Con industria de motocarros les pondrán freno a las zorras

“Pedimos un reconocimiento, que el Gobierno se siente con nosotros a contarnos qué es lo que quiere hacer”. Esa es la primera respuesta de Luis Morales, un líder en Bogotá de quienes se dedican a reciclar en las calles, usando para su trabajo vehículos de tracción animal.

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enero 25 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-25

Su reacción, más que un reclamo es un pedido para que cambie la forma como suelen tomarse las decisiones que los afecta, a propósito de un decreto que prepara el Ministerio de Transporte para sustituirlas llamadas ‘zorras’, por motocarros. La intención del Gobierno tiene una finalidad puntual: “Estableceremos un mecanismo laboral alternativo para quienes trabajan con esos coches de tracción animal”, afirma el Ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego Henao, quien explica que el cambalache por los motocarros o ‘arrieras’ -como él mismo los llama- supliría las necesidades de transporte que tienen los recicladores. Esos automotores son fabricados y comercializados en el país por industrias como Jincheng de Colombia (de capital colombo-chino), Auteco S.A. y AKT, entre otras empresas. Pero sin que aún se conozca el documento definitivo -estaría listo en marzo-, son varios los reparos que comienzan a asomar, si es que se mantienen las condiciones que plantea el borrador del decreto, el cual está disponible en la página de Internet del Ministerio (www.mintransporte.gov.co). Según el texto, se autorizará la sustitución de los vehículos de tracción animal por motocarros para carga liviana de hasta 770 kilogramos de capacidad, cambio que debe corresponder al desarrollo de un programa de actividades alternativas para los conductores, el cual sería adelantado por las alcaldías municipales y distritales. En ese sentido, las autoridades deberán encargarse de censar a los conductores y sus animales, adelantar programas de capacitación con el Sena y gestionar ante entidades financieras la creación de líneas de crédito blandas, que permitan financiar la compra del nuevo automotor. Pero hay asuntos a los que a los carreteros no se le medirían y que reflejan el ‘corto circuito’ que hay entre esa población y quienes toman las decisiones. “A nosotros nadie nos presta un peso y lo que tenemos, la carreta y el caballo, no lo debemos. Nosotros qué vamos a recibir un motocarro de esos con un préstamo, si a los dos meses nos lo van a quitar porque no lo podemos pagar”, dice Luis Morales, quien mantiene el escepticismo por medidas que, a su juicio, desconocen la realidad de los carreteros y no corresponden a una verdadera inclusión social. Las críticas se extienden a otras necesidades, como la que plantea Misael Castro, quien se ha dedicado durante 25 años a manejar una carreta. Dice que las ‘arrieras’ de las que habla el Ministro tienen una carrocería pequeña para las dimensiones de la carga que suele recoger. “No caben ni las varillas y tienen dimensiones más pequeñas que nuestras carretas”, agrega. Se estima que en Bogotá hay 5.000 carreteros, pero la población que depende de esa actividad alcanzaría las 40.000 familias. 770 kilogramos es la capacidad homologada para los motocarros que utilizarían quienes manejan ‘zorras’. 5.000 carreteros es la población que, se calcula, trabaja con vehículos de tracción animal en la capital del país. La Corte también hace un llamado La sentencia T291 de 2009, que se produjo a raíz de una problemática grave que se ha presentado en Cali con los recicladores del basurero de Navarro, establece que el Estado les garantice condiciones de inclusión social. “Esta última sentencia promueve aún más los cambios y obliga a los alcaldes a que, efectivamente, incluyan a esas personas en proyectos sociales”, afirma la abogada Lida Ramírez. Se trata de un asunto de inclusión social Parte de la tarea que propone el decreto que estudia el Ministerio de Transporte ya se está haciendo. Medellín lidera un proyecto piloto con el que se están sustituyendo vehículos de tracción animal por motocarros. En Bogotá también están actuando. El concejal Javier Palacio, quien respaldó una iniciativa de los mismos carreteros para censar las ‘zorras’, dice que antes que expedir normas, “es necesario acercarnos a ellos, primero, para decirles que no los vamos a acabar, que les vamos a brindar una actividad alternativa y vamos a formalizar su trabajo”. Para Lida Yaneth Ramírez, abogada y presidenta de la Asociación Sentir Animal, es pertinente que el Estado promueva normas e inversión a favor de los carreteros, porque desde el 2003 así lo dispuso la Corte Constitucional, que declaró inexequible la erradicación de los vehículos de tracción animal, condicionándola a que los alcaldes tomen medidas de inclusión social frente a esa población. " Con el decreto, que está en pleno estudio, estableceremos un mecanismo laboral alternativo para quienes trabajan con esos coches de tracción animal”.MINTRANSPORTE, ANDRÉS U. GALLEGO.EDISAR

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