Laboratorio para certificar autenticidad de esmeraldas, abrirá Gobierno y Federación Nacional de ese mineral

El propósito del proyecto es incrementar la transparencia en el mercado y certificar las gemas.

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mayo 28 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-28

Colombia ha logrado labrarse una reputación como fuente de algunas de las esmeraldas más finas del mundo. Ahora esa imagen corre peligro, porque joyeros y comerciantes utilizan materiales no revelados para disfrazar las imperfecciones naturales de las gemas.

"En todo el mundo se tratan las esmeraldas, pero el problema es que esté ocurriendo en Colombia, de donde provienen las gemas más finas", afirma Shane McClure, director de servicios de identificación del Gemological Institute of America, con sede en California.

Los joyeros han tratado las esmeraldas con aceites y resinas desde el tiempo de Cleopatra, la reina de Egipto del 51 al 30 a.C. En ese país las gemas verdes se extraen desde hace 4.000 años.

Actualmente también se utilizan polímeros para rellenar grietas y mejorar el color. Algunos materiales se secan y es necesario reemplazarlos, mientras que otros se expanden y endurecen, con lo que se vuelve difícil retirarlos. Con el paso del tiempo, los tratamientos pueden destruir las gemas, explica McClure.

Cuestión de imagen

La reputación de las esmeraldas colombianas se ha visto menoscabada porque los comerciantes venden las gemas sin revelar el tratamiento que recibieron, asegura Arthur Groom, joyero de Nueva Jersey. "Es poner mercancía de baja calidad en el mercado. Lo que hacen con las esmeraldas daña su propio sector", asevera.

El Gobierno de Colombia y la Federación Nacional de Esmeraldas planean abrir, este año, un laboratorio en el que los compradores puedan probar las piedras y obtener una certificación.

"Debemos detener esto antes de que sea demasiado tarde para evitar que una de nuestras industrias más prestigiosas se malogre", dijo el ministro del Interior, Carlos Holguín.

La federación y el Gobierno también planean campañas publicitarias conjuntas destinadas a triplicar las ventas a 425 millones de dólares dentro de cinco años desde los 140 millones de dólares obtenidos en el 2007, dijo el presidente de la federación, Carlos Arboleda.

"Queremos asegurarnos de que la gente sepa que no está ocurriendo nada ilegal", argumenta Arboleda, cuya asociación representa mineros, exportadoras, comerciantes y joyeros.

Muchas esmeraldas recién descubiertas llegan al mercado callejero de la avenida Jiménez en Bogotá, en donde los comerciantes las revisan a plena luz del día.

Una historia violenta

El comercio colombiano de esmeraldas tiene una historia de crímenes y de violencia. Después de que el Gobierno renunció al control de las minas estatales en 1973, grupos rivales reclamaron la titularidad en una lucha conocida como la 'Guerra Verde'.

Unas 8.000 personas murieron, según Nixon Vega, de 35 años, que ayuda a dirigir programas sociales para mineros en Muzo, en el corazón de la zona de minas de esmeraldas de Colombia.
A fines de los años ochenta más de 3.000 personas murieron cuando el narcotraficante Pablo Escobar trató, infructuosamente, de apoderarse de la industria de las esmeraldas, probablemente para lavar dinero, explica Vega. Bloomberg

El mercado

Colombia representa alrededor de la mitad del comercio mundial de esmeraldas, que mueve aproximadamente 280 millones de dólares al año, según Stuart Robertson, director de investigación en Gemworld International Inc., firma de Illinois que proporciona precios e información de referencia.

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