Hiperactivos: las ‘venas rotas’ de las empresas

Todo el mundo los admira en el trabajo porque se les ve moviéndose todo el tiempo, participando en cuanta tarea se les ocurre y derrochando energía, pero paradójicamente los hiperactivos terminan siendo los menos productivos en las organizaciones.

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septiembre 20 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-20

No son pocos los casos como el de María, que trabajaba como jefe de sección de una revista. Se quedaba hasta la madrugada varios días a la semana para adelantar trabajo, pero de tanto que quería abarcar no alcanzaba a finalizar sus proyectos y terminaba siendo el cuello de botella de la empresa. A la hora de la verdad, sus compañeros terminaban haciendo labores que no les correspondían con tal de cumplir. Ante su actitud, su superior decidió asignarle menos responsabilidades, sin muchos resultados porque María ni paraba ni ejecutaba. Meses después, tuvo que cambiar de trabajo, uno que le copa todo su tiempo, donde ha podido rendir sin problema. Pero no siempre las cosas resultan así, pues por hiperactivos muchos empleados pasan un mes al año sin hacer su trabajo. No obstante, son pocos los que en la edad adulta se atreven a hablar del Trastorno por Hiperactividad y Déficit de Atención, Tdah, y menos a reconocer que lo tienen. Lo peor de todo, es que el 70 por ciento de niños y adolescentes que lo sufren continúan con el problema en la edad adulta. Las cifras son de un estudio de la Organización Mundial de la Salud que evaluó a 7.075 empleados y trabajadores independientes entre 18 y 44 años, para detectar si padecían Tdah. También preguntó a trabajadores de Bélgica, Colombia, Francia, Alemania, Italia, Líbano, México, Países Bajos, España y Estados Unidos sobre su desempeño en el último mes. En promedio, el 3,5 por ciento de los empleados padece del trastorno de hiperactividad y déficit de atención, que causa problemas de concentración y vuelve a las personas hiperactivas, distraídas, olvidadizas o impulsivas. El padecimiento es más común entre los hombres que entre las mujeres, y en trabajadores de países desarrollados que en vías de desarrollo, según los autores de la investigación que se dio a conocer en la publicación Occupational and Environmental Medicine. En Colombia, el 1,8 por ciento, entre 18 y 44 años, padece el trastorno, según el psiquiatra José Posada Villa, investigador principal del Estudio Nacional de Salud Mental, quien hizo la investigación en el país. En los adultos, el trastorno de déficit de atención con hiperactividad se define por síntomas como falta de organización, problemas para terminar el trabajo y las tareas, irritabilidad, dificultad para aprender cosas nuevas, sensibilidad a las críticas, disminución de la memoria, baja autoestima y falta de motivación. Estos suelen ser fuertes y prolongarse por más de seis meses. De acuerdo con Posada, en Colombia, por no ir al trabajo a causa del trastorno, se pierden 21,9 días al año. Al evaluar la cantidad de trabajo, se pierden 14,3 días al año y cuando se mira la calidad de la tareas, 13 días. Si los cálculos se extienden a toda la población laboralmente activa, en total por este trastorno se pierden 8,3 millones de días al año. “Es como si 22.000 personas dejaran de trabajar en un año”, añade. Los hallazgos sugieren que a las empresas podría resultarles útil monitorizar a los trabajadores y ofrecer tratamientos para el trastorno como forma de recuperar el tiempo perdido y mejorar el desempeño laboral, dijeron investigadores encabezados por Ron de Graaf del Instituto de Salud Mental y Adicciones en Utrecht, Países Bajos. DEL ESTUDIO DATOS. En Colombia, el estudio se hizo con base en la Encuesta Nacional de Hogares, de la cual se confrontó información con la Encuesta Mundial de Salud Mental hecha por la OMS y la Universidad de Harvard. Participaron 38 países. Y en el Estudio Nacional de Salud Mental se abordaron 60 municipios, en población del área urbana. Esta investigación, según Posada, abarcó 7.000 empleados. Entre ellos, se seleccionaron 5.500 encuestas de las cuales quedaron mil, para hacer el análisis con pruebas de la OMS. Muchos de los problemas de salud mental tienen importancia en el sector económico del país, no solo en la familia. Y para Posada, desde las empresas se pueden hacer cosas importantes para la salud mental. Lo cierto es que el Tdah es mucho más frecuente en hombres que en mujeres y afecta sobre todo a los trabajadores no calificados, como técnicos y obreros y en menor proporción a los ejecutivos y a quienes tienen estudios universitarios y de posgrado. Lo importante es que hay que sensibilizar a los empleadores, así como a los departamentos de salud ocupacional a abordar el tema, más si se trata de un problema incapacitante que produce ausentismo, problemas depresivos y ansiedad. '' Es un trastorno que no aparece en la clasificación de las enfermedades psiquiátricas ni en la OMS. Apenas ahora se empieza a reconocer como tal”. José Posada, psiquiatraWILABR

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