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Las ventajas de usar menos el dinero en efectivo

Control de las operaciones, posibilidad de hacer seguimiento y comodidad, son algunos beneficios.

Billetes

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Carlos Ortega

POR:
Portafolio
mayo 21 de 2017 - 08:25 p.m.
2017-05-21

No cabe duda que siempre es bueno cargar dinero en el bolsillo para atender cualquier necesidad o imprevisto. Pero, en la medida en que hay un mayor acceso a los servicios financieros y que la tecnología para hacer pagos se desarrolla, es importante que haya un mejor balance entre el uso del efectivo y de otros medios de pago como tarjetas y otros dispositivos desarrollados para tal fin.

Lea: (Tenencia de dinero en efectivo creció 15,2 por ciento en Colombia).

El uso de medios de pago distintos a ‘la menuda’ trae grandes beneficios para los consumidores, las empresas y la economía en general.

Esto, si se tiene en cuenta que es un medio rápido, práctico y seguro para hacer los pagos, permite hacerle seguimiento a las transacciones, ayuda a reducir la evasión de impuestos, entre muchos otros temas.

Lea: (Así podrá invertir un monto 'pequeño' de dinero).

Y aunque hay quienes perciben que usar tarjetas es caro, lo cierto es que es mucho mayor el costo para gestionar altos volúmenes de efectivo.

Además, cada día hay más alternativas al efectivo, pues “el sistema financiero colombiano se ha ido desarrollando y adecuando a las necesidades de sus clientes y permitiendo, por ejemplo, que la adquisición de bienes y servicios sea más sencilla y rápida tanto en canales presenciales como en no presenciales”, dice Asobancaria.
Sin embargo, el camino que hay que recorrer en Colombia es todavía muy largo.

Datos de la Banca de las Oportunidades señalan que casi 75 de cada 100 adultos en el país tiene al menos un producto en el sistema financiero formal. Casi siempre, el principal contacto de las personas se da por medio de una cuenta de ahorros (que tiene una tarjeta débito).

Sin embargo, esa tarjeta débito suele usarse más como fuente de efectivo que como medio de pago.

Justamente, las cifras más recientes de la Superintendencia Financiera señalan que en el primer trimestre de este año, se hicieron casi 77 millones de operaciones con estos plásticos, de las cuales el 70 por ciento fue para retirar dinero en cajeros automáticos. Y, si se mira en valor, de los 19,6 billones de pesos que se movieron con tarjeta débito, 16,6 billones fueron retiros de efectivo, es decir el 85 por ciento del total.

Conocedores del tema han advertido que tanto como acceder a los servicios financieros, el uso es muy importante, y en la medida en que se puedan hacer y se masifiquen los pagos electrónicos, se percibirá una verdadera inclusión financiera.

De a poco se han dado pasos, pero otros van mucho más rápido. Si bien los pagos electrónicos han crecido alrededor de 13 por ciento en la última década, en realidad su tasa de utilización es muy baja. En el país, cada persona hace, en promedio, solo 12 pagos electrónicos por año, mientras que en Chile son 43, y 135 en Brasil, según cita un estudio realizado por investigadores del Banco de la República titulado ‘Determinantes del Acceso, Uso y Aceptación de Pagos Electrónicos en Colombia”.

El documento señala además que gran parte de las limitaciones tiene que ver con que la aceptación de pagos electrónicos tiene mucho espacio para masificarse, en particular en los pequeños comercios, que es en donde se hace la mayoría de las transacciones de los consumidores.

En ese sentido, sugiere que se necesita hacer un trabajo para incentivar tanto que los usuarios utilicen más los mecanismos alternativos al efectivo, como que los comercios los acepten más.

Parte de la tarea tiene que ver con buscar mecanismos para que se reduzcan y ajusten los costos que perciben consumidores y comercios.

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