Grupo Aval, nuevo rey de las concesiones viales

En la actualidad, el conglomerado tiene participación en cinco de esos proyectos.

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mayo 10 de 2011 - 01:51 a.m.
2011-05-10

La semana anterior pasó casi inadvertida una noticia clave para el sector de infraestructura vial del país.

El empresario Luis Carlos Sarmiento, mayor accionista del Grupo Aval, se consolidó como uno de los grandes operadores de carreteras concesionadas. En una transacción, que preliminarmente habría rondado los 150 mil millones de pesos, el Grupo Aval sumó su quinto activo en su portafolio de concesiones viales luego de que Episol, empresa subsidiaria de Corficolombiana, se quedara con la sociedad Concesionaria Panamericana S.A., cuya responsabilidad es operar una vía de 111 kilómetros ubicada en el departamento de Cundinamarca, específicamente en los trayectos: Los Alpes-Villeta y Chuguacal-Cambao.

La movida, que puede representar un negocio menor comparado con las adquisiciones financieras de Sarmiento Angulo en Centroamérica, significa un paso más de este empresario para consolidarse en el nicho de las autopistas, un sector que dará mucho de qué hablar en la fase de reconstrucción postinvernal.

Ya con anterioridad a esta transacción, el Grupo Aval, a través de Corficolombiana, daba cuenta de participaciones accionarias en cuatro concesiones viales. La primera de ellas, Coviandes, consorcio responsable de la vía Bogotá-Villavicencio donde el Grupo Aval tiene a la firma Epiandes con el 59,32 por ciento de la sociedad. Esta carretera, que en el futuro será de doble calzada, es una de las más atractivas del país debido al creciente movimiento de tractocamiones que sacan de los Llanos Orientales el petróleo que no se puede evacuar por la saturada red de oleoductos.

Adicionalmente, el turismo y el comercio de alimentos constituyen otras dos causas de alto tráfico en esta vía. Otra de las cartas estratégicas de Sarmiento es la compañía Proyectos de Infraestructura (Pisa) que tiene a su cargo la concesión Fontibón-Facatativá-Los Alpes.

Esta firma también administra y opera la vía Buga-Tuluá-La Paila-La Victoria mediante un contrato de concesión con la Gobernación del Valle del Cauca. La vía es de enorme estrategia comercial, pues conecta el flujo de carga entre Buenaventura, la zona norte y el centro del país (Bogotá y Medellín).

Un grupo con 850 kilómetros de carreteras 

El Grupo Aval también está en el segundo tramo de la Ruta   del Sol entre Puerto Salgar y San Roque.  A finales de este mes otra subsidiaria de Corficolombiana, Episol, junto con Odebrecht de Brasil, iniciará la construcción del segundo tramo de la Ruta del Sol entre Puerto Salgar y San Roque. Allí la participación de la firma de Sarmiento es de 33 por ciento.

Así las cosas, las cinco concesiones sumarán un total de 850 kilómetros, según destaca un comunicado de Corficolombiana divulgado la semana anterior y que da una idea del potencial del negocio. 

Sin embargo, algunos expertos advierten que es necesario revisar la calidad prestada al usuario en cada uno de estos corredores. “Hago un llamado de atención para que de aquí en adelante se examine el plazo de los contratos de concesión. Creo que este tipo de acuerdos se deben renovar cada 7 u 8 años y siempre y cuando se cumplan estándares de calidad del servicio”, explicó el profesor de la U. Nacional, José Stalin Rojas, quien calificó de positiva una mayor participación del sector financiero.

Negocios  que requieren respaldo 

El conjunto de proyectos en infraestructura planeados para la próxima década suman 100 billones de pesos, buena parte de ellos, (55 billones) se ejecutarán en la maltrecha red vial.

Para los expertos las adquisiciones de Sarmiento Angulo en asfalto representan algunas ventajas, pues pocos en el sector de infraestructura del país cuentan con el músculo y respaldo financiero del Grupo Aval, para garantizar el respaldo yla liquidez en los proyectos.

Un negocio rentable y de futuro en el país

Tan rentables son las concesiones, que el mismo mintransporte, Germán Cardona, hizo otro llamado, esta vez para que otros ‘pesos pesados’ del sector financiero sigan el camino de Sarmiento: “Lo de Aval puede ser bueno si es para recuperar malos concesionarios. Los demás grupos, como Bolívar y Colpatria, entre otros, deberían pensar igual”, dijo.

El comentario de Cardona no es aislado, debido a que hace un par de meses expresó su interés de “recomprar” algunas concesiones que no estaban funcionando bien.  

Esta propuesta cayó como ‘baldado de agua fría’ en la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), donde tienen asiento varios de los concesionarios actuales, incluidas empresas de Sarmiento.

En ese contexto, el presidente del gremio, Juan Martín Caicedo, celebró la expansión de Aval en negocios viales y dijo que “en materia de infraestructura el debate no sólo debe responder cabalmente a la pregunta de quién hace las obras, sino cómo deben hacerse para que salgan bien”, haciendo referencia a la necesidad de mejorar la planeación y estructuración de los proyectos.

¿Qué persigue Aval con este tipo de movidas?

Para Daniel Velandia, director de investigaciones de Correval, la respuesta se resume en tres palabras: visión del negocio. “En los próximos años las locomotoras de minería e infraestructura jalonarán la economía y por eso estos sectores se vuelven muy atractivos”, explicó Velandia.   El Gobierno ha dicho que sería bueno que más grupos financieros entren al negocio. 

Oswaldo Vargas P. / Economía y Negocios  

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