Halloween: que no se le amargue El exceso en el consumo de dulces y golosinas, así como su adulteración son causa de intoxicaciones.

Halloween: que no se le amargue El exceso en el consumo de dulces y golosinas, así como su adulteración son causa de intoxicaciones.

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octubre 31 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-10-31

Nada raro que después del Halloween, lo que venga sea una buena indigestión, sobre todo en los niños que entre el disfraz y la fiesta, terminan comiendo grandes cantidades de dulces y golosinas. Así que el primer paso para que a los padres no se les amargue la celebración del ‘Día de las brujas’ es estar pendientes de que el consumo de caramelos sea moderado. Los síntomas del exceso no se hacen esperar: por eso no es difícil identificar una intoxicación ante la aparición de dolor abdominal, náuseas, vómito y diarrea. Si ese es el caso, la Secretaría de Salud del Distrito recomienda llevar a los niños de inmediato al médico, en vez de hacerles un autodiagnóstico o acudir a bebidas y remedios caseros. Esto puede complicar las cosas. Para ese tipo de emergencias, también está habilitada la línea 123. Mucho peor si se trata de una intoxicación con productos adulterados con sustancias psicoactivas, que suele ser común en este día, según la entidad. Más si se tiene en cuenta que en Halloween, los pequeños salen a pedir dulces en las calles, conjuntos residenciales y centros comerciales, lo que favorece no solo las intoxicaciones alimentarias, sino las actividades delictivas. Para evitarlas, estas son algunas recomendaciones de la Secretaría de Salud: *Evite que su hijo consuma cualquier dulce sin que antes se haya verificado que no está adulterado, roto, húmedo el empaque o que el producto, en especial chocolates, esté vencido. * Cuando los niños regresen a casa, revise los dulces y guarde solamente los que no estén abiertos y que tengan registro sanitario de las autoridades * Asegúrese de inspeccionar alimentos de fabricación casera y rechazarlos en caso de generar sospecha de su estado. *Los dulces deben tener olor, color, sabor y textura característicos que deben permanecer desde el almacenamiento hasta el consumo final. Rechace cualquier producto con colores o sabores raros. *Los caramelos no deben contener materiales extraños, como partículas metálicas o de madera. No tienen que estar decolorados. * Tampoco deben tener sabor rancio, ni hongos (puntos blancos) ni otra característica indeseable. * Fíjese, además, en que no tengan sabor o apariencia que evidencien deterioro del producto por la presencia de químicos o sustancias extrañas. * En caso de adquirir confites, chocolates, galletas, jugos o derivados lácteos revise cuidadosamente que la fecha de vencimiento esté vigente y asegúrese que dicho producto cuente con registro sanitario y no presente abombamientos, ni deterioro en el empaque. PRECAUCIONES. A los dulces y chocolates es fácil adicionarles sustancias como la escopolamina o alucinógenos como marihuana o cocaína. De acuerdo con la cantidad, éstas pueden llevar a que los niños pierdan la memoria, el sentido, la voluntad y la orientación o, en el peor de los casos, a serias complicaciones de salud. Por eso, es importante que advierta a sus niños sobre los peligros a los que están expuestos al recibir dulces a extraños. De igual manera, ante la sospecha de intoxicación con productos de confitería en los cuales pueda tratarse de adulteración con sustancias psicoactivas, llévelos de inmediato a urgencias y, en lo posible, guarde una muestra del producto y recuerde en qué sitios pudo haberlo adquirido. MEJOR PREVENIR

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