Lecciones del mal manejo de Pdvsa

Pdvsa, la flamante compañía de petróleos venezolana, está dejando una nutrida serie de lecciones bajo el régimen populista de Hugo Chávez, que debemos estar muy atentos en no imitar en Colombia.

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agosto 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-30

Un interesante informe que publica la última entrega de la revista The Economist revela, entre otras muchas cosas, las siguientes: * Desde que llegó Hugo Chávez al poder en Venezuela las inversiones de Pdvsa han caído en 2,5 billones de dólares, pues el Gobierno del vecino país ha dedicado buena parte de la capacidad de inversión de la empresa a otras muchas actividades que nada tienen que ver con la actividad petrolera. Como por ejemplo, allegar fondos al presupuesto nacional para fortalecer los delirios de gastos populistas del régimen chavista. * En vez de la transparencia lo que predomina actualmente en Pdvsa es el secreto y la opacidad. Hasta el punto que su subsidiaria Citgo (una refinadora y distribuidora que opera en Estados Unidos) ha perdido su registro en la comisión de valores americana por negarse a suministrar información financiera fidedigna. * El último balance de Pdvsa que se ha publicado debidamente auditado corresponde al año 2003. * Los excedentes de Pdvsa generados por los altos precios del petróleo en los mercados internacionales se están transfiriendo a un fondo controlado por el gobierno de Chávez y no -como debería ser- al Banco Central de Venezuela. * El nepotismo se ha apoderado también de Pdvsa. El primo de Chávez, Asdrúbal, maneja la división de transportes, y el hermano de Chávez, Adán, coordina los suministros de petróleos venezolanos subsidiados al Caribe y es al mismo tiempo embajador en Cuba. * La huelga que tuvo lugar en Pdvsa en el 2002 -como protesta por las arbitrariedades y el manejo clientelista del régimen de Chávez al interior de la empresa- costó la salida de los más experimentados ingenieros y técnicos. Y la pérdida irreparable de cerca de 400.000 barriles de producción por día por los deterioros que se presentaron en los campos productivos y que no fueron reparados oportunamente. * De programas de producción que llegó a tener Venezuela para producir más de 4 millones de barriles por día, hoy está reducida a un millón seiscientos mil b/d. Y todo parece indicar que es tal el deterioro en el que han dejado caer los pozos que muy difícilmente recuperará sus antiguos niveles de producción. Mientras todo esto sucede Hugo Chávez anda febrilmente por todo el mundo ofreciendo petróleo y gas subsidiado a manos llenas. Haciendo diplomacia a base de hidrocarburos. Y cambiando crudo y gas por votos para ser elegido en el consejo de seguridad de la ONU. Es tal la actividad que ya algunos empiezan a dudar que Venezuela pueda honrar las gigantescas promesas que está haciendo en todos los rincones del planeta, como las que hizo esta semana en la China. El periodista Thomas L. Friedman, columnista destacado del New York Times, ha formulado recientemente lo que llama “La primera ley de la petropolítica”, según la cual: “El precio del crudo y el ritmo de la libertad siempre se mueven en direcciones opuestas en los países ricos en petróleo”. Tal ley parece que se está cumpliendo en Venezuela. El anuncio que se hizo recientemente en Colombia de que se procedería a hacer una capitalización de Ecopetrol transformándola de empresa industrial y comercial del Estado en sociedad de economía mixta (colocando entre el sector solidario el 20 por ciento del valor de la compañía), y la noticia que se dio la semana pasada de la negociación que concluyó exitosamente con el sector privado (Glencore) para manejar como sociedad de capital mixto la refinería de Cartagena y su ensanche, son dos positivos anuncios que van en la dirección opuesta al manejo de Pdvsa. "Hugo Chávez anda febrilmente por todo el mundo ofreciendo petróleo y gas subsidiado a manos llenas”.

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