Los Kirchner se ‘adueñan’ de Argentina Cristina, la esposa del actual presidente, es la más segura sucesora del actual presidente, Néstor. Carrió, aspirante por segunda vez a la presidencia Lavagna, una larga carrera en la administración pública La mujer del presidente

Los Kirchner se ‘adueñan’ de Argentina Cristina, la esposa del actual presidente, es la más segura sucesora del actual presidente, Néstor. Carrió, aspirante por segunda vez a la presidencia Lavagna, una larga carrera en la administración pública La mujer del presidente

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octubre 27 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-10-27

Mañana se conocerá el sucesor de Néstor Kirchner en la presidencia de Argentina, y quien gane las elecciones -posiblemente su esposa Cristina-, recibirá un país económicamente en crecimiento, pero con un modelo que después de cinco años ya muestra signos de debilidad. A Kirchner se le reconoce, sobre todo, el mérito de haber logrado mantener un superávit del Tesoro en un país que en las últimas décadas ha vivido con una adicción a las cuentas públicas en rojo, como destacan muchos economistas. Los expertos atribuyen a su gestión una parte del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) a una tasa mayor al 8 por ciento anual en promedio, que sirvió para reducir los altos índices de desempleo y pobreza que registraba el país al comenzar esta década. Pero matizan que hubo factores excepcionalmente favorables a la recuperación económica, como el alza de los precios internacionales de los productos agrícolas y una relativa tranquilidad y bonanza de los mercados financieros. Kirchner y su ex ministro de Economía Roberto Lavagna, actual candidato presidencial opositor, se disputan el mérito de haber sacado al país del mayor cese de pagos de la historia por medio de un canje de bonos por 102.000 millones de dólares aceptado en el año 2005 por el 76,15 por ciento de los acreedores, pese a implicar una quita nominal del 65,4 por ciento. Queda pendiente la refinanciación de bonos en mora por más de 20.000 millones de dólares en manos de acreedores que rechazaron el canje. NO TODO ES COLOR DE ROSAS El gobierno de Kirchner es acusado del manejo discrecional del presupuesto nacional y de manipular los índices de inflación hacia la baja. Además, se le reprocha un aumento del gasto público y la falta de inversiones necesarias para sostener el crecimiento. “A medida que la economía crece hay que aumentar el superávit del Tesoro, hay que gastar más en las épocas malas y no al revés, como pasa ahora”, dijo el experto Lucas Llach, uno de los que objetan el modelo económico vigente, basado en el aliento al consumo con una política cambiaria que mantiene depreciado al peso argentino. Llach, investigador del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, asegura que hay una alarmante inflación, que según datos oficiales de los primeros nueve meses del año acumula un alza del 5,8 por ciento, la mitad de lo que calculan consultoras privadas. Consideró que depreciar mucho el peso para superar la crisis fue una medida acertada, pero advirtió que ahora eso alienta la inflación, porque la demanda supera con creces a la oferta de bienes y servicios, al calor de la mejora de los salarios, la bajada del desempleo y la depreciación del dólar. MEJORAN ÍNDICES D E POBREZA Los sectores más pobres de la población triplicaron sus ingresos desde 2002 al pasar de un salario mensual promedio de 34,3 a 105,9 dólares, según un informe de la consultora Cuore Consumer Research (CCR). El ingreso del 10 por ciento más rico pasó en estos cinco años de 1.088,4 a 2.100 dólares, es decir casi el doble. El informe también destaca que el 10 por ciento más pobre de la población vive con algo más de 3,5 dólares frente a los 220,1 dólares del sector más rico (medio millón de hogares). Según datos oficiales, la tasa de desempleo se situó en el 8,5 por ciento de la población en el segundo trimestre del año frente al del 24,1 por ciento del mismo período de 2002, cuando el país sufría la peor crisis económica y social de su historia. Un estudio de la consultora Ecolatina señala que luego de la importante recuperación de estos años, la inversión equivale al 22 por ciento del PIB, tres