Informalidad laboral, una traba para la recuperación según un estudio de la Organización del Trabajo (OIT)

El informe afirma que los países con un alto número de subempleo, como es el caso de Colombia, tienen más dificultades para salir de la crisis económica.

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enero 18 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-18

Un estudio de la OIT  Los países que registran un alto nivel de informalidad laboral tendrán mayores dificultades para salir de la crisis económica.

Así lo señala un estudio de la Organización Internacional del Trabajo, realizado por Marc Bacchetta, Ekkehard Ernst y la colombiana Juana P. Bustamante, en el que además hacen un análisis sobre el impacto de la apertura comercial en el empleo, y el incremento del trabajo informal.

"La economía informal está asociada con una mayor vulnerabilidad de los países a las crisis económicas. Por añadidura, aumenta las probabilidades de que se vean afectados por esas crisis. La combinación de estas dos tendencias puede dar origen a un círculo vicioso, porque debilita los resultados económicos a largo plazo, reduce los beneficios que pueden obtenerse del comercio y merma la prosperidad económica".

De acuerdo con el informe de la OIT, la volatilidad de los resultados del crecimiento y la frecuencia de acontecimientos económicos extremos (como periodos de rápido auge y de disminución repentina del crecimiento) tienden a aumentar con el tamaño de la economía informal. Los países que tienen un sector informal de un tamaño superior a la media corren un riesgo casi dos veces mayor de experimentar acontecimientos económicos extremos que los países en los que el sector informal está menos desarrollado.

Los datos que ofrecen los estudios existentes confirman este vínculo negativo entre la economía informal y la volatilidad del ciclo económico: las actividades informales son a la vez una causa directa del aumento de la volatilidad del ciclo económico y un síntoma de otras deficiencias institucionales, tales como la ausencia de estabilizadores automáticos o la existencia de distorsiones debidas a la reglamentación, que hacen a un país menos resistente a las crisis.

El estudio muestra que los países con altas tasas de empleo en el sector informal quedan relegados a los segmentos más bajos y vulnerables de las cadenas de producción mundiales. Las economías con un sector informal muy amplio pueden recibir determinadas corrientes de capital atraídas por la existencia de una gran cantidad de mano de obra poco remunerada. En concreto, algunas economías emergentes y países en desarrollo parecen haber intentado utilizar el tamaño de su sector informal como argumento para alentar a los inversionistas internacionales a aprovechar el bajo costo de la mano de obra.

Por ejemplo, a veces se sostiene que las zonas francas de elaboración de productos para la exportación pueden reducir los costos laborales en comparación con el resto de la economía mediante la aplicación selectiva o parcial de las leyes y reglamentos laborales. Por otra parte, los gobiernos pueden establecer zonas en los sectores en los que la actividad informal está más extendida, con el objetivo de mejorar las condiciones de trabajo.

Colombia, en alto riesgo

Mientras el promedio de informalidad laboral en América Latina asciende al 55 por ciento, en Colombia esta cifra se ubica en el 57 por ciento, según el último dato revelado por el Dane, que corresponde al 2008. De acuerdo con la investigadora colombiana, Juana P. Bustamante, quien trabaja para la OIT, lo anterior significa que el país hace parte de las naciones que pueden tener dificultades para la reactivación de la economía, pues la posibilidad de aumentar sus exportaciones es limitada debido a la poca competitividad del sector productivo, como consecuencia del alto número de personas que laboran de manera informal.

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