Harvard elogia a cajas de compensación colombianas

Investigadores del Instituto Internacional de Desarrollo vinieron y tomaron el caso de Comfama, en Antioquia, como modelo de alianzas público-privadas, con las cuales se han podido resolver necesidades sentidas de la comunidad. Las cajas mueven 12 billones anuales de presupuesto.

Comfama fue tomado como ejemplo de alianzas-público privadas.

Archivo particular

Comfama fue tomado como ejemplo de alianzas-público privadas.

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marzo 21 de 2014 - 03:13 a.m.
2014-03-21

La prestigiosa universidad de Harvard está poniendo de ejemplo a las cajas de compensación familiar colombianas, para replicar su modelo en países en desarrollo.

Todo empezó en el 2012, cuando investigadores del Centro de Desarrollo Internacional de la Escuela Kennedy, a donde van a prepararse jefes de Estado y líderes del mundo, buscaba experiencias meritorias y obtuvieron información de las cajas, que en junio próximo cumplen 60 años de existencia en el país.

Así, el profesor Matt Andrews y la profesora colombiana Adriana Hoyos viajaron y se entrevistaron con directivos de distintas entidades de este tipo, pero decidieron centrarse en Comfama, la más antigua y, aparentemente, que más tiene por mostrar.

Posteriormente, han venido 30 alumnos de Harvard para conocer lo visto en sus clases, antes de graduarse.

Cuando Portafolio le preguntó a Andrews qué hace esta experiencia digna de emular, anotó que “Comfama ha sido un agrupador de todos los segmentos interesados de la sociedad, desde el nivel más bajo de usuarios hasta el político”. Además, citó que su labor fue fundamental para sacar adelante proyectos como el metro y muchas acciones de beneficio para las comunas más pobres de Medellín.

Los investigadores no han podido hallar una palabra en inglés para traducir ‘caja’ en el sentido que se emplea acá, ni para el vocablo ‘empuje paisa’, que según el Centro de Desarrollo Internacional es un elemento que solo se da en Antioquia y explica en buena parte el éxito de Comfama, porque llevó a los empresarios a unirse en torno a la creación de esta caja.

Luis Felipe Arango, jefe de Cooperación de Comfama, recuerda que en 1954 la Andi, también nacida en Medellín, concertó con el sindicato de Ferrocarriles de Antioquia la aparición del subsidio familiar para los trabajadores que ganaran menos de 4 salarios mínimos y el Gobierno lo generalizó con el aporte parafiscal del 4 por ciento.

Hoy, por ese concepto, según Álvaro José Cobo, presidente de Asocajas, que agrupa a las 43 cajas del país, se recaudan 3,8 billones de pesos.

Sin embargo, el presupuesto total llega a 12 billones de pesos con lo que obtienen por rendimientos y venta de servicios.

Cobo resaltó que aparte de administrar el subsidio familiar, ellas ejecutan la política de vivienda y tienen programas de educación, recreación y cultura, entre otros. Además de eso, mediante alianzas, tienen EPS, supermercados y farmacias. “Son cerca de 7,5 millones de afiliados, que con sus familias alcanzan 16,5 millones de beneficiarios”, anotó.

LEGITIMAN LABOR

“El interés de Harvard es un aval de confianza, no solo para Comfama sino para el modelo de compensación familiar, que es muy eficiente, y donde el sector privado aporta los recursos”, dice Arango.

La autonomía, pues las juntas se componen de 5 representantes de los sindicatos y 5 de los empresarios, es un de las virtudes del modelo que señala Arango. Sin embargo, el profesor Andrews advierte como problema que no haya representantes del Gobierno, porque “no hay una gobernanza sólida ni una estructura que tenga un control efectivo sobre los ingresos”. A esto, Arango responde que sí las vigilan 2 superintendencias –de Salud y Subsidio Familiar– lo mismo que la Contraloría, pero “cuando hay voluntad de cometer desmanes, ningún control es suficiente”.

LAS EXITOSAS ALIANZAS DE COMFAMA

Para Luis Felipe Arango, un acierto ha sido el programa que lleva empresarios antioqueños a universidades del exterior para aprender sobre desarrollo, pues eso ha afirmado su compromiso con las causas sociales.

Añade que son varios los ejemplos exitosos de alianzas público-privadas: cuando se unieron con Argos, Haceb y la Alcaldía de Medellín para levantar 700 casas en las que hospedaron a los deportistas de los Juegos Suramericanos de 2010 y después asignaron a familias locales. Con el Icbf y el Municipio atienden jardines infantiles de alta calidad, y una tercera es con Suramericana para un subsidio de desempleo. La entidad maneja 1 billón de pesos y atiende a más de 3 millones de personas.

Néstor Alonso López

Redacción Portafolio

 

 

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