Hipotecar la casa es la opción colombiana ante los desastres

Encuesta dice que situaciones transitorias de calamidad pueden afectar de por vida a un hogar.

Inundación

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agosto 27 de 2012 - 12:01 p.m.
2012-08-27

El impacto de los desastres naturales en las finanzas de las familias colombianas es un aspecto que debe ser tenido en cuenta, en momentos en que se busca implementar en el país una política pública sobre el tema, según advierten los autores de la Encuesta Longitudinal Colombiana (Elca), que adelanta la facultad de Economía de la Universidad de los Andes, y que les hace seguimiento -a largo plazo- a 10.000 hogares de estratos 1 a 4 en zonas urbanas y rurales del país.

Los efectos de estas situaciones adversas no solo recaen sobre la economía individual, porque los hogares acuden al principal activo de las familias, la vivienda, la cual tienen que vender o hipotecar para sufragar los gastos extra que trae consigo la ocurrencia inesperada de un desastre.

También hay una repercusión externa, pues, según la Elca, por lo general los hogares afectados acuden a más endeudamiento, pero en ocasiones se ven obligados a incumplir sus compromisos crediticios y suelen retrasarse en el pago de los servicios públicos o del arriendo, cuando no son propietarios.

Los resultados de la encuesta señalan que un 58,6 por ciento de los hogares que sufrieron un choque asume deudas, y un 13 por ciento reporta haberse retrasado en sus pagos (servicios públicos y arrendamientos).

"Es preocupante, porque una situación transitoria puede llevar a los hogares a tomar decisiones que afecten sus flujos de ingresos y bienestar de manera permanente", advierte el estudio.

Hay que tener en cuenta que los colombianos que con mayor frecuencia son víctimas de los efectos de los desastres naturales son también los que tienen un acceso más limitado a mecanismos de aseguramiento y a los préstamos bancarios.

OTROS RESULTADOS

Según la Elca, en los últimos dos años el 10 por ciento de los hogares en la zona urbana y el 12,4 por ciento de las familias en el área rural se han visto afectados por inundaciones, avalanchas, crecientes de ríos, hundimientos de terreno y terremotos.

En el campo, la productividad agropecuaria se ha visto impactada por sequías, plagas, maleza, lluvias, mala calidad de las semillas, vandalismo y otros.

La mayor demanda de recursos no solo se debe a pérdidas materiales ocasionadas por los desastres. Estos eventos también impactan la salud, en especial, por el cambio en los hábitos de consumo, por tener que recurrir a una alimentación de menor calidad y en menor cantidad.

La investigación concluye que se requieren políticas de protección social en estos casos.

REDACCIÓN EL TIEMPO

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