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IPC de un dígito, la meta cumplida Hubo un buen manejo

En junio de 1999, y después de 28 años de no ver en las cuentas nacionales una inflación tan baja, el país se sorprendió con las cifras que entregaba el Dane referentes a mayo: en ese mes, y anualizado, el índice de precios al consumidor había llegado a 9,98 por ciento.

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septiembre 15 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-15

Ese fue el comienzo de una nueva era en la que la variación de precios al consumidor logró llegar a la tan anhelada cifra de un dígito. De ahí en adelante se ha mantenido la tendencia, aunque hoy los expertos en el tema llaman la atención por el riesgo que se corre de volver a estar por encima del 10 por ciento. Lo cierto es que en 1999, aunque la meta inicial era de 15 por ciento, el año cerró con una inflación de 9,23 por ciento, impulsado, según los analistas por la desaceleración de la demanda y de la economía. Pero, de cualquier forma, mecanismos como amarrar los precios de la economía a la inflación proyectada dieron buenos resultados. COMPROMISO REGIONAL Y es que si bien desde 1998 se hablaba de la necesidad de tener una inflación de un dígito y en mayo de 1999, en la XI Cumbre Presidencial Andina, Colombia -junto a Venezuela y Ecuador-, se comprometió a trabajar para lograr una inflación por debajo del 10 por ciento en los próximos cuatro años, nadie se imaginó que justamente en ese año se lograra ingresar al ‘club' de los países con inflaciones de un dígito. Las cifras de crecimiento que se dieron en el momento sustentaban los postulados de los analistas. Desde 1997, la economía empezó a registrar un decaimiento que finalmente la llevó a una caída: del 3,4 por ciento que registró en ese año, pasó en 1999 hasta una cifra negativa del 4,2 por ciento. Mientras que la inflación en los mismos años pasó de un 17,68 por ciento al 9,23. “Es claro que en los años 1996 al 99 ha ocurrido una desinflación fortuita, entendida como la resultante de una desaceleración económica temporal, la cual deprime la demanda agregada e inhabilita temporalmente los mecanismos de indexación de la economía”, señaló en un análisis el entonces codirector del Banco de la República, Sergio Clavijo. LAS MEDIDAS CLAVES En todo caso, además de atar los precios a la inflación meta, hubo decisiones que ayudaron en el manejo de la política monetaria y en el sostenimiento de ese nivel de inflación, como la adopción del esquema de inflación objetivo, que no es otra cosa que una meta que establece el Banco de la República para mantener un control permanente y de largo plazo sobre la variación de precios. Sin embargo, hay que decir que desde 1991 ya se establecían metas. Precisamente hoy, como director de Anif, Clavijo señala que Colombia “ha logrado torcerle el espinazo” a la inflación en los últimos años, recurriendo a la inflación objetivo, que ancla las proyecciones. CAMBIOS ESTRUCTURALES Pero si bien en el 99 se logró la inflación de un dígito, lo cierto es que la reducción en la variación de los precios se venía dando de tiempo atrás. Un estudio de Héctor Ochoa Díaz, decano de la facultad de Ciencias Administrativas y Económicas de la Universidad, Icesi, atribuye ese proceso a las políticas adoptadas desde 1990 durante el Gobierno de César Gaviria Trujillo. Señala que, en ese momento, el nuevo Gobierno definió un plan económico con tres puntos básicos: la apertura económica con la aplicación de reformas estructurales; la transparencia en las relaciones internacionales; y la lucha contra la inflación. Así, dice que la liberación de importaciones, la reducción del ritmo de devaluación y la disminución en los aranceles, contribuyeron a que un par de años más tarde empezara a bajar la inflación, pues esas medidas tuvieron un impacto sobre el precio de los bienes importados y lógicamente sobre los precios en general. INDEPENDENCIA DEL EMISOR A ello también se sumó la independencia que le dio la Constitución de 1991 al Banco de la República con el propósito de que velara por el mantenimiento de la capacidad adquisitiva de la moneda, que en últimas no es otra cosa que mantener a raya la inflación. Que es lo mismo que la prohibición de financiar el déficit fiscal del Gobierno, lo que evitó que el Banco hiciera emisiones de dinero, que tenían efectos inflacionarios. 7,8 por ciento es la inflación acumulada en los últimos 12 meses, hasta agosto pasado, según lasa cifras del Dane. ANIF DICE QUE HAY QUE DEJAR QUE EL EMISOR ACTÚE EN MANEJO DE TASAS Para este año se mantuvo la misma meta del 2007 , pero las apuestas señalan que tampoco se cumplirá y hay quienes pronostican que el índice de precios al consumidor cercano al 8 por ciento. Al cerrar agosto, la variación anual llegó al 7,87 por ciento, según las cifras del Dane. En lo que va corrido del presente año se ubica en 6,74 por ciento. Aunque en el último mes cedió, aún está muy lejos de la meta fijada por el Banco de la República. Por eso desde muchos frentes advierten sobre la posibilidad de que se llegue, en el corto plazo, nuevamente hasta un nivel de dos dígitos como ha sucedido en países como Chile, que tuvo una de las inflaciones más bajas de América Latina. Por eso, hay quienes recomiendan, como en el caso del presidente de Anif, Sergio Clavijo, que se deje actuar al Emisor respecto al ma- nejo de la tasas. Por el contrario, el ex ministro de Hacienda es partidario de que se mantenga una política monetaria cuidadosa. Hubo un buen manejo Juan Camilo Restrepo, quien justo en 1999 actuaba como ministro de Hacienda, señala que por 10 años se ha logrado demostrar que lo que se dio fue un cambio estructural y un manejo cuidadoso de la política monetaria, y no por algo fortuito del destino. Dentro de los cambios estructurales, Restrepo señala, por ejemplo, la liberación de la banda cambiaria que dejó flotar el dólar y terminó así con la especulación permanente sobre la divisa. De otra parte, y en cuanto a las cifras, durante décadas Colombia tuvo inflaciones altas, pero sin llegar a la hiperinflación, como sí ocurrió con otros países de América Latina. En 1993 por ejemplo, el índice de precios al consumidor se encontraba en 22,60 por ciento y venía de tasas del 30 por ciento. Desde ahí, éste empezó a bajar paulatinamente y en 1995 llegó al 19,46, en el 97 logró bajar al 17,68, en 1999 al 9,23 y en el 2000 a 8,75 por ciento. De ahí en adelante se siguió reduciendo y cumpliendo la meta fijada por el Banco de la República, a excepción del año pasado cuando la meta era entre 3,5 y 4,5 por ciento, pero cerró con un 5,69 por ciento. Todo indique este año tampoco se cumplirá.WILABR

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