ofertas en la cual les ganamos a varios grupos incluyendo el Scotia Bank y la de revisión a fondo de cuentas y activos para la cual teníamos hasta abril, pero que pudimos terminar en solo cinco meses.

¿Qué incluye la compra?

Sucursales bancarias en los seis países de la región, una oficina en México y otra en Miami y dos bancos 'off shore' en las Bahamas y las Islas Caimán. El total de activos asciende a unos 8.000 millones de dólares, con lo cual vamos a llegar a casi 50.000 millones en Aval y completamos unos 9 millones de clientes.

¿Por qué salir de Colombia?

Porque hemos venido en un proceso de crecimiento sostenido desde hace varios años y es importante empezar a distribuir el riesgo en otras latitudes. Además, creo que Centroamérica es la zona de expansión natural de Colombia y no solo en banca. Más allá de que se recupere el mercado venezolano o no, tenemos que crecer hacia allá. Eso equivale a casi duplicar la población nuestra porque ellos tienen unos 42 millones de habitantes. Si nos miramos en conjunto, seríamos la tercera economía más importante de América Latina, con un PIB de unos 400.000 millones de dólares.

¿Y esa integración se va a dar?

Sin duda. De alguna manera los empresarios estamos creando un hecho político. No tengo duda de que vamos a tener más comercio y más inversiones de un lado para otro gracias a que un inversionista puede operar con el mismo banco aquí y allá. Eso ya está pasando, pero se va a incrementar porque tenemos clientes comunes. El potencial es extraordinario.

¿Van a cambiar el nombre del banco centroamericano?

No. Voy a ser absolutamente consistente con lo que he hecho en el pasado y vamos a seguir con una marca que es muy acreditada. Allá a los compradores no les preguntan si tienen tarjeta de crédito sino si trajeron su Credomatic.

¿Cuáles son las fortalezas?

Es un banco sólido, rentable, que tiene dos terceras partes de las tarjetas de crédito y débito de América Central. Tenemos allá la franquicia de American Express y las de Visa y MasterCard.

¿Salió el sector bancario centroamericano indemne de la crisis internacional?

Así es. Tal como nosotros. Esa crisis fue un mal de países desarrollados por todos los excesos que se cometieron y por un manejo irresponsable del riesgo bancario. Por acá eso no ocurrió.

Eso hace más llamativo el negocio...

Sin duda porque acá no se trataba de que el vendedor estuviera en problemas o de que el banco experimentara dificultades. Fue una decisión estratégica de General Electric que pudimos aprovechar.

¿Cuántos bancos lleva en su vida profesional?

Este es el número 15 entre los que he comprado o los que he fundado. Pero si algo he aprendido es que es muy fácil equivocarse en este tipo de operaciones, por lo cual hay que mirar muy bien las cifras.

¿Qué sinergias ven?

Primero que todo, clientes. Lo segundo es aprovechar la masa crítica que hemos ganado, lo cual nos hace más eficientes a la hora de ofrecer servicios o comprar tecnología. Vamos a aprovechar lo que hemos aprendido en materia de créditos, pero de allá queremos mirar lo que hacen en tarjeta de crédito.

¿Quién pagó el BAC Credomatic?

El Banco de Bogotá a través de una subsidiaria en Panamá. Los accionistas hicimos una capitalización de 2,5 billones de pesos a través de bonos obligatoriamente convertibles en acciones que no tiene antecedentes en Colombia y que está prácticamente colocada en su totalidad.

¿Cómo van los negocios en Colombia?

Muy bien. En todas las áreas que operamos hemos crecido y los resultados son muy buenos. Como ingeniero estoy muy complacido porque obtuvimos la construcción de la doble calzada de Bogotá a Villavicencio y participamos en el consorcio ganador del segundo tramo de la Ruta del Sol que va de Bogotá a Santa Marta. En conjunto ambos contratos valen algo más de 4 billones de pesos.

¿Y en la parte inmobiliaria?

Pusimos en servicio Centro Mayor en Bogotá que ha tenido un éxito descomunal con más de 100.000 visitantes diarios. Estamos avanzando en la ciudad empresarial en la que estamos haciendo dos torres más en cercanías de la avenida que conduce al aeropuerto Eldorado y nos encontramos en conversaciones para construir un gran hotel en la zona.

¿Cómo van los bancos?

Muy bien, gracias a una economía que marcha por buen camino. Debido a todo eso pagamos el 2,5 por ciento de los impuestos de renta en el país y en el caso del impuesto de patrimonio contribuimos con el 5 por ciento, lo que es bastante para una sola organización.

¿Ganan los bancos mucho dinero?

Sí, pero hay que mirar las inversiones que están detrás. Hoy, las utilidades de los bancos colombianos sobre su valor comercial son de casi 7 por ciento al año, que es una cifra buena pero no extraordinaria si se compara con otros sectores. Además le garantizo que las utilidades que declaramos son las que son.

¿Alguna luz amarilla que le preocupe?

Soy un optimista irreductible y ahora lo soy más. Al comenzar 2010 todas las discusiones sobre el crecimiento de Colombia rondaban cerca del 2,3 o 2,5 por ciento y ahora no hay quien lo baje de 4 por ciento. Claro que hay problemas, como la ola invernal que ha afectado a tanta gente y que nos motivó a hacer una donación de 15.000 millones de pesos para apoyar los esfuerzos humanitarios. También tenemos un atraso descomunal en infraestructura.

¿Qué más?

El problema de la justicia que es un tema central. Cuando lo dije se me vino el mundo encima, pero creo que ahora muchos me dan la razón. La mala justicia fomenta la corrupción.

Usted que era partidario de la reelección ¿Extraña a Uribe?

Siendo partidario, nunca dije que nadie pudiera hacerlo mejor o igual. Creo que este es un Gobierno serio y ahí están los resultados. Hay un manejo muy profesional de los asuntos públicos.

¿Qué viene para el Grupo Aval en 2011?

Inscribir nuestras acciones en la Bolsa de Nueva York, a través de ADR (American Depositary Receipts), lo cual es todo un desafío. Estamos pensando en una emisión primaria que implica un aumento de capital. Los recursos nuevos que se obtengan nos van a dar más solidez y capacidad de nuevas inversiones.

¿Qué le está pidiendo al Niño Dios?

Que sigan las cosas bien. Para todos.

Mirando a América Central

La operación de compra del BAC Credomatic confirma el interés de los empresarios colombianos en América Central.

Con una población conjunta de 42 millones de personas, los seis países del área constituyen un área atractiva por su vecindad y los buenos nexos comerciales. Aún así, hay grandes diferencias entre el bienestar del que gozan los costarricenses y los elevados índices de pobreza de los nicaragüenses y hondureños, aparte de fuertes tensiones políticas, como lo prueba la reciente disputa limítrofe entre San José y Managua.

Pero esas circunstancias no detienen a unas 25 empresas colombianas que han invertido en la región unos 3.500 millones de dólares en los últimos años. Aparte del Grupo Aval, está Bancolombia, dueño del Banco Agrícola de El Salvador, Avianca, que es socia de Taca y EPM, que adquirió la compañía de distribución de electricidad más grande de Guatemala.

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