En el laboratorio, una nueva solución para la obesidad

Científicos ven potencial en el poder de quemar calorías de una grasa común en los bebés

Finanzas
POR:
abril 16 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-16

En la lucha contra la obesidad, los científicos estudian una cuestión intrigante: ¿es posible que los adultos pierdan peso al tener más grasa marrón?

Los bebés tienen mucho tejido adiposo marrón, o grasa parda, que es crucial para la producción de calor del cuerpo. A diferencia de las células adiposas blancas, que almacenan energía de los alimentos que consumimos, la grasa parda quema calorías para generar calor. Según investigaciones, acelerar este proceso podría ayudarnos a adelgazar al quemar más grasa blanca.

Hasta hace poco, los expertos creían que sólo los bebés y los niños tenían grasa parda, que los ayudan a mantenerse calientes antes de que sus jóvenes cuerpos desarrollen técnicas como tiritar para aguantar las bajas temperaturas. El año pasado, un estudio descubrió que los adultos aún conservan un poco de grasa parda y ha generado esperanzas entre los científicos y las farmacéuticas de que el tejido que quema calorías pueda ofrecer una solución para controlar la obesidad.

Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard identificaron una proteína en el cuerpo que parece estimular la producción de grasa parda, convirtiendo algunas células adiposas blancas a marrones, y ahora están desarrollando un medicamento que fomentaría ese proceso. Esperan que dentro de unos años su trabajo pueda conducir a un nuevo método para tratar la obesidad.

Otros investigadores buscan maneras de hacer que la grasa parda que ya poseemos sea más activa, de tal modo que nuestros cuerpos generen más calor y consuman más calorías. Una técnica que está siendo investigada es exponer a la gente a bajas temperaturas, lo que estimularía la creación de grasa parda para elevar la temperatura del cuerpo.

"El problema de la obesidad sigue siendo una bomba de tiempo real en muchos países", dice Bruce Spiegelman, un profesor de biología celular y medicina del Centro de Cáncer Dana-Farber de la Universidad de Harvard, en Boston. "No estamos tratando de reemplazar la dieta y el ejercicio, pero a menudo no son suficientes o efectivos".

En 2007, Spiegelman y su equipo descubrieron una proteína llamada PRDM16 que parece regular la producción de grasa parda. Estudios mostraron que los ratones sin PRDM16 no formaban células de grasa marrón buenas y funcionales, mientras que los que la poseían sí lo hacían. Los investigadores alteraron genéticamente algunos ratones para que produjeran mayores cantidades de PRDM16. El ritmo de generación de calor y quema de calorías también se aceleró, según un estudio publicado en la revista Nature en 2008.

El equipo de Harvard ahora estudia cómo controlar la PRDM16 en los humanos. Su objetivo es encontrar un compuesto químico que estimule la producción de la proteína, pero no de otras moléculas del cuerpo, para desarrollar un medicamento para tratar la obesidad.

El equipo de Spiegelman trabaja en un proyecto conjunto entre Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts para analizar miles de químicos y hallar aquellos que puedan activar el gen responsable de la producción de PRDM16. Spiegelman señala que los investigadores han identificado varios componentes "prometedores" que espera que puedan conducir a una medicina contra la obesidad que salga al mercado dentro de cinco a 10 años.

El tejido adiposo marrón tiene la capacidad de quemar calorías debido a la abundancia de mitocondria, los motores del mundo celular. Las células de grasa blanca, en cambio, son como glóbulos grasosos que almacenan energía y ayudan a aislar el cuerpo. Se cree que la grasa parda evolucionó para proteger a los bebés y a los niños de la hipotermia. Los bebés se encuentran bajo mayor riesgo porque tienden a enfriarse más fácilmente que los adultos. Además, en la prehistoria, cuando las personas alcanzaban la edad adulta, lo más importante no era mantenerse caliente sino asegurarse de tener suficiente energía almacenada para sobrevivir períodos sin comida. En la actualidad, en cambio, con la abundancia de alimentos, la capacidad de las células blancas de almacenar energía ha llevado a que la obesidad sea un gran problema de salud pública.

Wouter van Marken Lichtenbelt, un biólogo del Centro Médico de la Universidad de Maastricht en Holanda, estima que elevar la capacidad de generación de calor del cuerpo, un proceso conocido como termogénesis, podría ayudar a las personas a quemar hasta entre 5% y 10% de calorías adicionales. Pero el efecto se pierde si compensamos en exceso comiendo más alimentos. "No deberíamos comer demasiado", aconseja.

Aunque existen estudios que muestran que las personas que viven en climas más fríos tienden a ser más delgadas que las que viven en lugares más cálidos, perder peso no es tan fácil como tomarse unas vacaciones en Alaska. En primer lugar, la gente suele compensar en ambientes más fríos comiendo más. Además, no queda claro cuánto tiempo hay que exponerse al frío para impulsar su capacidad de generación de calor