puntos menos de lo necesario para asegurar un crecimiento económico del 5 por ciento sostenible en el largo plazo. A juicio de los expertos, la inversión también fue desalentada porque desde 2002 permanecen congeladas las tarifas de servicios públicos para consumo domiciliario, hecho al que además se atribuye la crisis energética que padeció el país. EFE Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, movimiento que creó para estas elecciones, compite por segunda vez por la presidencia de Argentina. ‘Lilita’, como se la conoce popularmente, tiene 50 años (y tres hijos), nació en la ciudad de Resistencia en una familia militante de la Unión Cívica Radical (UCR), el partido más antiguo del país. Carrió se graduó como abogada en 1978 y desarrolló su carrera profesional en el Poder Judicial del Chaco, así como desde la academia. Su ingreso a la política se dio cuando su padre, Rolando Carrió, dirigente del radicalismo chaqueño, enfermó de cáncer en 1994 y el partido le pidió que tomara su lugar entre los candidatos para participar en la Convención Constituyente de ese año. En 1995, fue elegida diputada nacional. En el 2001 fundó Afirmación para una República Igualitaria (ARI), fuerza de centroizquierda, movimiento por el cual se presentó a las elecciones del 2003. Dos años después fue elegida diputada nacional, cargo que desempeñó hasta marzo pasado, cuando también resolvió retirarse del ARI. Carrió, quien ha afirmado que valora más la conducta proba de sus aliados políticos que su ideología, creó la Coalición Cívica. Roberto Lavagna se ha destacado como un funcionario de perfil técnico, que logró reflotar al país de la crisis y del mayor cese de pagos de la historia. El candidato de la concertación Una Nación Avanzada se define como un centro-progresista. Aunque para estos comicios ha forjado una alianza con la Unión Cívica Radical, no ha abandonado su condición de afiliado al Partido Justicialista. Los sondeos le sitúan en tercer lugar de las preferencias del electorado. Nacido en la capital argentina en el seno de una familia de clase media, Lavagna es economista de la Universidad de Buenos Aires. En 1975 fundó la consultora en economía Ecolatina -en actividad, pero manejada por terceros- y presidió el directorio de una firma siderúrgica. Desde 1973 ha estado vinculado al sector público en distintos gobiernos, con excepción del período de la dictadura militar. Fue director general de Política de ingresos y Política de precios de Perón; secretario de Industria y Comercio Exterior de Raúl Alfonsín; embajador ante la Unión Europea, las Naciones Unidas y la Organización Mundial del Comercio de Fernando de la Rúa. Y Ministro de Economía, durante el gobierno de transición de Eduardo Duhalde y siguió con Kirchner. La primera dama argentina, Cristina Fernández de Kirchner, es la favorita en los sondeos para las elecciones de mañana. Hija de una matrimonio de clase media de La Plata (al sur de Buenos Aires), Fernández conoció a su actual esposo en 1974, cuando ambos estudiaban abogacía en la universidad pública de esa ciudad. Militantes del Partido Justicialista (peronista) desde la juventud, Néstor y Cristina se casaron en 1975 (tienen tres hijos) y un años después, huyendo de la represión desatada por la dictadura militar se mudaron a Río Gallegos (ciudad natal de Kirchner), donde fundaron un estudio jurídico e iniciaron un negocio inmobiliario. Allí, Cristina desarrolló su carrera política a la par de su esposo, elegido en 1987 alcalde de Río Gallegos y en 1995 gobernador de la provincia de Santa Cruz. Fernández fue elegida en 1989 diputada provincial en Santa Cruz, cargo que dejó en 1995 para asumir como senadora nacional por la provincia sureña. Dos años más tarde se convierte en diputada nacional y en 2001 regresa a su banca como senadora, puesto que ocupa hasta la actualidad y en el que ha tenido una destacada actuación. Su trayectoria legislativa, su carácter de primera dama con vocación de poder y un perfil político progresista le han valido a Fernández una comparación con la también candidata presidencial de Estados Unidos, Hillary Clinton. Cristina ya se siente la primera presidenta de Argentina elegida por el voto popular. EFE

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