La iluminación, factor decisivo

Hasta hace unos años, la iluminación era un tema poco importante para los arquitectos y los diseñadores de oficinas en el país, pero ahora es protagonista en la productividad, y en el impacto ambiental de toda organización, pues su uso adecuado permite importantes ahorros de energía de hasta un 70 por ciento.

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abril 30 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-30

Una iluminación ideal responde a las necesidades propias del negocio, la altura, el mobiliario, los materiales del piso, el uso de pantallas de computador, el color de las paredes y hasta el vestuario o uniformes que utilicen quienes están en cada zona. Además, problemas de fatiga visual, disminución considerable del rendimiento o simplemente distorsión de los entornos y objetos que se iluminan, pueden mejorarse con el uso correcto de la luz. En materia de economía de la empresa, en la medida en que se reducen los consumos de energía, se prolonga la vida útil de las lámparas, se reducen costos de mano de obra por mantenimiento y se baja la carga térmica y el uso del aire acondicionado, como lo señala Hernán Castro, gerente de Technoimport. La tendencia en marcha “En la iluminación de las oficinas abiertas hoy se impone el concepto de lámparas volumétricas de alta eficiencia en fluorescentes lineales (mayor a un 80 por ciento) y ángulos de aperturas de 85 grados o más, garantizando un excelente nivel de iluminación con un mínimo de consumo de energía”, afirma el ingeniero Brayan Rodríguez, consultor de Proyectos Lutron. Sus diseños están ligados a las formas geométricas y lineales de los espacios actuales, tendiendo hacia luminarias más delgadas y modulares, como es el caso del ‘System X’ de Ross Lovegrove, realizado para la empresa Yamagiwa, donde se diseñó un sistema de iluminación modular integrado por tubos fluorescentes (T4) flexibles en forma de X que se pueden interconectar entre sí, dando lugar a distintos diseños que dejan a la vista la luminaria y la integran al espacio. Se puede además jugar con tonos de luz para crear ambientes más productivos y cálidos o una mezcla entre los dos. “Hoy tenemos diversas variaciones de luz blanca, tonos clásicos como el 840, luz día como el 865 y súper blanco como el 880”, puntualiza Janina Barros, responsable de Marketing de Productos Osram para la Región Andina. Luz natural, la opción ideal Un aspecto que no se había tenido en cuenta en los inicios de la iluminación es el de la luz natural. Este concepto es hoy primordial al momento de diseñar y construir, al punto de cambiar paredes de ladrillo por las de vidrio, pensando en el ahorro de energía. En el tema, según sea su incidencia, la hora del día o el clima, se pueden controlar los efectos de la luz natural. Por otra parte, en el desarrollo de la iluminación ahora se habla de controles inteligentes con balastos, lámparas, temperaturas y hasta cortinas para acondicionar el ambiente de trabajo, para que sea lo más eficiente y amigable con la salud y el bienestar de los usuarios, en el entorno laboral. ADRVEG

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