Karaoke para la timidez de los chinos

Los populares karaokes en China, llamados también KTV o ka-la OK, además de divertir, representan para muchos una forma de liberar la tensión semanal y decir “te quiero” a través de canciones, aunque sea en el anonimato de una sala individual, en una sociedad donde la expresión de los sentimientos está retraída.

POR:
mayo 28 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-28

“La gente en China no puede expresar sus emociones directamente. Incluso después de un largo periodo de relación con tu pareja, te resulta difícil decirle que la quieres, por eso el karaoke nos ayuda a expresar indirectamente lo que sentimos”, explica Chen Guolong, un joven de 30 años que trabaja en una compañía telefónica. A pesar del deseo de occidentalización de muchos jóvenes chinos, en lo referente a la música se caracterizan por ser grandes amantes del pop de Hong Kong, Taiwán, Corea del Sur y Japón. “La mayoría de los temas que solemos cantar en los karaokes son de música pop china, muy raras veces cantamos temas occidentales, y los adultos casi siempre se decantan por los hits clásicos de la década de los 70 u 80”, apunta Chen. Un sondeo publicado recientemente en la prensa de este país asiático aseguraba que son muchos los chinos que se muestran avergonzados a la hora de transmitir sus sentimientos. Por ejemplo, explica el estudio llevado a cabo por la página web www.zhaopin.com, “a pesar de la importancia de la figura de la madre en la sociedad china, la mayoría se siente incómoda al expresarle lo que sienten”. Hu Shoujun, sociólogo de la Universidad de Fudan en Shanghai, asocia este comportamiento a que “la personalidad de los chinos es generalmente calmada, reservada y seria. Para nosotros, resulta innecesario e incluso extraño mostrar los sentimientos a familiares y amigos”. Bien sea por amor, por diversión o por estrés, los karaokes, como en el resto de Asia, son un fenómeno social y ni siquiera la movida nocturna de las grandes ciudades, con las discotecas llenas durante los fines de semana, pueden competir con este entretenimiento de origen japonés. Muchos de los karaokes ofrecen a los clientes, por unos 15 euros la hora, habitaciones individuales para que, en intimidad, puedan disfrutar del sonido de sus voces sin molestar a nadie. EDISAR

Siga bajando para encontrar más contenido