La inflación derrumba los precios de los TES

Entre el lunes y el viernes de la semana pasada quienes tienen dinero en títulos de deuda pública (TES), perdieron 18 millones de pesos por cada mil millones invertidos en los papeles, que vencen en el 2020 y acumularon un rendimiento negativo de 145 millones en lo corrido del 2008 para el mismo monto de inversión.

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julio 14 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-14

Debido a las grandes cifras que se manejan en este mercado, la mayoría de los afectados por la desvalorización de los TES, aparte del Gobierno al que se le encarece su deuda, son entidades financieras, aunque entre ellas hay unos jugadores que deben repartir esas pérdidas entre sus clientes: las Administradoras de Fondos de Pensiones y Cesantías (AFP). El golpe de los TES es muy duro para los fondos, pues en ellos tienen invertido el 41 por ciento de los recursos que administran, que hasta marzo pasado sumaban 50,8 billones de pesos. Esto indica que muy probablemente sus 8 millones de afiliados a pensiones obligatorias (de los cuales 5 millones también cotizan cesantías) van a ver una reducción de sus saldos el próximo extracto. Además, si con la caída de las acciones en el primer trimestre se produjo mucho ruido en las AFP, con la de los TES la situación puede ser más grave, dado que tienen más dinero invertido en ellos (en acciones está el 27 por ciento). ¿Qué está pasando? Según los expertos, son varias las razones que explican la desvalorización de los TES y la que más mencionan, es la creciente inflación del país (a junio alcanza un 7,18 por ciento anual). “Cuando el nivel de precios sube, los inversionistas demandan una mayor prima de riesgo al momento de comprar papeles de deuda, sobre todo la de largo plazo, pues no saben en cuánto va a estar la inflación en el futuro”, explica Camilo Pérez, del Banco de Bogotá. Debido a que las expectativas de inflación tanto para este año como para el 2009 están al alza, el viernes el TES del 2020, que sirve de referencia para este mercado, cerró con una tasa de interés del 13 por ciento, la más alta desde que salió al mercado hace tres años, lo que implica que también está en su precio más bajo, pues en los títulos de deuda la tasa de interés es inversa al precio. EL EMISOR TAMBIÉN TIENE SU PARTE La mayor inflación ha disparado la incertidumbre con respecto a lo que sucederá con las tasas de interés del Banco de la República, debido a que cualquier movimiento de ellas hacia arriba o hacia abajo se replica en todas las demás tasas de interés de la economía, y por su puesto en las de los TES. “Aun no hay consenso sobre lo que decidirá el Emisor a este respecto y mientras se llega a un acuerdo, los TES seguirán afectados. A eso se suma un ambiente externo poco favorable para las inversiones locales”, explica Carolina Tovar, analista de investigaciones económicas de Corficolombiana. Otros vientos le pegan a la deuda pública Además de la inflación, los TES están impactados por factores como el control de capitales, el cual ha alejado a los inversionistas internacionales de ese mercado, y la suspensión de las operaciones de mostrador (OTC por sus siglas en inglés). Estas últimas se refieren a negocios de compraventa de títulos que se hacen por teléfono y no a través de los sistemas de negociación, las cuales estuvieron prohibidas, pero ya volvieron a permitirse. A esto se suma el hecho de que han disminuido los participantes nacionales en este mercado, dado que se ha reducido el número de comisionistas, al tiempo que los bancos se alejaron del negocio porque volvieron a concentrarse en dar créditos, actividad que les resulta mucho más rentable. “Todas estas situaciones han hecho que desde el 2006, cuando se experimentó la última crisis de TES, este mercado se haya venido debilitando poco a poco, perdiendo liquidez y profundidad”, sostiene Diana Carolina Ramírez, del Banco Santander. Esta situación es lamentable, pues la consecuencia es que el mercado de deuda pública ya no es uno de los más desarrollados de América Latina, como acostumbró serlo durante varios años. Además, la última medición de la Encuesta de Opinión Financiera de la Bolsa de Valores de Colombia y Fedesarrollo, realizada entre el 20 y el 27 de junio, muestra que los operadores esperan que la inflación se mantenga inalterada en el segundo semestre, es decir, que no la ven a la baja, al tiempo que mostraron un deterioro de sus niveles de confianza. En efecto, el deterioro de las expectativas de inflación, sumado a una mayor percepción de desaceleración económica del país, hicieron que el Índice de Confianza del Mercado (ICM) retrocediera en junio 0,86 puntos frente al registro del mes anterior. 51 Por ciento de los agentes es- pera que el Emisor deje quietas sus tasas, según una encuesta. WILABR

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