¿Le alcanzará la cuerda a Santos?

¿Le alcanzará la cuerda a Santos?

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noviembre 02 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-02

En la última entrega del estudio bimensual Gallup Poll, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, aparece como el presidenciable con más alta relación de favorabilidad: 56 por ciento de opinión positiva, igual que Noemí Sanín, pero con menos opinión negativa (ella con 23 y él con 20 por ciento). El sondeo fue realizado en medio de las revelaciones sobre la siniestra cadena de muertes de jóvenes de barrios marginados cuyos cuerpos aparecieron luego al lado de guerrilleros de las Farc dados de baja, pero antes de que el presidente Álvaro Uribe y el propio Santos anunciaran en rueda de prensa la destitución de 27 oficiales, entre ellos tres generales, por estos hechos. La encuesta se dio cuando Santos aún no había anunciado la purga, es decir, cuando el tratamiento a la enfermedad no había sido decretado.

Bajo la conducción del Ministro, las Fuerzas Armadas han tenido un año histórico: dieron de baja a 'Raúl Reyes'; rescataron a Íngrid Betancourt y a 14 secuestrados más en una operación brillante, que, a pesar de los abusos del uniforme de la Cruz Roja, es reconocida hoy en el mundo como un éxito sin igual; capturaron o mataron a otros líderes de las Farc, y consiguieron, por la presión de sus soldados, que comandantes como 'Isaza' desertaran con secuestrados como Óscar Tulio Lizcano. Por eso, las Fuerzas Militares aparecen en Gallup con la más alta opinión favorable (83 por ciento) entre todas las instituciones, por encima de la ONU, los medios de comunicación y hasta la Iglesia Católica, que en el pasado ganaba siempre esa medición.

Santos inauguró en 1991 el Ministerio de Comercio Exterior, fue el último designado a la Presidencia antes de que la figura desapareciera de la Constitución, y se hizo cargo del Ministerio de Hacienda bajo Pastrana, en momentos en que urgía sacar al país de la recesión, lo que a la larga consiguió. Pero nunca, entonces, logró subir en las encuestas. Su limitado carisma ante las cámaras, su escaso contacto con el pueblo raso y la idea de que, por su origen familiar ligado a este diario, era un consentido de la alta sociedad bogotana y de los medios, poco le ayudaban.

Todo cambió este año. Su rostro más bien adusto apareció, conmovido y sonriente, al lado de Íngrid Betancourt y de los demás liberados. Su imagen se humanizó y, aunque la idea de que es un niñito bien no ha desaparecido, se proyectó como un líder que da resultados, algo muy importante en un país de habladores de carreta. Hoy está por encima de su archirrival en la sucesión uribista, Germán Vargas Lleras, que apenas cuenta con 36 por ciento de opinión favorable. Y me preguntó si el debate en el que la oposición pedirá su cabeza por el tema de los falsos positivos no terminará dándole una oportunidad perfecta de pasar revista a los significativos resultados de su gestión.

Está en su mejor momento. ¿Tendrá otro igual? Aun si más adelante captura, por ejemplo, a 'Alfonso Cano' o al 'Mono Jojoy', nada superará a la operación 'Jaque'. A diferencia de Vargas Lleras, se ha mantenido fiel a Uribe. Pero como la posibilidad de que el actual Mandatario pueda aspirar en el 2010 sólo se aclarará en un eventual referendo en unos 10 o 12 meses, Santos debe pensar seriamente en lanzarse al agua. Si no lo hace antes de mayo, quedará inhabilitado. Luego, si Uribe es candidato, ya verá qué hace.

Otra cosa es la suerte que corra. Al lanzarse, ya no tendrá tanta figuración. Y quién sabe si la cuerda de sus éxitos le alcance para una campaña de un año. Para no hablar de que, paradójicamente gracias a esos éxitos, es probable que la seguridad ya no sea un tema tan importante en el debate para las elecciones del 2010 y ello mismo haga que sus fortalezas no pesen tanto. Pero aun así, ¿tendrá Juan Manuel Santos otra mejor opción presidencial en el futuro? Lo dudo mucho.

mvargaslina@hotmail.com

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