Hay leche de sobra, pero se toma menos y más cara; invierno ocasionó sobreoferta del producto en el país

Hoy por hoy, en Colombia los ganaderos producen más, pero ganan menos. Los industriales de la leche la compran más barata, mientras que los consumidores toman menos leche y más costosa.

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mayo 20 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-20

En el fondo de este panorama está el extenso invierno que se ha presentado en el país que ha permitido el aumento de la producción. Y ante las mayores cantidades de leche disponibles, la industria láctea (compradores en la puerta de la finca) han dejado de recogerla y han bajado los precios de compra a los productores.

A lo anterior se suma que, según el Ministerio de Agricultura, hay una merma del ocho por ciento en el consumo de leche en el país. En este orden, los consumidores esperarían menor precio, pero sucede todo lo contrario: en los primeros cuatro meses del año el precio de la leche se ha incrementado en 2,1 por ciento, de acuerdo con el reporte del Dane, es decir que se ha encarecido a un ritmo de más del 8 por ciento anual.

Bajan los ingresos

Mientras que la producción en finca creció en los primeros meses del año, especialmente por el invierno, la industria redujo el acopio de leche fresca en 5,1 por ciento, que representa 32 millones de litros menos que durante el mismo periodo del año pasado.

Esta leche se ha quedado en las fincas para la fabricación de derivados (quesos y yogures, entre otros) o para alimentar a los terneros.

La semana pasada, por ejemplo, Fedegán denunció la situación de los productores de la depresión momposina, donde la empresa DPA suspendió las compras en el municipio de Pijiño del Carmen, donde a partir del lunes 25 de mayo, los campesinos deberán quedarse con la leche.

En Cesar y Córdoba, la misma empresa anunció la suspensión de las compras durante los fines de semana y hasta nueva orden, lo cual representa una reducción de ingresos de cerca del 30 por ciento para los ganaderos.

Algo similar sucede con Nestlé en Caquetá y con otras empresas recolectoras en Nariño, denunció el gremio ganadero.

Por su parte, el vocero de la Cooperativa Lechera de Guatavita (Colega), dijo que la empresa que les compra (Colanta), bajó en alrededor de unos 30 pesos por litro de leche.

"Nada en comparación con la realidad del mercado", dijo José Ignacio Tamayo, gerente de Colega, que representa a 51 productores que entregan 3.500 litros diarios de leche.

En entrevista con PORTAFOLIO, José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, dijo que su gremio se opone a entregarle a la industria del sector una mayor participación sobre el precio que paga el consumidor, teniendo en cuenta que en términos generales mostraron resultados positivos y altas utilidades en 2008 y los tres primeros meses del presente año.

"Visualizando las dificultades que se avecinaban para este año, se propuso en agosto de 2008 ceder parte del precio final para fortalecer el Fondo de Estabilización de Precios (FEP), que permitiera llevar el producto a la población de más bajos recursos, y de paso, apoyar las exportaciones", dijo Lafaurie.

Sin embargo, la respuesta de la industria a esta iniciativa fue un no rotundo. "El fondo propuesto no es una solución estructural al problema y por el contrario tiene muchos matices políticos. Este es un distractor del problema real que es la falta de competitividad.

Si tuviéramos un precio competitivo no tendríamos problema para poder exportar", dijo Carlos Cavelier, presidente de la empresa Alquería.  

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