Joyeros caleños que antes vendían en la calle ahora tienen su propia galería

De tanto ir a ferias a lucharla para conseguirles clientes a sus productos, un grupo de jóvenes y de veteranos de la Sultana del Valle terminó uniéndose para trabajar juntos.

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mayo 12 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-12

Sus propuestas son diferentes y utilizan materiales distintos, pero sus peripecias para hacerse conocer en el medio fueron muy parecidas.

Tanto, que terminaron aceptando la idea de Paola Saldarriaga de tener un espacio común para dejar de rodar de parque en parque o de esquina en esquina con su tapete y sin que les respetaran su trabajo.

"Yo había sido artesana, empecé con un tapetico en el piso y luego llevaba mis cosas en consignación a los almacenes y me di cuenta de que el trato a los diseñadores no era respetuoso", explica Paola. 

Fue entonces cuando la cogió el cansancio y por sugerencia de su esposo, un biólogo como ella, decidió trabajarle a la idea de crear una galería donde todos tuvieran los mismos derechos, el mismo espacio y "donde se viera el diseño general de Cali".

Como grupo, vienen trabajando desde diciembre y hace unos días expusieron sus productos en un restaurante del tradicional barrio Granada, en el norte de la ciudad, para empezar a darse a conocer. 

De la alianza hacen parte Zokka, que trabaja accesorios con resina y plata, y con piedras; Ura, Arte + Diseño, que investiga el metal y materiales orgánicos; Iki Joyería, que produce origami en metal, follajes y flores; Suna, que nació con relojes artesanales en madera y ahora propone una línea con acero inoxidable, y Punto 3.

Y finalmente está el Colectivo, un grupo de artesanos tradicionales del centro, algunos de los cuales llevan 30 años viviendo de la artesanía.

"En la ciudad hay que fortalecer los convenios de equipo para poder salir adelante, y en la joyería y en el diseño de joyas es muy válido porque a pesar de que Cali es una ciudad que conoce de diseño, se está en proceso de entender lo que significa diseñar joyas", explica Óscar Montoya, de Ura, Arte + Diseño, sobre su decisión de hacer parte del grupo.

Una idea parecida fue la que movió a Camilo Salamanca, de Suna, a meterse en el proyecto, que les implica compartir algunos gastos.

"Me pareció interesante hacer un bloque entre todos y poder entregarles a las personas distintas técnicas, materiales y accesorios", afirma Salamanca.

Cada uno mantiene su taller, pero también tienen una exhibición permanente en la Galería ÍO, en el barrio Granada. 

La idea del grupo no es solo sostener y fortalecer la galería. Piensan además hacer un fuerte trabajo para exportar joyas y lograr que Cali sea reconocida internacionalmente por sus diseños.

No les preocupa nacer en medio de la crisis económica mundial. Al contrario, la ven como la posibilidad de consolidarse. 

"Todos hemos pasado por momentos de recogernos un poquito, pero esto es de constancia, disciplina y organización, sobre todo de mucha constancia, porque siempre se van a presentar obstáculos", señala Salamanca.

Beatriz Montoya, también de Ura, afirma que si bien diciembre no fue lo que esperaban, eso hace que "tengamos más ganas de salir adelante. Siempre hemos vivido en crisis".

El sueño de Paola, y ahora de todo el grupo, es que la alianza crezca y que se unan otros artistas que se dediquen a oficios distintos a la joyería. Ya empezó Pop Love, una marca que diseña zapatos y bolsos.

De artesanos del centro a joyeros 

De la naciente alianza de joyeros también hace parte un grupo de artesanos, algunos con más de 30 años de experiencia en el oficio y 50 de vida, que vendían sus trabajos en el centro.

Las ferias también fueron el escenario donde se conocieron con los joyeros que tienen conocimientos en universidades y academias de diseño.

Y ahí fue donde les 'picó el bicho' de formarse para no producir en serie sino 'metiéndole' diseño.

Desde hace ocho meses unos siete artesanos, que forman El Colectivo, se reúnen los jueves para intercambiar conocimientos, unos técnicos y los otros a partir de la experiencia. 

"Yo tenía el puente más cercano a la parte del diseño, podía empatar la formación plástica con el diseño de joyas. Nos reunimos a estudiar. La verdad es que todos aportamos y la idea es que seamos un grupo", explica Óscar Montoya, de Ura, que frecuentemente hace de 'profesor'. 

En las reuniones estudian sobre todo diseño, joyería y tendencias. 

"Varios de ellos se vincularon movidos por su interés de trascender la copia y otros también entendiendo que si se quiere lograr un proceso importante en la joyería, debe haber un proceso de diseño y de huella de autor", explica Montoya.

Según cuenta, aunque las personas con las que trabaja no han dejado sus trabajos de artesanos, están muy entusiasmados con lo nuevo que han aprendido sobre la joyería y con ese trabajo también quieren pasar las fronteras de Colombia. 

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