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Ahora la izquierda tomará las banderas de la oposición

Los primeros nombramientos que hizo Álvaro Uribe hace cuatro años fueron el de Noemí Sanín como embajadora en España, y el de Horacio Serpa como embajador ante la OEA. Es decir, tomó a sus dos más duros contrincantes y, con la excusa de darles un descanso diplomático en el exterior, los acabó políticamente.

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mayo 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-30

En esta oportunidad, no hay el menor riesgo de que ocurra lo mismo con los dirigentes del Polo Democrático. Carlos Gaviria ya lanzó una plataforma de oposición, se la anunció al Presidente, y empezó a organizar la bancada en Cámara y Senado. Son apenas 10 senadores, de un conjunto de 102, pero son muy aguerridos. Basta ver a Jorge Robledo. Lo escuchan con atención y respeto hasta los más veteranos parlamentarios como Roberto Gerlein y Víctor Renán Barco. Ayer, a Robledo se le notaba indispuesto con la retahíla de varios medios de comunicación en el sentido de que el Polo está dividido entre Gaviria y Lucho Garzón. “No somos clones”, dijo Robledo para señalar que hay tendencias, pero políticamente son sólidos. Y desde ahora muchos parlamentarios esperan los debates que promueva Gustavo Petro en el Senado. Mientras ha estado en la Cámara, los únicos momentos de silencio en el gigantesco y desangelado Salón Elíptico los lograba Petro cuando pedía la palabra. Es tan sereno, mordaz e incisivo, que en una oportunidad sacó de casillas al novato ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias. En lugar de contestarle en público, Arias lo buscó a la salida, como en el colegio, y por poco se van a las manos. Wilson Borja, desde la Cámara, se ha ganado la fama de ser frentero. No hay proyecto de carácter social en que Borja no tenga una opinión sustentada. Jaime Dussán, también senador del Polo, pondrá a prueba su capacidad oratoria. Desde afuera del Congreso, y como cajas de resonancia en los medios de comunicación, estarán apoyados por el propio Gaviria, por Samuel Moreno, que intentará ganar la Alcaldía Mayor de Bogotá, y por Antonio Navarro. Pero eso sí, ninguno de ellos será cooptado por Uribe en cargo alguno. El Presidente es experto en hacerles escuchar a los miembros de la oposición el canto de sirena de los cargos burocráticos. Y casi todos han caído. Basta mencionar no solo a Serpa y a Noemí, sino quizá el caso más patético y polémico: Andrés Pastrana. Con la gente del Polo ni siquiera lo va a intentar. El futuro de este partido está en mantenerse como alternativa.

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