‘Solo hay que sembrar más áreas’

“¿Biocombustibles o alimentos? Esto es solo un mito. La demanda actual se debe a la entrada de consumidores con mayor poder adquisitivo, como India y China y la necesidad de satisfacer la industria del etanol en Estados Unidos”.

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mayo 12 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-12

La opinión la dio Roberto Rodrigues, quien fue ministro de Agricultura de Brasil entre los años 2003 y 2006 y actualmente codirector de la Comisión Interamericana del Etanol, institución creada a partir de un acuerdo con el estado de Florida y el BID para promover el uso del biocombustible en el continente americano. El experto consideró que este desbalance en la oferta, que ha jalonado los precios, es una excelente oportunidad para la expansión de las áreas sembradas, no solo con caña de azúcar, sino para todo tipo de alimentos. “Es el destino para todos los países suramericanos, incluido Colombia”, dijo. En el caso de la soya, cuyo precio cerró esta semana a 477 dólares por tonelada en la Bolsa de Granos de Chicago (Cbot), debe estimular a seguir aumentando el área de cultivo, pues hay un potencial enorme para el crecimiento del área sembrada. Rodrigues manifestó que la caña de azúcar, como materia prima para producir etanol, es mucho más eficiente que el maíz, por lo que la caña es la materia prima ideal. Sin embargo, consideró que la investigación agrícola, en pocos años, ofrecerá otras alternativas de producción de biocombustibles, como la celulosa, pese a que la investigación en maíz está muy avanzada, lo que hará que lleguen al mercado maíces con un mayor poder energético que el actual. “Lo anterior no quiere decir que la caña vaya a perder su posición privilegiada, por el contrario, actualmente se buscan variedades o híbridos que ofrezcan mejores rendimientos”, anotó. Vale la pena aclarar que con el volumen cosechado en una hectárea de caña, un promedio de 100 toneladas, se producen 8.000 litros de etanol. Frente al tema de los alimentos y los cultivos para biocombustibles, el experto puso a Brasil como ejemplo, país que tiene 62 millones de hectáreas cultivadas con todos los productos agrícolas, de las cuales unos tres millones (algo menos del 5 por ciento) están destinadas a producir caña para etanol; es decir, que el 95 por ciento del área cultivada se destina a producir alimentos. “El tema no es un dilema entre producir comida o combustibles, es apenas un mito que está cobrando fuerza”, señaló. “No veo a largo plazo una mayor crisis alimentaria que la actual; la fortaleza es que en los países suramericanos hay tierras suficientes para crecer y es responsabilidad de los mismos agricultores y de los gobiernos por promover la agricultura; sin embargo, esto no se dará de un día para otro”, concluyó Rodrigues, quien, además, coordina el centro de Agronegocios de la Fundación Getulio Vargas, una de las más reconocidas en Brasil en investigación de economía agraria. Finalmente, el experto consideró que las condiciones de trabajo de los cortadores de caña deben mejorarse, mecanizando este proceso, pues se trata de una labor agrícola, realmente, extenuante.WILABR

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