Hay que mejorar la capacidad productiva, con miras al TLC

De eso está convencido Juan David Barbosa, senior del departamento de aduanas y comercio internacional de la firma consultora Ernst and Young (liderada por Gustavo Lorenzo), pues los tiempos difíciles no pueden durar toda la vida; en cambio, los TLC sí son permanentes.

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julio 24 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-24

En ese propósito del país, de consolidar su comercio y su economía, este Tratado es muy importante, “fundamental”, como lo define Barbosa, aunque, como en toda negociación, habrá ganadores y perdedores. También resulta clave ratificar otros acuerdos como el Aptdea y que las compañías se preparen y sean más competitivas. “Es cierto que queremos venderle a Estados Unidos porque es uno de nuestros principales socios, pero nosotros no producimos máquinas y para ser mas eficientes se requieren herramientas, y si las puedo adquirir a menores precios, sin pagar aranceles, soy más eficiente”, dice el experto. “El comercio no tiene corazón y por eso el más competitivo se queda con el mercado”. Insiste en que este es el momento para prepararse y desarrollar productos con valor agregado. Para ello hay que concentrar los esfuerzos en ciertas industrias que se identifiquen como las principales potenciales. “La gente puso mucha expectativa pensando que esto iba a ser fácil, pero no es así y por eso se desinflaron, y se nos olvidó una cosa: Colombia quiere tener TLC con 54 países”, dice el experto.. Asegura que muchos sectores productivos frenaron su preparación, pero algunos sí han seguido adelante, se están alistando e intentando suplir mercados como el de Venezuela. “No solo frente a Estados Unidos, sino frente a los otros hay que prepararse”, señala. Se necesitan productos con valor agregado. Aunque no tan convencido de la importancia del TLC, Ricardo Buitrago, profesor de finanzas internacionales de la Universidad de la Salle, también insiste en la necesidad de crear valor agregado, pues actualmente las exportaciones a Estados Unidos se concentran, principalmente, en los productos primarios, como el petróleo y la agricultura. “Colombia no puede exportar más ni mejor de lo mismo, pero para eso hay que cambiar de estructura productiva para generar productos con valor agregado”, dice. ¿Por qué vendemos materias primas si tenemos la dotación de recursos humanos para hacer un proceso de transformación productivo?, se pregunta. Dice que la idea no es que Colombia se quede por fuera del mercado global, porque necesita insertarse en la economía, pero requiere fabricar productos con valor agregado, que hoy no produce. Buitrago tiene sus reservas frente al Tratado, porque asegura que por efecto neto del TLC, Colombia va a tener un incremento de mano de obra no calificada e informalidad, mientras que el empleo agrícola se va a reducir. Considera que el TLC es un acuerdo que, además de ser un modelo aplicado en los distintos casos, es un tratado entre desiguales y aborda materias que profundizan la desigualdad. Cree que es un acuerdo asimétrico, no solo por el tamaño de las economías que negocian, sino por el poder de negociación de las mismas. Por eso, dice que aunque el país debe seguir atendiendo al mercado norteamericano, es hora de empezar a independizarse, porque al tenerlo como principal socio se genera una dependencia económica que en un futuro no podrá reemplazar con ningún otro. UN ACUERDO QUE TRAERÁ RESULTADOS SATISFACTORIOS “Si pasa algo en el mercado norteamericano y eso lleva a una restricción al ingreso de productos, se generaría un impacto en el empleo”, dice el porfesor Buitrago. Por eso, hay que mirar hacia Centro y Suramérica. En ese sentido, aunque David Barbosade Ernst and Young, también está de acuerdo en que hay que buscar nuevos mercados, señala que ni Centro ni Suramérica presentan crecimientos en el consumo y oportunidades tan grandes como Estados Unidos; por eso la importancia de los esfuerzos para que le tratado se firme. Por su parte, Buitrago señala que para poder tener un acuerdo comercial exitoso, Colombia tendrá que resolver varios asuntos internos. Entre ellos, solucionar el conflicto y crear un ambiente institucional favorable a la inversión y al crecimiento, con énfasis en la continuación de los esfuerzos hacia la eliminación de la inestabilidad en las reglas del juego para la actividad económica privada. Así mismo, considera que se debe eliminar la corrupción, fortalecer y reformar la administración de justicia, restaurar el equilibrio fiscal y transformar el sistema financiero en una palanca efectiva de desarrollo, y la promoción de la innovación tecnológica.'' El comercio no tiene corazón y por eso el más competitivo se queda con el mercado".WILABR

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