Guatemala se realínea

Corría el año de 1954 en Guatemala, el Gobierno democrático del Coronel Jacobo Arbenz Guzmán proponía repartir las tierras que la multinacional bananera estadounidense monopolizaba de modo improductivo. El abogado de la empresa era el secretario de Estado Foster Dulles, bajo el gobierno de Einsenhower. Entonces, fuerzas al mando del General Castillo Armas, entrenadas en Nicaragua por Somoza y la CIA, invadieron el país y derrocaron el gobierno constitucional. El Canciller Toriello Garrido, asistió a la OEA para denunciar la invasión, y solo tuvo el apoyo de México.

POR:
noviembre 26 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-26

Comenzó entonces una serie de dictaduras militares, entre ellas la de Ríos Montt, hoy presidente del Senado, quien a nombre de la Iglesia del Verbo realizó juicios sumarios a civiles en guarniciones militares y fusiló a centenares de dirigentes sociales. La cruenta guerra civil se selló con los Acuerdos de paz de 1996, pero la violencia persiste y dejó en el 2006, un saldo de 5.885 homicidios. En la reciente campaña electoral asesinaron a 50 candidatos o familiares y la tasa de homicidios se mantiene en 17 por día, la segunda más alta después de Colombia. Por ello, es muy notable el holgado triunfo que acaba de lograr el empresario textil Álvaro Colom, frente al ex general Óscar Pérez Molina: mientras el vencedor se declara socialdemócrata y admirador de los gobiernos de Lula y Bachellet, el militar derrotado ofrecía mano dura para reprimir la violencia. Colom ha adoptado la religión maya, de la cual es alto dignatario, y quizá ello explica su victoria en 19 de las 22 provincias de un país con alto componente de población indígena. Ofreció crear 2 millones de empleos y mejorar la salud, educación y seguridad, en una nación donde las pandillas juveniles conocidas como ‘Maras’, la creciente violencia del narcotráfico y el asesinato sistemático de mujeres, son el pan de cada día. Guatemala hace parte del triángulo norte de América Central, caracterizado por su cercanía a Estados Unidos, la tendencia conservadora de sus gobiernos, la opción por el librecomercio y las políticas neoliberales. La victoria de Colom puede marcar un viraje en esa posición, pues ahora Guatemala estará más cerca de los gobiernos heterodoxos que ya son mayoría en el continente. La ruptura de relaciones de Costa Rica con Taiwán y la apertura de relaciones con China Popular ya ha dado paso a acuerdos de exploración petrolera, y unido al retorno de los sandinistas en Nicaragua, ha marcado un cambio en la visión hasta ahora homogénea que la región centroamericana tuvo al lado de Estado Unidos: soldados salvadoreños acompañan a las tropas estadounidenses en Irak y los gobiernos del Salvador, y Honduras mantienen relaciones diplomáticas con Taiwán. Guatemala fue calificada recientemente por Foreign Affaires como Estado ‘fallido’ por la debilidad de sus instituciones, y resta por ver si los perdedores asumen de modo civilista la derrota y si Colom logra articular un gobierno que mejore la seguridad, avance en la solución de los inmensos problemas sociales y comience el difícil camino de rescatar la soberanía frente a la tradicional dependencia de Washington. Profesor de las U. Nacional y Externado Ahora Guatemala estará mas cerca de los gobiernos heterodoxos que ya son mayoría en el continente”.

Siga bajando para encontrar más contenido