Un impulso definitivo a TransMilenio

El paro de los transportadores tradicionales ayer en Bogotá debe obligar a las autoridades a acelerar la ampliación de la cobertura de TransMilenio (TM) en la ciudad. Porque lo ideal es que lo más pronto posible los ciudadanos puedan movilizarse a través de un sistema público masivo que no tenga los grandes inconvenientes (“guerra del centavo”, congestión, contaminación, buses viejos -incómodos y peligrosos) del sistema de transporte privado.

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mayo 03 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-03

Pero para que TM se pueda convertir en la respuesta única (este monopolio público sí beneficiaría a los usuarios, como sucede en las princiaples capitales del mundo donde hay un solo operador) hay que hacer varios ajustes. En primer lugar hay que acabar con el actual esquema que obliga a hacer nuevas licitaciones en TM cada diez años. Ese plazo tan estrecho es el que estimula a los transportadores que hoy en día participan en TM a seguir comprando buses para desarrollar el negocio tradicional, porque temen que dentro de pocos años pueden quedar por fuera de TM. Así pues , el nuevo modelo debe contemplar una concesión a largo plazo. De esta manera sus socios harían las inversiones necesarias para ampliar la cobertura del TM, y se olvidarían de otros sistemas de transporte. Los contratistas tienen que ver a TM como su único futuro, dejando de lado para siempre a los buses tradicionales que tanto daño causan. Por ningún motivo las autoridades deben ceder ante el chantaje de transportadores que una vez más quieren imponer sus intereses particulares sobre el bienestar colectivo.

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