Inseguridad alimentaria y de ingreso

Inseguridad alimentaria y de ingreso

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mayo 02 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-02

Hasta mediados de los 60, se equiparaba seguridad y autosuficiencia alimentarias. FAO y PMA coordinaban a los países agroexportadores para establecer stocks mundiales de cereales (arroz, maíz, trigo). Varios estudios posteriores cuestionaron su conveniencia (Shlomo Reutlinger, 1976; David Newbury y Joseph Stiglitz, 1981) y se aceptó que, como regla, el aspecto determinante de la disponibilidad de alimentos era su precio.

Constituyen excepción el 'desplome' de la agricultura mundial de 1972, y la crisis alimentaria global de 1973-1974: Indonesia, cuando más necesitaba arroz, no logró conseguirlo a ningún precio (Peter Timmer, 1983).

Desde mediados de los 70, la seguridad alimentaria se define como el acceso de toda la población, en todo momento del año y todas partes del territorio, a un umbral apropiado de alimentos y nutrientes (PAN, Ifpri, FAO, Banco Mundial). Las fluctuaciones de acceso en estos tres escenarios (escala socioeconómica, tiempo y espacio), por variaciones de precio o ingreso traen consigo el riesgo de que la ingesta caiga por debajo del umbral, o sea en la inseguridad alimentaria. Importan las políticas 'macroalimentarias', el entorno microeconómico, sociocultural y de salud, y la distribución intrafamiliar.

Es renuente la izquierda a renunciar a la autosuficiencia por su rechazo a la 'dependencia alimentaria' frente al mercado y 'agrocapitalismo' internacionales. El programa distrital de 'Bogotá Sin Hambre' hacía tanto énfasis en reformar a Corabastos como en programas de corte 'nutricional' pero, felizmente, concentró sus recursos en la transferencia focalizada de ingreso real por medio de alimentos y nutrientes a escolares, niños y madres, y otros grupos vulnerables. Es la manera más directa de combatir la inseguridad alimentaria.

Resalta el autoconsumo familiar e, inclusive, comunal como 'amortiguador' de las fluctuaciones de precio y 'colchón' alimentario y nutricional. Tampoco excluye alimentos 'de afuera'. Para la población campesina, la producción de alimentos es fuente de ingreso (cash crops) y alimentos y nutrientes (food crops). El Sistema Alimentario Mexicano (1980-82), preveía que el ejidatario consumiera su maíz, vendiera sus fríjoles y, con el producto de esta venta, comprara más alimentos. Hoy se suman los fuel crops, para producir etanol y biocombustibles. Compiten por tierra, agua, trabajo, capital físico e inversión tecnológica con la alimentación humana, cuyo mayor precio relativo resultante es reforzado por el encarecimiento de petróleo y agroquímicos, el cambio climático y la elevada demanda de alimentos asiática, la cual durará 'para rato'. Sin medidas redistributivas, puede traerle más ingresos al campo sin beneficiar al campesinado.

Si las tablas elaboradas hace dos décadas en Fedesarrollo por esta columnista mantuvieran su vigencia, con aumento del 10 por ciento en el precio relativo de los alimentos, el estrato 4 rural caería en la inseguridad alimentaria, salvo que produjera 'ergonoalimentos'. Con aumento del 20 por ciento, lo propio acaería al estrato 4 nacional y 5 rural. En un contexto de seguridad alimentaria y protección social, cabe proteger el ingreso de los cuatro estratos más bajos del campo, por cuenta de la apertura comercial, y el de toda Colombia, por este nuevo 'choque' externo.

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