Los inversionistas salen al rescate de las firmas europeas

Con la compra de bonos, suplen la falta de crédito de los banco

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mayo 26 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-26

En momentos en que los bancos aún son renuentes a otorgar préstamos, los inversionistas han acudido al rescate de las empresas europeas que necesitan efectivo al comprar bonos a un ritmo tan frenético que ha sorprendido a los analistas.

En lo que va del año, los inversionistas europeos han adquirido US$288.000 millones en bonos de empresas, el mayor nivel desde al menos 1995, financiando a empresas como la eléctrica francesa Electricité de France SA y la cervecera danesa Carlsberg A/S.

El apetito de los inversionistas incluso alcanza a algunos de los bonos más riesgosos, lo que ha generado esperanzas de que el flujo de fondos reinicie el estancado mercado de salidas a bolsa, una fuente crucial de financiamiento para una recuperación económica.

"Verdaderamente, no tiene precedente", señala Emmanuel Gueroult, director de mercados europeos de capital para Morgan Stanley, en Londres. "La velocidad de la recuperación del mercado nos ha sorprendido a todos".

El descongelamiento contrasta marcadamente con la situación imperante en el segundo semestre del año pasado, cuando los mercados europeos de capital se contrajeron. Los economistas dicen que el cambio de tendencia también muestra lo mucho que se han desarrollado estos mercados desde la introducción del euro en 1999.

Las empresas europeas aún reciben cerca de 70% de su financiamiento de los bancos, comparado con 30% en el caso de Estados Unidos. Pero el auge en la emisión de bonos, que también se produjo después de la desaceleración de 2001, sugiere que los mercados pueden llenar el vacío dejado por los bancos cuando es necesario.

"Todo esto demuestra la fortaleza del mercado", dice Richard Portes, profesor de economía de la escuela de negocios London Business School y presidente del centro de investigación Centre for Economic Policy Research. "La idea de que los mercados de
Europa están rezagados está pasada de moda".

Los rendimientos de los bonos son significativamente más altos que antes de que estallara la crisis financiera, aumentando el atractivo para los inversionistas. "Los bonos de empresas prácticamente gritan que son baratos comparados con otras inversiones", señala Roger Webb, gestor de portafolio de Aviva Investors, en Londres. "Eso es lo que está atrapando a los inversionistas", afirma.

Una señal de confianza

El nuevo apetito de los inversionistas por el riesgo está resucitando varias partes de los mercados europeos de capital, otorgándole a una mayor cantidad de compañías la oportunidad de recaudar dinero para apuntalar sus finanzas o reforzar sus arcas en caso de que los mercados se vuelvan a cerrar.

Los emisores de bonos corporativos de grado de inversión van desde las empresas con una calificación muy alta, como la francesa EDF, que la semana pasada colocó un bono a 25 años por 1.500 millones de libras esterlinas (US$2.390 millones), a empresas cuya calificación está apenas por encima de chatarra, como Carlsberg y el proveedor francés de materiales de construcción Lafarge SA.

Los bancos europeos, como Barclays PLC y Royal Bank of Scotland Group PLC, que ahora es controlado por el Estado, han emitido bonos por un total de US$173.000 millones este año sin contar con garantías del gobierno, según la firma Dealogic. Se trata de una señal de que los inversionistas están menos preocupados de que se produzca una andanada de colapsos de bancos.

Incluso las empresas que no tienen calificación de crédito, como la firma alemana de paneles solares Q-Cells SE, han emitido convertibles, una clase de bono que se puede convertir en acciones a un precio determinado. En general, las empresas europeas no financieras han colocado cerca de US$7.000 millones en deuda este año, comparado con US$8.000 millones en todo 2008.

Algunos mercados, sin embargo, siguen cerrados, como el de la titularización del cual los bancos pasaron a depender para la compra de créditos hipotecarios "empaquetados". Los analistas, por su parte, advierten que la recuperación todavía es frágil en un momento en que los mercados son volátiles y los inversionistas son propensos a entrar en pánico.

Si trasciende que hay una escasa demanda para una emisión podría haber un repliegue tanto de los inversionistas como de las empresas o los inversionistas especulativos, como los fondos de cobertura, que podrían aprovechar para tomar ganancias y, de esta manera, deprimir los precios.

Por el momento, sin embargo, hay claras señales de que la situación está mejorando, al menos hasta cierto punto, dice Roger Doig, analista de Schroders PLC, una firma global de gestión de activos.

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