Impuestos para un médico que atiende su consultorio

Si la declaración de renta del año gravable 2008 goza del beneficio de auditoría, quisiera saber si se modifica la fecha del término de firmeza de la declaración, por el hecho de solicitar la devolución del saldo a favor antes de su firmeza?

POR:
julio 21 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-21

De acuerdo con lo establecido por el Artículo 689-1 del Estatuto Tributario para el año gravable 2008, el beneficio de auditoría se aplicaría de la siguiente forma: la liquidación privada de los contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios que incrementen su impuesto neto de renta en por lo menos un porcentaje equivalente 2,5, 3 ó 5 veces la inflación causada del respectivo periodo gravable, con relación al impuesto neto de renta del año inmediatamente anterior, quedará en firme si dentro de los 18, 12 ó 6 meses respectivamente, siguientes a la fecha de su presentación, no se hubiere notificado emplazamiento para corregir. Esto, siempre que la declaración sea debidamente presentada en forma oportuna y el pago se realice en los plazos que para tal efecto fije el Gobierno Nacional. Es de anotar que los contribuyentes que hagan uso de la deducción especial por adquisición de activos fijos reales productivos de que trata el Artículo 158-3 del Estatuto Tributario, no podrán acogerse al beneficio de auditoría, según lo ordenado por la norma arriba mencionada. Las solicitudes de compensación o devolución de saldos a favor, originados en declaraciones amparadas por el beneficio de auditoría, deberán ser efectuadas dentro del término de firmeza especial de la declaración, es decir dentro de los 6, 12 ó 18 meses según sea el caso, de conformidad con lo expuesto por la Ley 1111 de 2006. En caso que la declaración objeto de solicitud de compensación o devolución del saldo a favor no esté amparada por el beneficio de auditoría, dicha solicitud deberá ser presentada a más tardar dos años después de la fecha de vencimiento del término para declarar. De las normas expuestas anteriormente se puede concluir que el término especial de firmeza de una declaración con saldo a favor y sujeta al beneficio de auditoría, no se afecta o modifica por el hecho de solicitar el saldo a favor antes de que quede en firme dicha declaración (6, 12 ó 18 meses). Lo anterior ha sido igualmente expuesto por la Dian, en el concepto No. 038650 del 14 de mayo de 2009, así: “Opera el beneficio de auditoría y por ende el término especial de firmeza de 18, 12 ó 6 meses siguientes a la fecha de la presentación de las declaraciones de renta con saldo a favor, en las cuales no se determine o compense una pérdida fiscal, aunque el contribuyente solicite la devolución y/o compensación del saldo a favor días antes de cumplirse dicho término, siempre y cuando se cumplan las condiciones señaladas en el artículo 689 -1 del Estatuto Tributario y demás normas concordantes”. Si ejerzo la medicina en un consultorio particular ubicado en Bogotá, qué impuestos recaen sobre esta actividad? Los impuestos generados por la actividad profesional de la medicina son el de renta y el de industria y comercio. Impuesto sobre la renta Las normas tributarias disponen que las personas naturales, nacionales o extranjeras, residentes en el país, están sujetas al impuesto sobre la renta y complementarios sobre sus rentas y ganancias ocasionales, tanto de fuente nacional como de fuente extranjera. De igual forma, consideran como ingresos de fuente nacional, los provenientes de la prestación de servicios dentro del territorio nacional, lo que incluye los ingresos por la prestación de servicios médicos. Ahora bien, se deberán atender los requisitos establecidos por la Ley tributaria para saber si se tiene la obligación legal de presentar declaración por el impuesto. Los Artículos 592 y 594-1 del Estatuto Tributario consideran, entre otros, que en los siguientes casos no se está obligado a presentar declaración de renta y complementarios: * Los trabajadores independientes, no responsables del IVA, cuyos ingresos brutos se encuentren debidamente facturados y de los mismos un 80 por ciento o más se originen en honorarios, comisiones y servicios, sobre los cuales se hubiere practicado retención en la fuente; siempre y cuando, los ingresos totales del respectivo ejercicio gravable no sean superiores a 3.300 UVT (año gravable 2008: 72’778.200 de pesos; a año gravable 2009: 78’418.000 de pesos) y su patrimonio bruto en el último día del año o periodo gravable no exceda de 4.500 UVT (año gravable 2008: 99’243.000 pesos; año gravable 2009: 106’935.000 pesos). Adicionalmente, se deberán observar los siguientes requisitos para no estar obligado a presentar declaración de renta y complementarios: a) Que los consumos mediante tarjeta de crédito durante el año gravable no excedan de 2.800 UVT (año gravable 2008: 61’751.200 pesos; año gravable 2009: 66’536.400 pesos. b) Que el total de compras y consumos durante el año gravable no superen la suma de 2.800 UVT (año gravable 2008: 61’751.200 pesos; año gravable 2009: 66’536.400pesos. c) Que el valor total acumulado de consignaciones bancarias, depósitos o inversiones financieras, durante el año gravable no exceda de 4.500 UVT (año gravable 2008: 99’243.000; año gravable 2009: 106’933.500 pesos). Impuesto de industria y comercio Entre los hechos generadores del impuesto de industria y comercio en el Distrito Capital, se encuentra la prestación de servicios en dicha jurisdicción, en inmueble determinado, con establecimientos de comercio o sin ellos (Decreto 352 de 2002). Adicionalmente, el Decreto 1421 de 1993 (por el cual se dicta el régimen especial para el Distrito Capital de Bogotá) considera como actividades de servicios todas las tareas, labores o trabajos ejecutados por persona natural o jurídica o por sociedad de hecho, sin que medie relación laboral con quien los contrata, que genere contraprestación en dinero o en especie y que se concreten en la obligación de hacer, sin importar que en ellos predomine el factor material o intelectual. Por otra parte, el Acuerdo 9 de 1992, para efectos del impuesto de industria y comercio, define como actividades propias de las profesionales liberales las que regula el Estado y desarrollan personas naturales que hayan obtenido título académico de educación superior en instituciones docentes autorizadas. Además, el Acuerdo 26 de 1998 dispone que los profesionales independientes son contribuyentes del impuesto de industria y comercio y su impuesto será igual a las sumas retenidas por tal concepto. De lo anterior se concluye que la actividad médica está gravada con el impuesto de industria y comercio. Respecto del impuesto sobre las ventas (IVA), por expresa disposición legal, se encuentran excluidos del impuesto los servicios médicos para la salud humana (Artículo 476 del Estatuto Tributario), es decir, la actividad médica realizada en consultorio no está gravada con el impuesto sobre las ventas y, por lo tanto, el médico que practica dicha actividad no es responsable del mencionado impuesto. No obstante, si el profesional de la medicina realiza otras actividades que bajo las normas tributarias constituyan hecho generador de IVA (tales como conferencias o seminarios), entonces será responsable del impuesto por dichas actividades, ya que la exclusión del servicio médico del impuesto es en razón a la práctica de la actividad y no en razón al sujeto que la desarrolla. WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido