Lo que hay detrás de las expectativas

Los resultados de la actual EOEA muestran que el conjunto del sector agropecuario se encuentra a la expectativa desde el último año, en lo que parece ser una reacción al TLC con los Estados Unidos.

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agosto 18 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-18

Así lo revelan los indicadores globales de las respuestas sobre decisiones de ampliar la producción, realizar inversiones, especialmente en adecuación de tierras, y acerca de las expectativas económicas optimistas y pesimistas, que han permanecido en los mismos niveles del año anterior. Sin embargo, por actividades específicas, otros son los problemas que están enfrentando los productores, seguramente porque aún no los ha permeado la información sobre el citado tratado y no ven un impacto del mismo en el corto plazo. En maíz, por ejemplo, la preocupación actual gira en torno a los bajos precios que están afectando su rentabilidad. Esta situación ha causado que, en regiones como el Valle del Cauca, productores inconformes tengan proyectado la sustitución de áreas por caña de azúcar y frutales como estrategia para asegurar ingresos. Pero la mayoría de ellos insisten en la siembra de maíz por vocación, especialización de los suelos, conocimiento del manejo tecnológico del cultivo, uso de híbridos de alta calidad y rendimiento, y porque poseen una maquinaria también especializada, que les ha permitido alcanzar buenos niveles de productividad. En la Altillanura del Meta y el Vichada, una región que es considerada como un enorme polo de desarrollo agroindustrial y forestal donde el sector privado hace enormes esfuerzos para aprovechar su potencial, la infraestructura vial aparece como uno de los principales cuellos de botella. En otras regiones tradicionalmente de vocación por la palma africana, preocupa que se esté incentivando la siembra de esta oleaginosa en algunas áreas donde los mismos especialistas en el cultivo no recomiendan hacerlo por las limitaciones de los suelos. Más preocupante si se tiene en cuenta la vinculación de pequeños productores, quienes deberán sufragar el alto costo de adecuar y mantener esos suelos para un cultivo de largo período vegetativo como la palma. Así que, por una parte, las dificultades e ineficiencias no se encuentran solamente al interior de las unidades productivas, sino que habrá que evaluarlas también en el conjunto de la cadena. Y, por otra, falta orientación para identificar las alternativas productivas que consideren las condiciones particulares de las distintas regiones y sean realmente competitivas. Dada esa heterogeneidad, sería conveniente realizar evaluaciones regionales ex ante del impacto del TLC, lo cual permitiría una mejor orientación a los productores, elevar su competitividad e identificar otras posibilidades en un acuerdo que es de doble vía.Investigador, Cega"Algunos sectores no se ven permeados por el TLC o desconocen el impacto”.

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