'Hay salida de esta situación, así se demore', dice Nouriel Roubini, gurú que pronosticó crisis actual

Invitado por Samper Head Hunting y PORTAFOLIO, el experto estará en Bogotá el próximo 19 de mayo; él considera que las posibilidades de una mejoría más consistente llegarán en el 2011.

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mayo 04 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-04

Roubini considera que la situación seguirá siendo difícil todavía. Considerado como uno de los expertos que pronosticó la crisis actual, el prestigio de Nouriel Roubini no ha hecho más que aumentar.

Aparte de haber sido asesor del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, actualmente es consultor del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, además de profesor de economía y negocios internacionales de la Universidad de Nueva York.

Dotado de una gran facilidad de expresión, el conocido académico estará presente en Bogotá el próximo 19 de mayo, con el fin de asistir a una conferencia organizada por la firma Samper Head Hunting y que patrocina PORTAFOLIO.

En el evento, Roubini hará un análisis general de las causas de la debacle financiera y sus posibles soluciones, aparte de dar su visión sobre el futuro mundial y el papel de América Latina y Colombia.

¿Cómo están evolucionando las cosas?

La principal dimensión de la crisis, que incluye la crisis financiera y la recesión global, muestra que algunas cosas han comenzado a mejorar. Por ejemplo, las condiciones del mercado financiero son muy superiores a las de hace seis meses cuando, después del colapso de Lehman Brothers, casi se derrumban centenares de bancos. En el caso del sector real, y después de dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo en Estados Unidos, Japón y Europa, la tasa de contracción es ahora más lenta.

¿Puede ese menor ritmo de deterioro llevar al mundo a crecer de nuevo?

Es cierto que hay más motivos de esperanza que antes y no faltan quienes digan que en el tercer trimestre del 2009 veremos cifras positivas. Pero mi opinión es que seguiremos en terreno negativo en Estados Unidos y que solo hasta finales del año habrá un pequeño cambio de tendencia. Debido a ello, el próximo año la recuperación va a ser muy lenta y vamos a sentir que todavía estamos en recesión, así técnicamente estemos fuera de ella. Una de las razones es que la tasa de desempleo norteamericano no solo puede pasar del 10 por ciento, sino incluso llegar al 11.

¿Y el resto del mundo?

En muchos casos la está pasando peor. La contracción en Alemania fue de 8 por ciento en el último trimestre del 2008, mientras que la de Japón fue de 13, la de Singapur de 16 y la de Corea del Sur de 20 por ciento en ese periodo. En vez del desacoplamiento que algunos pregonaban, ahora vemos un reacoplamiento por cuenta de los mercados financieros, de exportaciones, de productos básicos y de pérdida de confianza.

Como consecuencia, los mercados emergentes han experimentado un aterrizaje forzoso, incluyendo a muchos en América Latina. Uno de los factores es que los capitales no van a volver tan rápido por motivos de riesgo.

¿Qué piensa de China?

Está tomando políticas agresivas para tratar de estimular su economía. Mi pronóstico es que su crecimiento será cercano al 6 por ciento, bien por debajo del promedio del 10 por ciento registrado en las pasadas décadas. Sin embargo, esa cifra es mejor que la de la mayoría, aunque me preocupa que se están concentrando más en aumentar la capacidad productiva que tienen que el propio consumo interno.

¿Cómo calificaría la respuesta dada por los países ricos a la crisis?

Creo que ha sido correcta en el sentido de ir en la dirección indicada, pero que todavía falta. Está bien lo hecho en materia monetaria de dar liquidez y bajar las tasas de interés, así como el apoyo fiscal, para aumentar el gasto, o salvar a las instituciones financieras. Pero hay que ayudar a los deudores que tienen problemas para hacer sus pagos. Además, Estados Unidos ha sido más agresivo que Europa, por lo cual es probable que se necesiten decisiones más radicales.

¿Qué le gustaría ver en los próximos meses?

Depende de países específicos. Más y más naciones deberían ir hacia tasas de interés cercanas a cero. Las que tienen espacio, deberían aumentar sus programas de gasto. Por su parte, los gobiernos deberían limpiar más a fondo a los bancos, incluyendo tomar control de ellos, si fuera necesario. También el Fondo Monetario tiene que ampliar sus programas para apoyar a quienes tienen problemas.

¿Espera que los precios de los productos básicos suban?

Sí, cuando se termine la crisis, porque la demanda va a crecer más rápido que la oferta, debido a los procesos de urbanización e industrialización en China e India. Ese va a ser el caso con los insumos energéticos. Sin embargo, en el corto plazo creo que las cotizaciones van a seguir deprimidas porque la recuperación, insisto, va a ser muy lenta.

¿Qué lecciones obtiene de la crisis?

Una es que los mercados libres, sin reglas ni regulaciones, llevan a excesos que se notan en las burbujas de crédito o a un comportamiento excesivamente riesgoso. Eso quiere decir que se necesitan mecanismos de supervisión que deber ir más allá de los tradicionales, concentrados en sectores específicos. Igualmente es claro que los gobiernos deben intervenir en la economía, aunque de manera prudente.

¿Cómo ve a Colombia?

Ha tenido un año difícil. El tsunami global la ha golpeado a través de menores exportaciones e incluso ha sufrido por la caída en las remesas. Pero los aspectos fundamentales de la economía son buenos y muestran que está en la ruta indicada. Comparada con otras naciones latinoamericanas, lo que uno encuentra es que Colombia está -e incluso- supera el promedio.

¿Está de acuerdo con quienes creen que el principal dolor de cabeza de la situación actual será el crecimiento del desempleo?

Es evidente que cada vez que hay una recesión, la desocupación sube. La pregunta es si será posible contener ese deterioro con las medidas adoptadas, algo que todavía está por verse. La preocupación es que la incapacidad de evitar el deterioro en ese terreno conduzca a un coletazo contra el sistema de economía de mercado o contra el comercio internacional, alentando prácticas proteccionistas.

¿Cómo ve los próximos dos años?

En el caso del 2010, veo a Estados Unidos con un crecimiento positivo pero muy bajo, y a Europa con uno negativo. Por su parte China estará mejor, mientras que las economías emergentes volverán a crecer, pero por debajo de su potencial. De manera que veo un año con muchos sobresaltos todavía. Las posibilidades de una mejora más consistente llegarán en 2011, pero la situación seguirá difícil porque pueden aparecer nuevos desafíos derivados del aumento en la deuda pública en muchas naciones o del alza en los precios de las materias primas.

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