Grupos económicos con el ojo siempre en el foco Sarmiento continúa fiel a sus orígenes

El pasado 16 de julio, la Organización Ardila Lülle (OAL) cedió el control de la textilera Coltejer a la mexicana Kaltex y dos días después hizo lo propio con Coltefinanciera, la cual vendió a CGF Financial Group. La textilera y la financiera se mantuvieron en las últimas décadas bajo el control de ese conglomerado y prácticamente era impensable que fueran vendidas y menos simultáneamente, pues a pesar de las coyunturas económicas, el empresario Carlos Ardila Lülle siempre las apoyó y las mantuvo como parte de sus negocios.

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septiembre 15 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-15

Sin embargo, en los últimos 15 años, como los demás los grandes grupos económicos del país, la OAL se ha ido concentrado gradualmente en los negocios tradicionales: medios masivos de comunicación, entretenimiento, bebidas no alcohólicas, azúcar y etanol. NEGOCIOS FUERA DE FOCO Y es que con anterioridad a los 90 como buena parte de los grupos y compañías colombianas dedicaron sus esfuerzos a integrarse verticalmente para garantizarse el suministro de materias primas o los procesos necesarios para la actividad principal, que por la situación de economía cerrada acarreaba mayor costo importar. Los grupos también invirtieron, en negocios fuera de su foco principal, los excedentes de tesorería prácticamente en todos los rubros de la industria, el comercio y el sector financiero. Igualmente, antes de los 90, los grupos económicos destinaron grandes sumas a expandirse en negocios ajenos a su actividad principal, porque consideraban que poniendo los huevos en varias canastas se protegían de los vaivenes de la economía. Sin embargo, entrados los 90, Colombia incursionó de lleno en la apertura económica, mentras la competencia se acentuó y aunque la diversificación no puso en peligro la supervivencia de los grandes conglomerados económicos, dado que las empresas más rentables o llamadas ‘vacas lecheras’ les daban el flujo de caja necesario, si los obligaron a recogerse, reducir su endeudamiento y concentrarse en negocios centrales. Los finales de los años 80 también se habían caracterizado por la revaluación, lo que originó un alto endeudamiento que los grupos tuvieron que enfrentar cuando llegó la mayor competencia de las importaciones. Otros hechos que marcan el desarrollo de los grupos económicos en estos últimos 15 años es la entrada en 1995 de la OAL al negocio de las cervezas con una inversión de 210 millones de dólares. Seis meses después, y en respuesta a esa gestión, Bavaria, empresa del Grupo Santo Domingo (GSD), entró al negocio de las gaseosas. Si bien esta entrada del GSD al negocio de refrescos y gaseosas no le acarreó mayores consecuencias financieras, la OAL si se vio acosada por un alto endeudamiento y tuvo que venderle Leona a la propia Bavaria. El año pasado, ya en manos de la surafricana SABMiller, Bavaria vendió la unidad de jugos (Tutti Frutti y Orense) a Postobón, y este año la de aguas de mesa (Brisa), a Coca-Cola. Aunque para esa época el GDS tenía negocios de cervezas y refrescos en Colombia, Ecuador, Africa, España y Portugal, decidió salir de los tres últimos ante la alta competencia los mercados porque primaba poderosas multinacionales. El conglomerado también era dueño de Bancoquia, Colseguros, Conalvidrios, Celumóvil (hoy Telefónica Moviles Colombia) y Caracol Radio, de las que salió para concentrarse en la cerveza y en los medios. Sarmiento continua fiel a sus orígenes La organización del banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo es uno de los conglomerados colombianos que más ha marcado la vida de los negocios en el país durante los últimos 15 años. Y aunque la crisis de la construcción de los 90 lo llevó a ‘desinvertir’ en telefonía celular (Cocelco), el grupo aceleró la expansión en el negocio financiero por la vía de las adquisiciones y el crecimiento orgánico. Su principal vehículo de inversión es el Grupo Aval, que nació en 1998 cuando una sociedad del conglomerado recibió ese nombre para integrar a Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Banco Popular, Banco AV Villas y AFP Porvenir. En los últimos años Aval compró a Banco Unión, que se fusionó con Banco de Occidente, y a Megabanco, que se integró al Banco de Bogotá. Aunque el Banco Popular no pertenece sino en una parte a Aval, Sarmiento lo controla a través de otras compañías con las que lo adquirió en 1996 al Estado. A él también le compró la firma Corfivalle y la fusionó con Corficolombiana. Según señala en su página de Internet, el Grupo Aval poseía en diciembre del 2006 el 27,9 por ciento de los activos totales de los bancos y compañías comerciales que operaban en el país. Mientras que la revista Forbes considera, con base a cifras de 2007, que Sarmiento Angulo es el hombre número 167 más rico del mundo, con un patrimonio de 4.700 millones de dólares, aunque por debajo de Julio Mario Santo Domingo, que se ubicó 132, con 5.770 millones de dólares. En los últimos 15 años, sin embargo, Sarmiento Angulo no ha querido vender ninguna financiera a pesar de las tentadoras ofertas. Se queda en sus orígenes. Grupo Empresarial Antioqueño: líder 'paisa' El Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), por el número de empresas, cerca de 200, y su estructura, en la que una empresa es indirecta o indirectamente dueña de la otra, es considerado el conglomerado más grande del país. Está focalizado en tres áreas claves: banca-finanzas, alimentos procesados y cemento-concreto. El GEA salió, entre otras empresas, de Coltabaco, vendió Cadenalco (Ley) a Almacenes Exito, donó a Acerías Paz del Río por lo insostenible que era su deuda años atrás, y disminuyó sustancialmente las participaciones accionarias en Fabricato, Enka, Tablemac y el negocio de carbón. Aunque el conglomerado antioqueño tiene inversiones en casi el mismo número de empresas que hace 15 años, las no estratégicas las mantiene en buena parte en el portafolio de Inverargos y otras firmas. Por su lado, Cementos Argos, además de consolidarse con el 51% del mercado colombiano, se convirtió en el cuarto productor de cemento de Suraméricay el sexto de concreto en Estados Unidos (donde posee plantas propias). “El paso trascendental en el proceso de internacionalización lo dimos en 2005, cuando realizamos adquisiciones de concreteras en Estados Unidos por 250 millones de dólares", dice el presidente de Cementos Argos, José Alberto Vélez. Como parte de un proceso para acceder a más capital internacional, el GEA igualmente dio un paso trascendental que, aunque no eliminó su enroque accionario, sí lo simplificó a través de la especialización de sus holdings: Inversura se centró en las inversiones en seguros, pensiones y salud, Suramin en la de banca, Cementos Argos en las de cementos y concretos y Grupo Nacional de Chocolates en las de alimentos procesados.WILABR

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