Grandes firmas se unen para emplear a discapacitados

Los pasos que han dado Merrill Lynch, Google y otros para diversifi car sus equipos

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julio 25 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-25

Lucy Shi, quien tiene una enfermedad genética que causa baja estatura, está feliz de ser considerada una candidata discapacitada en su búsqueda de empleo en Nueva York.

Graduada de la Universidad de Nueva York, Shi, de 25 años, hace poco se entrevistó con varias firmas de Wall Street en una feria de trabajo para profesionales con discapacidades que buscan una carrera en los negocios.

"Es difícil tener una discapacidad tan visible, y está bien poder hablar con empleadores sin competir con el resto del mundo", dice Shi.

En el último año, un grupo de grandes empresas de Estados Unidos empezó a tomar medidas para incorporar más gente discapacitada a la fuerza laboral profesional.

La iniciativa es, en parte, el resultado de los esfuerzos de Rich Donovan, un ex corredor de bolsa de Merrill Lynch & Co. que tiene parálisis cerebral, lo cual limita su habla y movimiento.

Donovan fue rechazado por muchos reclutadores que no estaban seguros de que fuera lo suficientemente ágil como para cumplir con las demandas físicas del trabajo de un corredor de bolsa. Recuerda que hasta sus consejeros en la escuela de negocios de la Universidad de Columbia intentaron convencerlo de que no entrara en ese campo. Le decían que, en cambio, sería "buen administrador de riesgos". Al final, Donovan fue contratado en Merrill y rápidamente desarrolló un plan para que más gente discapacitada fuera contratada por la compañía.

La idea de Donovan partió de la premisa de que Merrill y otras empresas deberían buscar personas discapacitadas competentes y darles las mismas oportunidades que su fi rma, y la mayoría de las grandes compañías, ya ofrecía a las mujeres y personas pertenecientes a minorías étnicas.

Merrill aceptó hacer una prueba y, en 2006, Donovan fundó Lime- Connect (www.limeconnect.com), con la compañía como su primera socia. Hoy en día, la organización busca estudiantes universitarios y profesionales con discapacidades a través de programas liderados por sus cuatro grandes socios: Merrill, Goldman Sachs Group Inc., PepsiCo Inc. y Google Inc. A fi nes de 2007 en EE.UU., por ejemplo, Lime ayudó a sus socios a conseguir más de 300 candidatos de más de 20 universidades para pasantías, incluyendo alumnos del Instituto Tecnológico de Massachusetts y de las universidades de Harvard, Princeton y Georgetown.

No es sólo un acto de buena voluntad, explican las empresas asociadas a Lime. "Hay una motivación empresarial para contratar a personas discapacitadas. Este es un mercado que necesitamos, y que queremos explotar lo más que podamos", dice Ron Parker, director general de diversidad e inclusión de PepsiCo.

Las compañías hacen una búsqueda más amplia de talentos por una buena razón. En EE.UU., los empleadores verán una escasez de 20 millones de trabajadores para 2020 a medida que los baby boomers (personas nacidas entre 1946 y 1964) se jubilan. Aún más importante, uno de cada 10 consumidores  es una persona discapacitada.

Los discapacitados representan un poder adquisitivo de US$200.000 millones anuales.

La diversidad de empleados también puede ayudar a la reputación de una empresa, mejorando la opinión de los accionistas y aumentando la satisfacción del equipo. "Queremos ser una organización que refl eje el diverso público global que utiliza nuestro motor de búsqueda y herramientas", explica Jordan Bookey, gerente de programas de diversidad global e inclusión de Google.

No es fácil conseguir candidatos discapacitados, ya que muchas compañías todavía carecen de una fuente centralizada de talentos.

Con una pequeña inversión, sin embargo, las empresas pueden formar asociaciones corporativas, como la de Lime, o hacerse miembros de varias organizaciones sin fi nes de lucro que ayudan al sector privado a satisfacer su creciente necesidad de talentos diversifi cados.

En EE.UU., una de estas organizaciones es el Consejo Nacional de la Empresa y la Discapacidad, que dirige un programa de pasantías para gente con discapacidad llamado  Líderes Emergentes. El programa, que fue fundado por la fi rma de consultoría Booz Allen Hamilton Inc. y que ahora tiene más de 30 miembros corporativos, ha ubicado a 75 estudiantes en pasantías desde  2005. El compromiso de Booz Allen de contratar a discapacitados vino desde las altas esferas. Su presidente ejecutivo, Ralph Shrader, tiene un hijo con discapacidad.

"Encontrar un trabajo ¿y obtener los importantes benefi cios que ofrece el empleo¿ es difícil, pero cuando surge la oportunidad apropiada, las recompensas para el empleado y la compañía son extraordinarias", señala Shrader.

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