Japón, otro grande que entra en recesión

La segunda economía más grande del mundo, la de Japón, anunció que entró en recesión, tras registrar en el tercer trimestre del año un retroceso de 0,1 por ciento respecto al segundo trimestre, y una 0,4 por ciento en cálculo anual.

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noviembre 18 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-18

Las causas se centran en la crisis financiera mundial, por la cual se dio un frenazo brutal en las inversiones de las empresas, según las estadísticas oficiales. Las compañías japonesas se vieron duramente afectadas por la caída de la demanda estadounidense y por las dificultades para obtener financiación de los bancos. Estos datos marcan la entrada oficial de Japón en recesión, que técnicamente se define como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. En el segundo trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) japonés se había contraído en un 0,9 por ciento con respecto al trimestre anterior, según las cifras revisadas y publicadas. Estas cifras “muestran que la economía ha entrado en recesión. Existe el riesgo de que la situación empeore aún más”, reconoció el ministro de Política económica y presupuestal, Kaoru Yosano. Todos los economistas preveían un crecimiento cercano a cero en el tercer trimestre. El pronóstico medio era de una pequeña progresión del 0,1 por ciento respecto al segundo trimestre, según un sondeo realizado por el diario Nikkei. Japón se une así a la zona euro, a Alemania, a Italia, a Irlanda y a Hong Kong, en la lista de países y territorios que oficialmente entraron en recesión por el choque provocado por la crisis financiera mundial. La mayor parte de economistas predice que pronto se les sumará Estados Unidos. Es la primera vez en siete años que Japón entra en recesión. La última contracción del PIB durante dos trimestres consecutivos se produjo en 2001. El retroceso del PIB japonés en el tercer trimestre del 2008 se explica por una caída de 6,7 por ciento en ritmo anual, y de 1,7 por ciento con respecto al trimestre precedente, de las inversiones en capital de las empresas. La mayor parte de las compañías limitaron los gastos evitando construir nuevas fábricas o retrasando la compra de maquinaria en previsión de una caída de la demanda en Estados Unidos, primer cliente de las exportaciones japonesas. A esto se suma la reticencia de los bancos a conceder créditos. Las exportaciones en el tercer trimestre progresaron ligeramente (2,8 por ciento en ritmo anual), al igual que el consumo de los hogares (1,0 por ciento). Los mercados bursátiles, que ya preveían la entrada de Japón en recesión, ignoraron el anuncio oficial y la Bolsa de Tokio cerró con un alza del 0,71 por ciento. Agencias REAJUSTE INDUSTRIAL La peor parte podría estar en camino por las secuelas de la turbulencia financiera mundial, sobre todo por el desplome en la demanda internacional de vehículos y artículos electrónicos de Japón. Además, el aumento del yen ante el dólar ha llevado a un número cada vez más grande de pequeños y grandes exportadores a disminuir sus proyecciones de ganancias, ventas y gasto para todo el año fiscal que termina en marzo. La firma automotriz Toyota Motor Corp., por ejemplo, redujo el pronóstico de las utilidades netas para todo el año fiscal a 5.500 millones de dólares, casi una tercera parte de las ganancias del año pasado. WILABR

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