‘Hay que oír la voz interna’

Luis Fernando Santos es reconocido en los medios de comunicación, a nivel nacional y latinoamericano, como un visionario con gran capacidad de innovación. Pero en lo personal le gusta tener un bajo perfil y concentrar todas su energías en la empresa que bajo su guía ha dejado de ser tan sólo un periódico para convertirse en una holding multimedia.

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agosto 05 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-05

¿Cuáles son los pilares de su estilo gerencial? Son tres: un buen balance, dinámico -según las necesidades del momento, entre la estrategia y la operatividad; el coaching (entrenamiento y supervisión de sus directivos); observar y escuchar. Observar mucho - captar lo que está sucediendo más allá de las fronteras de la empresa en cuestión de mejores prácticas e innovaciones, para adaptar aquello que se pueda aplicar en nuestro medio. ¿Cuáles son sus prioridades? Nuestra participación de mercado; el desarrollo de las habilidades competitivas de la empresa, y el fortalecimiento de su capacidad de reacción ante las amenazas y oportunidades que presente el entorno. ¿Tiene alguna herramienta gerencial preferida? Tengo un tablero de control propio, que monitoreo con atención y frecuencia, en el que agrupo las 15 variables cruciales que me indican la salud de los negocios. Ese tablero se nutre de numerosos informes que se producen a lo largo y ancho de la organización, y cambia cuando varían las prioridades. ¿Por qué le da tanta importancia a la visión? La visión es clave para que toda la compañía tenga el mismo norte, para que todo el mundo reme en la misma dirección. Pero esa visión no debe ser impuesta desde arriba o desde afuera; para que sirva tiene que ser construida por los directivos y ejecutivos de la empresa. Usted afirma que la innovación no es una opción sino una obligación. ¿Por qué? La industria de medios en la que operamos es una actividad tradicional que en estos momentos está experimentando una acelerada y profunda transformación. Me atrevo a sostener que es la industria que más está cambiando en el mundo. Estamos llegando a grandes puntos de quiebre, rupturas revolucionarias. Por lo tanto el que no innove desaparecerá. ¿Qué busca cuando está seleccionado a sus colaboradores directos? Busco gente con capacidad de crecer, de aprender, de cambiar. Personas que además tengan la capacidad de desafiar mis ideas con buenos argumentos. Individuos que disfruten trabajar en equipo pero que por su forma de ser ejerzan un claro liderazgo personal. ¿Cuáles han sido las principales lecciones aprendidas de sus grandes errores y aciertos? De mis equivocaciones: se debe escuchar con gran atención la voz interna, hay que darle mucho peso a la intuición. Mis mayores errores han sido por no escuchar esta vocecita. De mis aciertos: hay que reconocer que uno no se las sabe todas , por lo tanto hay que apoyar las ideas creativas que vienen de otros. ¿Qué aconsejaría a un joven recién egresado de la universidad, que está iniciando su carrera? Que no le tenga miedo a la burocracia de la organización donde trabaje. Que conozca bien las redes sociales internas y su modus operandi, pero que desafíe lo convencional. Así podrá hacerse notar y progresar. ¿Qué cambios le recomendaría a las universidades que están formando gente para el mundo empresarial? Hay que poner mayor énfasis en la cantidad y la calidad de la preparación en materia de gestión de los recursos humanos. Es importante que los futuros profesionales comprendan que la buena administración del talento humano no es una tarea que se puede delegar. Además, hay que elevar el nivel de la enseñanza del mercadeo. Esa función es vital para todos, no sólo para los que laboren en ella. ¿Cuál es su definición personal de liderazgo? El líder es quien utiliza de manera óptima los recursos a su disposición (gente, dinero, tecnología, etc.) para crear una empresa más exitosa que las demás de su sector, produciendo así gran satisfacción a sus accionistas y empleados, respetando siempre grandes principios éticos . ¿A qué líderes admira, y por qué? A Gary Pruitt, presidente del grupo McClatchy, porque logró con calma y clara visión convertir a su pequeño grupo de periódicos en uno de los grandes conglomerados de medios en Estados Unidos. De Colombia, a Nicanor Restrepo, por su estilo personal y su habilidad para armar el Sindicato Antioqueño. Y a Juan Emilio Posada, porque gracias a su labor hoy el país tiene una aerolínea sólida en lugar de dos quebradas. HOJA DE VIDA RASTRO. Luis Fernando Santos estudió periodismo en la Universidad de Kansas ( E.U.). En 1970 ingresó a la redacción de EL TIEMPO, donde trabajó cuatro años. Luego fue nombrado jefe de producción y en 1978 llegó a la subgerencia del periódico. Trece años más tarde fue promovido a la gerencia. Y en 1996 fue designado presidente de Casa Editorial EL TIEMPO. Esta empresa -propietaria de El Tiempo, PORTAFOLIO, CityTV, HOY, tres semanarios regionales 7 Días, Multirevistas, 12 ‘puntocoms’, y con participación en Grupo Latino de Publicidad (GLP), TV Colombia, Círculo de Lectores , Cinemark, Printer y Avantel- tuvo ingresos por 326 mil millones en el 2005 y emplea a dos mil personas. maurod@portafolio.com

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